Fútbol Nacional

Los retos que le esperan al Comité de Regularización

La ausencia de dirigentes en la Federación Nacional de Futbol (Fedefut) y la imprevista dimisión del cuerpo  técnico de la Bicolor absoluta,  a tres meses de que se  reinicie  el camino al Mundial de Rusia 2018, se han confabulado para oscurecer el futuro del futbol guatemalteco, en pleno inicio de año.

Por Edwin Fajardo

El futbol nacional atraviesa un momento complicado. (Foto Prensa Libre)
El futbol nacional atraviesa un momento complicado. (Foto Prensa Libre)

¿Qué pasará ahora con el futbol guatemalteco? Las competencias internacional se acercan peligrosamente, tanto para la Selección Nacional masculina, como para la femenina, y el Comité de Regularización de la Fifa aún no entra en acción 18 días después del anuncio de su implementación.

La inmensa bola de nieve del llamado Fifa Gate, el mayor escándalo de corrupción en el mundo del futbol, que inició con sus primeras detenciones en Suiza, el 27 de mayo, no tuvo piedad en golpear al balompié nacional por los señalamientos   hacia tres altos dirigentes, uno de ellos el expresidente de la Fedefut, Brayan Jiménez.

El cisma provocado por el Fifa Gate, orilló a que el máximo ente del futbol, a través de su Comité de Urgencia, tomara la decisión de crear un  Comité de Regularización, al igual que en Honduras, y  del que aún se desconocen sus integrantes.

La decisión de Fifa —segunda vez en   12 años que interfiere de manera directa en el balompié nacional—, generó que Milton Mendoza, que había asumido la presidencia de la Fedefut,  renunciara junto a Fernando Gómez —vocal II— y  Noé García —tesorero—.

Además de los escándalos por corrupción que salieron a luz hace un mes, el comité especial de  Fifa   deberá enfrentar otros  retos: las  auditorías que efectúa   la Contraloría General de Cuentas (CGC), una selección nacional sin cuerpo técnico —el estratega Sopegno dimitió por la crisis— , la suspensión de seis meses del capitán y referente Carlos Ruiz, la proximidad de las competencias internacionales y la incertidumbre en la continuidad de algunos  patrocinadores.

Ordenar  los aspectos administrativos, financieros y legales de la Federación y  buscar un nuevo entrenador para la Azul y Blanco, que en menos de tres meses deberá cumplir  con su tercer partido de la cuarta fase de la Concacaf, rumbo al Mundial de Rusia 2018; son las acciones primarias en las que deberá enfocarse el ente regulador, que   tendrá nueve meses para “revisar los estatutos para armonizarlos con los estatutos modelo de la Fifa y organizar las elecciones correspondientes”, según el comunicado oficial de la Fifa.

“Los miembros de los comités no podrán presentarse a ninguna de las vacantes”, puntualiza.

La Selección Nacional femenina, que en el siguiente mes disputará en Estados Unidos el Preolímpico de la Concacaf, es el  primer combinado que empieza a sufrir los embates de la crisis de la Fedefut.

A un mes de la competencia, las integrantes de ese representativo no han podido entrenarse regularmente. Además los fogueos, tan necesarios para ese tipo de torneos, no figuran en la agenda. Tampoco existe la logística del viaje para el Preolímpico.

Idéntica situación podría experimentar el combinado mayor si las decisiones trascendentales siguen atrasandose. Las selecciones de El Salvador y Panamá trabajaron  a doble turno durante diciembre, todo lo contrario a los nacionales.

La ocasión perfecta para que el futbol guatemalteco  florezca o termine de marchitarse ha aparecido en el horizonte.

El caso

El  calendario se encontraba anclado en el  3 de diciembre. Las agujas del  reloj apuntaban hacia las 13.30 horas. Loretta Elizabeth Lynch, fiscal general de Estados Unidos, se prepara para ofrecer una conferencia de prensa, en Washington, junto al fiscal federal Robert Capers, del distrito este de Nueva York; el director del Buró Federal de Investigación (FBI), James Comey, y  el jefe de la División de Investigación Criminal del Servicio de Impuestos Internos (IRS), Richard Weber.

El tema: anunciar las nuevas acciones legales vinculadas a la Federación Internacional de Futbol Asociación (Fifa).

“Hoy estamos anunciando una acusación formal, que incluye nuevos cargos contra nuevos demandados, así como arrestos adicionales y declaraciones de culpabilidad en relación con nuestra investigación en curso. Un gran jurado federal en Brooklyn entregó una acusación formal con 92 cargos en contra de 16 nuevos acusados, todos ellos dirigentes  antiguos y actuales del futbol”, expresó de manera desafiante  la fiscal.

Lynch emitía su retador  anuncio horas después de que  la justicia estadounidense detuviera en Zúrich, Suiza, a Alfredo Hawit, de Honduras, y Juan Ángel Napout, de Paraguay,  vicepresidentes de Fifa y  presidentes de la Concacaf y Conmebol, respectivamente.

Entre los nuevos  inculpados de  chantaje, conspiración y otros delitos relacionados con el abuso de sus posiciones para obtener ganancias financieras, aparece el nombre de tres dirigentes guatemaltecos:  Brayan Jiménez,  en ese entonces  presidente de la  Fedefut,  Héctor Trujillo —secretario— y Rafael Osberto Salguero —exdirigente Fifa—.

A los cabecillas del balompié nacional se les imputa  en pedidos y pagos de sobornos por más de US$200 millones para vender derechos de transmisión y mercadeo de torneos y juegos internacionales con la empresa Media World, según acta de acusación presentada en un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York.

El exmagistrado Trujillo Aldana está recluido en una prisión norteamericana  —en su primera declaración ante el juez dijo no ser  culpable de las acusaciones—,  y el odontólogo Jiménez continúa  prófugo —tiene orden de extradición hacia Estados Unidos—. Ambos habrían recibido sobornos de US$200 mil por ceder los derechos de los encuentros de la Azul y Blanco  para las clasificatorias, así como para la  preparación  a los mundiales de Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022.

Para Rafael Salguero, expresidente de la Fedefut y exmiembro del comité ejecutivo de  Fifa,  no ha llegado un pedido de captura, ni de  extradición. El exfederativo se habría marchado del país  el 1 de diciembre hacia Estados Unidos, lo que levanta las sospechas de que   es un colaborador eficaz.