Economía

Engorde su gallina para el 2018

En nuestras enseñanzas decidimos bautizar al dinero con el nombre de granos. Nuestros estudiantes saben que el dinero, o los granos, que no se gastan quedan en su casa engordando una gallina propia. La gallina es su ahorro o capital. Los granos que se gastan, se van a otras casas a engordar gallinas ajenas.

Por Eduardo Palacios

Ellos salen a defender cuanto grano generado con su trabajo puedan, para que la mayoría de estos queden en su casa, engordando su gallina, para luego ponerla a dar huevos. Aprenden que su capital deben invertirlo.

Es decir, que su gallina pueden usarla en un negocio para que les dé unos huevos llamados utilidades. Si su gallina la invierten en propiedades, les dará unos huevos llamados alquileres, y si la colocan en un banco, asociación solidarista o cooperativa les darán unos huevos llamados intereses.

El objetivo es utilizar los huevos producidos por su gallina para cubrir sus gastos fijos del mes y los eventuales del año. Cuando esto ocurra, sabrán que ya la hicieron en la vida.

A lo primero que se dedican es a salir de deudas, para así ya no mandar granos a casa de sus acreedores para que a estos les sirvan para engordar su gallina.

Es agradable encontrarse con exalumnos que nos dejan saber que ya están libres de deudas y se van a dormir cada noche sin agobio. Y ya no tienen acreedores que los acosen inmisericordemente, ni pierden dinero en pagar intereses.

Ellos comparten que ya terminaron de pagar su casa y ahora van por otra más. O bien ya engancharon su primera casa y se han decidido pagarla en menos tiempo del acordado para no perder granos en el pago de intereses. Ahora viven bien, les alcanza lo que ganan para llegar a fin de mes sin angustias y tienen un ahorro en el banco. Algunos ya disfrutan de entradas extras, por los huevos que obtienen de sus gallinas.

Claro que para poder hacerse de un capital que pueda generarles ingresos adicionales tienen que limitarse, un tiempo, en algunos gastos y no satisfacer algunos gustos.

Hacer lo que no queremos hacer pero de todas formas forzarse  a hacerlo se llama disciplina. Y esta es básica para obtener buenos resultados en la vida, pero principalmente en lo financiero.

Ese es el precio que pagaron los que hoy disfrutan de riquezas, pero es el que no todos están dispuestos a pagar. Tener paciencia y limitarse requiere de un sacrificio de nuestra parte, pero el premio es que a la postre esto paga, y bien vale la pena el esfuerzo.

¿Están dispuestos usted y su familia a cambiar de estilo de vida para hacerse de un capital o “gallina” que les genere otros ingresos o “huevos” para llegar a vivir de estos? Si honestamente están dispuestos a hacer las modificaciones necesarias para lograrlo, entonces podrán alcanzar en el nuevo año la libertad económica que tanto anhelan conseguir. Aprenda cómo llevar su economía a otro nivel en mi libro Cómo hacerla en la vida.