Economía

Unión Aduanera: Primeros pasos

La semana pasada, el Congreso de la República ratificó el “Protocolo Habilitante para el Proceso de Integración Profunda hacia el Libre Tránsito de Mercancías y de Personas Naturales entre las Repúblicas de Guatemala y Honduras”, instrumento jurídico que brinda las bases para el establecimiento de la Unión Aduanera (UA) entre ambos países y la libre circulación de las personas naturales.

Por Álvaro Sarmiento

Es importante aclarar que, en sí mismo, el Protocolo no constituye de inmediato la Unión Aduanera, ya que define un proceso que se alcanzará de manera “gradual y progresiva”.

Para los que fuimos testigos presenciales de la firma del Convenio Marco de la Unión Aduanera entre Guatemala y El Salvador en las instalaciones de Ministerio de Economía (Mineco) en enero del 2000, que no ha sido ratificado por el legislativo salvadoreño, la noticia resulta más que positiva y esperanzadora para el resto de la región.

¿Qué significa la Unión Aduanera?

El concepto de Unión Aduanera debe interpretarse de acuerdo al Art. XXIV del Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT94) de la OMC, que reza: “Se entenderá como unión aduanera la substitución de dos o más territorios aduaneros por un solo territorio aduanero”.

Un ejemplo sencillo sirve para explicar “territorio aduanero único”: en la UA perfecta, el trámite aduanero que deberá hacer el exportador de sillas de plástico a Honduras será el mismo que hace en sus ventas a Chiquimula —ninguno—.

De igual manera, un productor de jugo de naranja San Pedro Sula (Honduras) podrá vender su producto en Zacapa, sin hacer algo diferente a la que realiza en Tegucigalpa.

Claro está que tanto la SAT como la Dirección Ejecutiva de Ingresos de Honduras (DEI), establecerán el mecanismo para asegurar el pago del IVA en el lugar y momento oportuno. Esto no será inmediato y requiere trabajar y definir muchos temas fiscales, por ejemplo, la introducción de la Factura y Declaración Única Aduanera Centroamericana (FYDUCA), nueva factura para estas ventas entre países.

Durante el 2015, los exportadores chapines vendieron US$800 millones en Honduras y se importó por más de US$300 millones de productos originarios de Honduras.

La UA busca ampliar de manera más eficiente el mercado entre ambos países, lo cual se convierte en ganar-ganar para los consumidores y productores (dejaré de llamar exportadores) de ambos países.

El Marco General de la Unión Aduanera detalla las siguientes metas:

1. Aprobación del Plan de Implementación de los Puestos Fronterizos de Control Integrado en Agua Caliente y El Florido.

2. Aprobación del Modelo de Establecimiento del Fondo Estructural y de Inversiones de la Unión Aduanera.

3. Aprobación del Plan de Implementación de la Unión Aduanera.

4. Aduanas de Agua Caliente y El Florido funcionando como aduanas integradas.

5. Vigencia Plena de la Unión Aduanera, incluyendo el establecimiento de aduanas periféricas.

El proceso requirió cierto grado de flexibilización para asegurar su viabilidad política; concretamente, se prevén, de manera temporal, excepciones a la libre circulación de bienes, por ejemplo, las mercancías sujetas a contingentes arancelarios o salvaguardias. También el jefe de la Secretaria de Desarrollo Económico de Honduras, Alden Rivera, comentó el año pasado que azúcar, café, combustibles y bebidas no serán parte de la UA.

Las instituciones gubernamentales centrales en el proceso, SAT y DEI, están en circunstancia similar, reformas profundas por la decisión política de más alto nivel de modernización o, como indica La Prensa de Honduras, una auténtica Revolución Tributaria.

Parecería lógico tratar de coordinar o mantener canales abiertos de comunicación entre ambos esfuerzos, podría aprovecharse el apoyo de Programas ya establecidos, como CAPTAC- FMI o asistencia técnica del BID, para lograr esa coordinación. A partir de ahora, lo que haga uno repercutirá en el otro. En todo caso, felicitaciones al Congreso, su aporte al desarrollo e integración regional ha sido oportuno.