Deporte Internacional

Cuatro favoritos para llevarse la gloria del Tour de Francia

Cuatro nombres destacan como favoritos en la salida del Tour de Francia que comienza el sábado con una contrarreloj de 13,8 kilómetros en la ciudad holandesa de Utrecht.

Por París/AFP

El Vincenzo Nibali es uno de los favoritos luego de consagrarse ganador en 2014. (Foto Prensa Libre: AFP)
El Vincenzo Nibali es uno de los favoritos luego de consagrarse ganador en 2014. (Foto Prensa Libre: AFP)

Los dos últimos ganadores, el italiano Vincenzo Nibali (2014) y el británico Chris Froome (2013), el colombiano Nairo Quintana, segundo hace dos años, y el español Alberto Contador, el ciclista con más títulos de su generación en las cuatro grandes vueltas, forman este cuarteto de favoritos difícil de jerarquizar.

Como prueba, los dos franceses que acompañaban a Nibali el año pasado en el podio final de los Campos Elíseos, Jean-Christophe Péraud (2º) y Thibaut Pinot (3º), divergen para elegir un único favorito.

“Nibali”, afirma Peraud, quien también está en un período de dudas, tras un inicio de temporada irregular. “Esconde bien su juego, estará presente el día D”, añade respecto al siciliano, que recupera su trayectoria del año pasado. Como en 2014, ganó su primera carrera a una semana del inicio del Tour, al conservar su ‘maillot’ de campeón de Italia.

“Froome”, estima por su parte Pinot, la gran esperanza del ciclismo francés para poner fin a corto o medio plazo a una interminable travesía del desierto. “Ha encontrado su nivel de 2013 y tiene el mejor equipo del mundo”, añade el galo.

Una semana con muchos peligros

Otros, como el francés Sylvain Chavanel, se inclinan por Quintana, el escalador colombiano, sonriente fuera de carrera, impasible en pleno esfuerzo. Se espera que destaque en la tercera semana, determinante, gracias a sus cualidades como escalador, con sus inmensas ganas de convertirse en el primer colombiano (y sudamericano) en ganar la prueba ciclista más grande del mundo.

Contador, el cuarto favorito, presenta las referencias más impresionantes, el mejor palmarés (siete grandes vueltas) y la experiencia necesaria para llevar a buen puerto un desafío, el doblete Giro-Tour, que nadie ha logrado desde que hace 17 años lo consiguiera el italiano Marco Pantani. El “Pistolero” español logró en mayo la mitad de su objetivo. Pero el segundo es menos seguro debido al recorrido y a la competencia.

Una primera semana con muchos peligros espera a los 198 ciclistas de los 22 equipos en liza, tanto en Holanda como en Bélgica, el lunes, y todavía más para el regreso a Francia, a partir del martes, en las rutas adoquinadas que conducen a Amiens, antes de atravesar Normandía y Bretaña.

Los escaladores temen perder tiempo debido a los cortes en los finales de etapa. Temen todavía más una caída que transforme la carrera en calvario o provoque el abandono (Froome y Contador en 2014). Para los candidatos al ‘maillot’ amarillo, otro Tour comienza el 14 de julio en Pau. ¿Pero cuántos de ellos cuatro estarán todavía en buena posición al pie de los Pirineos?

Variable meteorología

El segundo capítulo se reparte entre los Pirineos (tres jornadas) y los Alpes, lógicamente privilegiados en esta 102ª edición que va en el sentido contrario de las agujas de un reloj. Cuatro etapas de montaña en cuatro días con la llegada en el Alpe d’Huez la víspera de los Campos Elíseos: este Tour se presenta favorable a los escaladores, dotados de grandes facultades de recuperación, sobre todo porque la parte de las contrarreloj ha sido drásticamente reducida, una individual el primer día, otra por equipos al final de la primera semana.

Pero antes de llegar al desfile de los Campos Elíseos tras 3.360 kilómetros, en la 40ª llegada del Tour a la célebre avenida, hay que comenzar rodando en los 13.800 metros enteramente llanos de la contrarreloj de Utrecht, donde una gran multitud es esperada, un año después del extraordinario éxito popular de la salida en Yorkshire, mientras que la segunda etapa lleva a Zelanda bordeando el mar del Norte.

La variable meteorológica añade incertidumbre, sobre todo si el viento de lado sopla fuerte en las etapas de la primera semana. También habrá que contar con otro factor, el fuerte calor, si la canícula persiste en Francia.