Economía

“Freír el pez gordo"

Hace algunos años, Robert Klitgaard (Havard y Yale), uno de los principales estudiosos del fenómeno de la corrupción, acuñó esa frase cuando enunciaba que las estrategias básicas para luchar contra la corrupción requieren necesariamente eliminar la impunidad, ya que la cultura de la corrupción se alimenta de la impunidad. 

Por Álvaro Raúl Sarmiento

Para esto y mejorar la credibilidad institucional, las principales baterías de la lucha se deben dirigir a “ freír al pez gordo”, tal como el MP y la Cicig han venido haciendo de manera constante y que llamaría heroico, ya lo afirmaba Klitgaard: “Lo importante es que el primer pez gordo provenga del partido en el poder”.

Todos recordamos que el inicio de esta lucha fue precisamente develado en el ámbito aduanero; de hecho, el exbinomio presidencial se encuentra acusado de defraudación aduanera, razón por la cual, el centro del análisis y propuestas de mejora institucional se ha concentrado en la SAT.

Gerencia de Asuntos Internos y Mapa de Riesgo

Recientemente, la SAT ha finalizado la primera fase de un masivo proceso de selección de personal para al menos mil plazas, al que han presentado 35 mil 150 solicitudes electrónicas. Asimismo, el Directorio acaba de crear la Gerencia de Asuntos Internos (GAI), cuyo objetivo es prevenir y combatir actos de corrupción, faltas e infracciones administrativas, así como cualquier otro acto que contravenga los intereses institucionales. Esta gerencia estará conformada por dos áreas: Investigaciones internas y la Análisis de información y confiabilidad.

Según la SAT, esta acción es un reflejo de su compromiso por la transparencia y un esfuerzo por recuperar la institucionalidad y su fortalecimiento. La gerencia reportará directamente al Directorio y su ámbito de investigación abarcará a todos los funcionarios y empleados, sin excepción.

Posiblemente, una las primeras actividades de la nueva gerencia será apoyar o coordinar con la Gerencia de Recursos Humanos los criterios de investigación que se van a requerir en el proceso de selección y contratación de los nuevos —mil— empleados.

Tal como aconseja el Manual de Modernización Aduanera del Banco Mundial (Wulf & Sokol), es conveniente establecer mecanismos eficaces y eficientes para detectar la corrupción y reducir las vulnerabilidades institucionales. Es lógico que una de las primeras actividades de GAI sea el establecimiento de una auditoría interna-externa que establezca un MAPA DE RIESGO, con el cual se identifiquen áreas de alto riesgo en los procesos y procedimientos de la SAT. La auditoría deberá incluir también programas internos de verificación, muestreo aleatorio y verificación in situ.

Claro está que esas inspecciones deben ser realizadas por grupos interdisciplinarios de expertos, que de manera sorpresiva puedan evaluar la manera de proceder en las áreas de ALTO RIESGO. Es importante la consulta al sector privado para tratar de determinar con mayor precisión y priorización esas áreas de mayor riesgo o propensas a la corrupción. Asimismo, el personal auditado en esas áreas debe tener claro que las visitas e inspecciones se repetirán de manera sorpresiva cuantas veces sea necesario.

La nueva GAI debe establecer mecanismos ágiles y electrónicos que permitan a funcionarios y empleados de la SAT hacer denuncias contra prácticas corruptas, directamente sin necesidad de pasar por supervisores inmediatos.

Robert Klitgaard trató de sintetizar el problema en una ecuación:

CORRUPCIÓN = Monopolio + Discrecionalidad – Responsabilidad.

A partir de este esquema propone una estrategia de cinco pasos relacionados, entre ellos aumentar la probabilidad de detección y castigo a la corrupción, también cambiar las combinaciones de recompensas y penas a las que se enfrentan agentes y clientes.

Yo agregaría a la ecuación dos variables, la ÉTICA y la TRANSPARENCIA: C=M+D-R-E-T.

La lucha por reconvertir a la SAT en una institución de gran calidad técnica, respetable y de orgullo para el país y sus funcionarios pasa por un esfuerzo sistémico y constante en cada una de las variables de la ecuación.