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Extranjeros narran cómo fueron víctimas de la inseguridad en Guatemala

Un estadounidense invitó a su esposa a festejar su cumpleaños en Guatemala, sin embargo la celebración tomó un sabor amargo luego que fueran víctimas de la inseguridad del país.

Por Josué León

Peter Benziger junto a su esposa Margie en el Palacio Nacional de la Cultura. (Foto Prensa Libre: Peter Benziger)
Peter Benziger junto a su esposa Margie en el Palacio Nacional de la Cultura. (Foto Prensa Libre: Peter Benziger)

Peter Benziger, de 66 años, originario de Miami, Estados Unidos, visitó Guatemala por primera vez en 1969 con el grupo de ayuda médica Amigos de las Américas. Peter se enamoró de los paisajes, lugares, colores y gastronomía del país.

Benziger regresó  a su país para continuar con sus estudios y trabajo. Luego de varios años de extrañar Guatemala y contarle a su esposa, Margie Benziger, sobre lo bello del país, decidió invitarla a conocer "el país de la Eterna Primavera". 

“Mis amigos me aconsejaron no venir a Guatemala por la inseguridad que hay”, contó Peter a Prensa Libre. A pesar de la advertencia de sus amistades, Peter y Margie decidieron emprender el viaje hacia Guatemala.

El 1 de junio aterrizaron en el país, la emoción de la esposa fue evidente al ver el Lago de Amatitlán y los volcanes que rodean al país. El itinerario tenía previsto la visita a la Plaza de la Constitución, Antigua Guatemala, entre otros lugares.

Peter llevó a su esposa a conocer el Palacio Nacional de la Cultura, luego la Catedral Metropolitana. El almuerzo fue cerca del Mercado Central.  Ese día, Margie utilizaba una cadena que su esposo le había regalado hacía 37 años.



Margie se sorpendió de la belleza que rodea a la Plaza de la Constitución. (Foto Prensa Libre: Peter Benziger)
Margie se sorpendió de la belleza que rodea a la Plaza de la Constitución. (Foto Prensa Libre: Peter Benziger)


Eran las 14 horas cuando ambos caminaban frente a la Catedral Metropolitana. Margie miraba la cantidad de nombres escritos en las columnas cuando sintió que su cadena la asfixiaba. Era un hombre que estaba arrancándola. 

Peter se encontraba a unos cuantos pasos de ella cuando se dio cuenta del asalto. “El joven corrió rápido, no lo pude alcanzar y nadie pudo ayudarnos”, comentó Peter.

El cuello de Margie quedó herido por la fuerza con la que le arrancaron su cadena. "A pesar de pedir ayuda a las personas que se encontraban en la plaza ninguno pudo ayudarnos", contó.

“Una persona me dijo que había visto cómo asaltan a los turistas y sabe quiénes son pero no dicen nada por miedo a que les hagan algo”, explicó.

Luego de dos horas del asalto, los extranjeros continuaron su paseo y lograron encontar una autopatrulla. Peter le reportó a un agente que los habían asaltado, el uniformado le respondió que no podían hacer nada. “No les importó lo que nos pasó, no protegen a su gente”, agregó.

Luego de conocer otros lugares viajaron hacia su hotel en la Antigua Guatemala, donde se refugiaron por varias horas. "Teníamos miedo de salir y pensar que algo nos iba a pasar", dijo.

A pesar del mal momento,  la percepción de Margie sobre Guatemala no cambió, ya que luego de haber sido asaltada aseguró que aún recomendaría a sus amistades a visitar el país por sus bellos lugares y paisajes. Lo único que les diría sería que “hay que tener cuidado al caminar”.

“Nunca le diría a nadie que no visite Guatemala, pero sí que tienen que tener cuidado”, concluyó Margie.

Dato

El reporte estadístico de la Secretaria Técnica del Consejo Nacional de Seguridad de marzo 2016, dio a conocer que 33 peatones fueron asaltados en la zona 1.

De las 22 zonas de la capital, la zona 1 es el lugar más frecuentado por los criminales para robar.

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