Fútbol Nacional

Néstor Martínez: "La edad no pesa cuando uno tiene ganas y hambre de hacer las cosas"

La confianza y motivación son un motor que nunca se apaga en el defensa guatemalteco de Sanarate Néstor Martínez Norales, quien a sus 36 años mantiene una óptima condición física.

Por C. Vicente y E. Fajardo / Guatemala

Néstor Martínez (celeste) es la fuerza del Deportivo Sanarate en la banda derecha. (Foto Prensa Libre: Carlos Vicente)
Néstor Martínez (celeste) es la fuerza del Deportivo Sanarate en la banda derecha. (Foto Prensa Libre: Carlos Vicente)

Martínez asiste al gimnasio todos los días, por decisión propia, además  de los entrenamientos con la escuadra oriental. 

El jugador  expresó en tono de broma que cuando otros duermen  él está activo, en alusión a que trabaja mucho el aspecto  físico, alimentación y una buena recuperación.

“La edad no pesa cuando uno tiene ganas y hambre de hacer las cosas. Con buenos compañeros y un bonito grupo las cosas se hacen más fáciles. Gracias a Dios la edad no juega y me siento bien. Además tengo una familia que me apoya”, reconoció  Martínez.

El defensor es uno de los dos jugadores que han disputado todos los minutos —900 en 10 partidos— con el equipo de Sanarate.  El guardameta Paulo César Motta es otro de los indiscutibles del técnico argentino Héctor Julián Trujillo.

“Es un bonito trabajo y siento el respaldo del entrenador y la junta directiva.

Lo menos que puedo hacer es cuidarme y darle las gracias a ellos en el campo. Porque de qué me sirve hablar a esta altura de mi vida; lo que tengo que hacer es jugar bien en el campo”, aseguró.

El buen desempeño que ha mostrado en los juegos le ha valido a Martínez para  adueñarse del carril derecho del Deportivo Sanarate.

Norales ha jugado en cinco equipos de la Liga Nacional, el último fue el deportivo Mictlán, ahora en la  liga de ascenso, además de darse a conocer con Comunicaciones, equipo con el que ganó un bicampeonato —2003—, junto al estratega Horacio Cordero.

Antes de llegar a la máquina celeste vistió los colores del Puerto San José, en la Primera División, en donde demostró que sus condiciones continuaban intactas. Ahora es uno de los laterales que más respeto impone en el terreno de juego.