27/12/12 - 08:30

Vela encuentra talento en las aguas de amatitlán

A la espera de que el viento sople a su favor en su vida, Cristian Soto aprovecha sus vacaciones para ayudar a su padre, don Briceldo, en la recolección de frijol y maíz.

POR EDDY RECINOS GUATEMALA

AMATITLÁN. - A la espera de que el viento sople a su favor en su vida, Cristian Soto aprovecha sus vacaciones para ayudar a su padre, don Briceldo, en la recolección de frijol y maíz.

A sus 15 años, Cristian, originario de la aldea Tacatón, Amatitlán, tiene dos años de estar navegando en la categoría de sunfish, en la que recientemente ganó el primer lugar en la categoría intermedia, además de que se ha convertido en un valioso aporte para su familia.

Cristian quiere crecer tanto a nivel profesional como en lo deportivo, aunque sabe que ambos objetivos son complicados por ahora debido a que la situación económica de su familia podría convertirse en obstáculo en su crecimiento.

Mejoras

Los sueños en el juvenil fluyen mientras espera encontrar la fórmula para continuar sus estudios de diversificado, posiblemente en una carrera técnica. Sin embargo; los escasos recursos en la familia son un factor de mucho peso y que el próximo año le podrían impedir cumplir con uno de sus sueños.

En lo deportivo, el mejorar también está dentro de sus objetivos, así como ser parte del grupo selecto de veladores que represente al país en competencias internacionales se convierte en otro reto.

Siendo el mayor de la familia, Cristian conoce la responsabilidad para tener el sustento diario en la mesa de su casa, por lo que todos los días se dispone a realizar las tareas del cultivo de frijol y maíz, en un terreno cercano a su casa. Una parte de la cosecha sirve para la venta y otra para la alimentación de su familia, por lo que sabe lo importante que es ayudar a su padre en cada tarea.

Crecimiento

Sus inicios, hace a penas dos años, fueron complicados para el amatitlaneco, quien aprovecha por las tardes entrenarse en su bote. “Fue muy difícil para mí al inicio, porque tuve que aprender el manejo de la embarcación, pero luego he ido mejorando”, expresó.

Durante los últimos meses, sus estudios y los entrenamientos tuvieron que ser combinados para mejorar su condición en el sunfish.

“Los estudios los realizaba de lunes a viernes y los fines de semana me dedicaba a entrenar, aprovechaba los feriados para navegar también. Quiero estudiar electromecánica, pero las posibilidades están complicadas, por la economía en la familia, si no sigo estudiando, trabajaría con mi papá de lleno el próximo año”, comentó.

“Me he sentido muy bien en la embarcación, siento que estoy mejorando y que me estoy pegando al grupo de los avanzados, pero si el otro año no tenemos posibilidades para que pueda estudiar, tendré que trabajar y será más complicado que lleve acabo mis entrenamientos”, agregó.

Cristian sabe que su proceso dentro de la navegación a vela es un proceso que poco a poco lo tiene que desarrollar.

“Algún día quiero representar al país en competencias internacionales. Si quiero ir a una competencia y hacer lo mejor, sé que eso me costará, pero trabajaré fuerte”, afirmó.

Soto es un admirador de sus compañeros de competencia, así como de los grandes atletas que dominan la vela en la actualidad.

“Hugo Guzmán es un buen navegante. Me gusta cómo compite y creo que me puedo poner al nivel de ellos. No es complicado ahora preparar la regata, porque cada día uno toma práctica de cómo desarrollar la prueba”, dijo.

Cristian tuvo como motivación para participar en la navegación a vela a su hermano Bryant, quien fue el primero en ingresar en la práctica de este deporte.

“Vi cómo se desarrollaba en su embarcación, el Optimist, un barco más pequeño, y me gustó”, recordó.

Una de las situaciones más problemáticas que vive Cristian ahora es la complicada situación económica en la familia, lo cual le podría impedir que no siga sus estudios en el 2013.

“Por el tiempo que uno necesita es más difícil, por el tiempo compartido que hay que utilizar para entrenar y estudiar, además de trabajar. En los últimos meses bajé el nivel de competencia, porque le ayudo a mi padre en aporrear el frijol y el maíz”, expresó.

“Me siento muy bien ayudando a mi papá. En las fiestas de fin de año comemos tamales y quemamos cohetes, pero casi no recibimos regalos”, añadió el juvenil.

Cristian espera que uno de sus regalos de Navidad sea una beca de estudios para el próximo año, y así ayudar a su familia profesionalmente. “Eso sería un gran regalo para mí”, aseguró.

“A nivel profesional quiero crecer para ser una mejor persona y en la vela ser un digno representante de mi país en cada competencia”, resaltó Soto.


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