24/12/12 - 10:20

Hechos que hicieron festejar en el 2012

Con el año por terminar, el repaso de los logros más importantes que el deporte guatemalteco saboreó en los anteriores doce meses deja un saldo positivo, acompañado de hechos inéditos que lo marcaron como uno de los mejores de la historia.

FERNANDO RUIZ Guatemala

CIUDAD DE GUATEMALA - Con el año por terminar, el repaso de los logros más importantes que el deporte guatemalteco saboreó en los anteriores doce meses deja un saldo positivo, acompañado de hechos inéditos que lo marcaron como uno de los mejores de la historia.

Con el año por terminar, el repaso de los logros más importantes que el deporte guatemalteco saboreó en los anteriores doce meses deja un saldo positivo, acompañado de hechos inéditos que lo marcaron como uno de los mejores de la historia.

Aún cuando las Selección mayor de futbol se quedó nuevamente corta en su intento de clasificar a la Copa Mundial, esta vez para Brasil 2014 o la de futsal tuvo una inesperada eliminación en primera ronda del Mundial que se disputó en Tailandia, fueron otros atletas y otras las disciplinas que marcaron la nota sobresaliente en los anteriores 12 meses.

 

En lo alto

Sin duda nadie podrá olvidar el mes de agosto cuando el marchista Érick Barrondo se hizo con la medalla de plata en los Juegos Olímpicos, Londres 2012, en la prueba de 20 kilómetros, la cual representó para el país romper con la larga espera de triunfo dentro de las justas.

El atleta de San Cristóbal Verapaz marcó la primera aparición en el medallero del evento e histórico del evento que reúne cada cuatro años a los mejores del planeta.

Con 21 años, Barrondo añadió el estatus de subcampeón olímpico a una corta carrera  dentro del alto rendimiento que inició hace casi tres años cuando dejó de entrenarse en Cobán, y para hacerlo en la capital junto al cubano Lino Rigoberto Medina.

El marchista encabezó la actuación guatemalteca en Londres, que incluyó otros hechos destacados como el quinto lugar que Elizabeth Zamora obtuvo en la división de hasta 49 kilos en taekuondo; el noveno puesto de Juan Ignacio Maegli, en la clase Láser de navegación a vela, o la clasificación de Kevin Cordón, que alcanzó los octavos de final en el torneo de sencillos de bádminton.

 

A escala mundial

Los deportes de conjunto tuvieron su mejor momento con el título de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas, categoría Senior, que obtuvo la selección de Guatemala en el torneo que se jugó en Bangor, Maine, Estados Unidos.

La novena nacional confirmó el nivel presentado dos años antes en el mismo evento para categoría Junior, en el que compartió el tercer puesto.

El taekuondo consiguió, en dos eventos, un espacio en el tercer puesto del podio y la medalla de bronce.

En el Mundial Juvenil que tuvo su sede en Sharm El-Sheikh, Egipto,  Francisco Palacios consiguió tres victorias hasta hacerse con la presea en la división de hasta 51 kilos.

En la especialidad paralímpica, fue Gersson Mejía el que destacó para colgarse la presea, la segunda que consigue a ese nivel,  luego de la plata que celebró en la edición del 2009 en Azerbaiyán.

El boxeo también entregó a Guatemala una medalla a escala mundial, en categoría juvenil, gracias a la plata ganada por Léster Martínez en la división de hasta 64 kilos.

El petenero consiguió lo anterior en Yerevan, Armenia, en donde ganó cinco combates antes de alcanzar la final.

El hecho más destacado dentro del futbol sucedió en la Liga de Campeones de la Concacaf, en la que Xelajú MC alcanzó a clasificarse a los octavos de final como primer puesto del grupo 8 en fase inicial.

 

El marchista de plata

Sesenta años debieron de transcurrir para ver a un atleta, después  de la primera participación guatemalteca en los Juegos Olímpicos,  vestido con los colores azul y blanco, ocupar un puesto en el podio.

 Fue el 4 de agosto en las calles de Londres, Inglaterra, en donde se celebró la edición 30 de las justas deportivas, cuando todo dejó de ser un sueño y fue Érick Bernabé Barrondo García quien lo concretó como realidad.

  En la prueba de los 20 kilómetros marcha, la cual reunió a los mejores exponentes del planeta y recorrió los sitios aledaños al Palacio de Buckingham, el atleta nacido en San Cristóbal Verapaz, terminó la mejor jornada de su aún corta carrera con la medalla de plata colgando de su cuello.

Fue un día para recordar por siempre, en el que el guatemalteco salió sin miedo dentro del pelotón contra los representantes de China y Rusia, que partieron como los grandes favoritos, y alcanzó con su esfuerzo a completar la distancia con tiempo de una hora, 18 minutos y 57 segundos.

Al momento de cruzar la meta, una expresión que decía todo se reflejó en el marchista, quien de inmediato corrió a donde se encontraba Rigoberto Medina, el entrenador que le llevó a la capital en el 2010 y con el que alcanzaron juntos el mayor logro de sus vidas.

Lágrimas, emociones internas sin límite y el orgullo de representar a Guatemala en un lugar donde siempre había querido estar acompañaron a Barrondo al momento de la premiación, la cual compartió con los chinos Ding Chen y Zhen Wang, quienes obtuvieron  oro y plata.

 

El batazo de campeón

Dos años después de haber sido noticia al concluir, de forma compartida con Canadá, en el tercer puesto de la Serie Mundial Pequeñas Ligas, categoría Junior (13-14 años), una generación de jóvenes peloteros, sin duda, la mejor que ha producido el país, se encontró, el 18 de agosto, en la cima del planeta al haberse coronado monarca del certamen para la división Senior (15-16).

En el diamante Shawn T. Mansfield, de Bangor, Maine, Estados Unidos, la selección guatemalteca que vistió los colores amarillo y verde —que lo identificaron como campeón deAmérica Latina—, celebró la victoria por pizarra de 6-3 sobre la Liga Pequeña de Lemon Grave, de California —representante de la región oeste de EE.UU.—, en el encuentro final.

La celebración fue grande para los jugadores, quienes en su mayoría fueron acompañados por sus familiares en el lugar y que alcanzaron el primer éxito beisbolístico nacional a nivel del mundo.

En su camino hasta la disputa del cetro, la selección que es dirigida por Ángel Hoyos concluyó de manera invicta la fase de grupos, luego de derrotar (10-0) a la Liga NDG, de Canadá; (6-1) a la Liga Western, de Michigan y (12-2) a la Liga Auburn, de Massachussetts.

 En la semifinal, Guatemala superó por 5-2 a la Liga Pequeña Brevard County, Florida, para hacerse con un espacio en la pelea por la corona.

A su regreso al país, el grupo de 18 jugadores fue recibido con ambiente de fiesta para celebrar su triunfo.

 

La pegada del petenero

En plena celebración del Día del Deportista, el 7 de diciembre, Léster Normandy Martínez Tut subió al cuadrilátero para enfrentar el combate más importante de su carrera.

En el marco del Campeonato Mundial juvenil de Boxeo, que tuvo como sede Yerevan, Armenia, el púgil de 17 años que nació en San Benito, Petén, enfrentó al cubano Kevin Brown Bazain en la pelea final en la división de hasta 64 kilos.

Previo a eso, Martínez se había asegurado un puesto en el podio para escribir la mejor actuación histórica del boxeo guatemalteco en un evento de categoría mundial.

En el Complejo deportivo y de conciertos, Karen Demirchyan, ubicado en la capital armenia, el guatemalteco consiguió cinco victorias que le llevaron hasta la disputa del oro contra Brown, la cual favoreció a este último por 17-14.

En su faena, Martínez superó con sus golpes (23-11) a Naim Azizov, de Tajjkistán;  (19-14) al galés Ricky Rowlands; (22-16) a Izatillo Shermakhammadov, de Kirguistán; (22-15) a  Carlos Adames, de República Dominicana —el actual campeón panamericano— y (19-13) a Parviz Baghirov, de Azerbaiyán.

Ese día, el petenero reflejó en sus palabras su sorpresa y alegría por haber alcanzado un resultado de tal magnitud en la primera vez que coincidió con los mejores exponentes del planeta para su categoría.

Días después, a su arribo al país, el atleta fue recibido como héroe, principalmente al llegar a su natal departamento en donde fue aplaudido al recorrer las calles de municipios como Flores o Santa Elena.

 

El verdugo de las Chivas

El estadio Omnilife, ubicado en Zapopan, Jalisco, México, fue el escenario en el que Xelajú MC celebró un éxito inédito que durante mucho tiempo le pareció lejano en la escena competitiva internacional.

Fue el 25 de octubre, contra el Club Guadalajara, el más popular del vecino país, cuando el cuadro altense alcanzó su clasificación a la fase final de la Liga de Campeones de la Concacaf, en su edición 2013-14.

Los chivos, que junto a Municipal —eliminado en primera ronda— fueron los representantes guatemaltecos en el sorteo, cayeron 1-2, pero gracias a los resultados anteriores, consiguieron el primer puesto del grupo 8, con 7 puntos, y el pase a la siguiente ronda.

Contra Chivas, Allan Alemán marcó, en el minuto 78, el descuento en el marcador que los mexicanos dominaban con los tantos de Jesús Sánchez y Luis Morales, a los 43 y 65.

El gol tuvo su importancia al inclinar en favor de Xela la serie global entre ambos equipos, luego de que en el estadio Mario Camposeco —22 de agosto—, el triunfo local fue por 1-0.

Frente al W Connection, de Trinidad y Tobago, el otro rival del grupo, el equipo que dirige el costarricense Hernán Medford consiguió —el 2 de agosto— un empate 2-2 como visitante y, luego, en su casa— 19 de septiembre— la victoria, por 3-2.

Xelajú se clasificó a los cuartos de final del certamen, llave en la que su rival, en marzo próximo será el Monterrey, el actual bicampeón del área y el equipo mexicano más regular de los últimos años.


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