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La pregunta que jamás tendrá una respuesta para Delphine Magnée 

Tiene  32 años y su cabello no es rubio, sus ojos no son azules y no tiene la altura promedio de los habitantes originarios de Bélgica, de donde es ciudadana. Comprende el inglés y habla francés y se siente orgullosa de trabajar como secretaria, pero por sus venas corre sangre guatemalteca.  Esta es la historia de Delphine Magnée, una belga-guatemalteca que buscaba a su madre en Facebook.

Por Beatriz Tercero

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Bélgica
Delhine Magnée junto a sus padres adoptivos María José y Philippe cuando tenía 1 año de nacida.
Delhine Magnée junto a sus padres adoptivos María José y Philippe cuando tenía 1 año de nacida.
Magnée confiesa que se siente orgullosa de sus rasgos que tiene como guatemalteca, pese a que en la cultura que creció en otra.
Magnée confiesa que se siente orgullosa de sus rasgos que tiene como guatemalteca, pese a que en la cultura que creció en otra.
Magnée vive junto a su novio Michael en Namur, Bélgica.
Magnée vive junto a su novio Michael en Namur, Bélgica.
Magnée confiesa amar a Mirna Catalán, su madre biológica, pese a que nunca la conoció.
Magnée confiesa amar a Mirna Catalán, su madre biológica, pese a que nunca la conoció.
Su abuelo adoptivo fue otra persona importante en su vida.
Su abuelo adoptivo fue otra persona importante en su vida.
El vínculo con Philippe, su padre adoptivo, es cercano.
El vínculo con Philippe, su padre adoptivo, es cercano.
El amor de su madre adoptiva, María José, fue muy grande hacia Magnée.
El amor de su madre adoptiva, María José, fue muy grande hacia Magnée.
La madre adoptiva de Magné murió en el 2013 a causa de una enfermedad pulmonar.
La madre adoptiva de Magné murió en el 2013 a causa de una enfermedad pulmonar.

Magnée tenía 21 años cuando se cuestionó cuál era su verdadero origen, quién era su madre, si tenía hermanos, qué fue de su padre, dónde y cómo vivían.

“Mi nombre es Delphine, tengo 32 años, nací en Lavarreda, Guatemala en 1985. Me llamaron Fabiola Catalán”, así fue como  Magnée, quien vive en Nulle, Bélgica y trabaja como secretaria en un bufete de abogados, respondió a una de varias preguntas que accedió a contestar mediante correo electrónico.

Adopción

María José Pire y Philippe Magnée, se convirtieron en los padres de Delphine Magné en 1985, pues no existía la posibilidad de que ellos tuvieran uno propio. Cuatro años antes ellos comenzaron el proceso de adopción en Guatemala. “Ellos querían una niña”, dice Magnée. En realidad ella sabe poco de ese proceso.

Delphine Magnée, belga guatemalteca de 32 años.

"Me siento huérfana por dos madres. Triste por no poder decirle que la amo"

En 2006 la madre adoptiva de Magnée se enfermó de los pulmones. Entró en coma, estado en el que permaneció mucho tiempo. Siete años después, María José murió y Delphine se volvió a sentir huérfana, pues alejarse de su familia en Guatemala le causó también esa sensación de orfandad. 

“De nuevo, me sentí abandonada. Su muerte para mí fue un desastre, era muy unida a ella. ¡Era la mujer de mi vida!", exclama Delphine y en las líneas de su texto se sentía la nostalgia que le provocó la segunda pérdida de uno de sus seres más queridos.

Magnée agradece a María José la oportunidad de adoptarla y recuerda que ella  jamás le ocultó que no era la madre biológica. Además que le pedía que jamás juzgara a su mamá en Guatemala, por haberla dado en adopción.

Búsqueda incansable

Luego de esa lamentable pérdida para Magnée, ella decidió ahondar más en la información que tenía con los papeles de su adopción, que conservó muy bien cuando murió María José.

“Tengo todo traducido (al francés) a través de Google Traslate y al leer eso, entendí que mi madre adoptiva siempre me dijo la verdad: que existía una aprobación para que yo fuera confiada a una familia hermosa”.

Fue así como la belga-guatemalteca descubrió en esos documentos que no era la única hija de Mirna Elizabeth Catalán, Magnée tiene tres hermanos biológicos en Guatemala.

Delphine Magnée, quien a los 3 meses fue llevada a Bélgica.

"Ser adoptado es como tener la primera página de tu vida en blanco”

El tiempo de duelo para Delphine Magnée estaba superado y decidió que quería venir a Guatemala. Philippe, su padre adoptivo, apoyaba la idea de que su hija viajara al país y pudiera conocer a su familia biológica, aunque temía que ya no regresara.

Algunas veces se sentía decidida a venir, otras lo dudaba, creía no ser capaz de investigar su verdadero origen.

“A principios del 2017 mi vida cambió”, expresa Magnée quien con la ayuda Michael Hella, su pareja, decidió publicar un post en su cuenta de Facebook para lograr dar con el paradero de su familia biológica en Guatemala.

“Él sinceramente me ama, él me apoya”, dice Magnée.

Michael logró contactarse el domingo 7 de mayo último con una persona que vive en Lavarreda, zona 18, fue así como todo comenzaba a tener sentido para ella, asediada por escribir la página en blanco que dice tener en su vida, al no haber conocido a su madre Mirna Catalán, la esperanza ahora está más viva que nunca de reencontrarse con su familia en el país.

Pero una vez más su sonrisa volvió apagarse. Magnée se enteró de que Mirna Elizabeth Catalán había muerto en el 2015.

"Me siento huérfana por dos madres. Triste por no poder decirle que la amo", dijo.

Delphine Magnée se siente orgullosa de los rasgos guatemaltecos que heredó de su madre Mirna Catalán. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
Delphine Magnée se siente orgullosa de los rasgos guatemaltecos que heredó de su madre Mirna Catalán. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

Magnée confiesa sentirse ansiosa de conocer a sus hermanos y sobrinos en Guatemala.

Además, ella se siente orgullosa de ser guatemalteca, considera que la gente en este país tiene valores, es generosa y sabe el significado de ayuda y humanidad, algo que ella considera en Europa se ha perdido.

Una pregunta sin respuesta

“Toda mi vida me pregunté por qué”, se cuestiona Delphine tratando de buscar una explicación del motivo por el que su madre biológica no la crio.

“Alguna vez pensé que ella fue obligada a abandonarme porque se sentía amenazada, tal vez ella no quería a una niña, tal vez fue violada. Ser adoptado es como tener la primera página de tu vida en blanco”, añadió.

Delphine Magnée, orgininaria de Lavarreda, zona 18.

"En resumen, tengo un montón de teorías durante casi estos 32 años, tratando de explicar el porqué de mi adopción"

Magnée compartió una imagen en la que dice parecerse mucho a su madre biológica. “Todo mundo dice que soy su viva imagen”, añade. 

"En resumen, tengo un montón de teorías durante estos 32 años, tratando de explicar el por qué de mi adopción", refiere.

Sobre su padre biológico no tiene información alguna. Tiene curiosidad por saber si se parece a él. "No sé absolutamente nada acerca de la identidad de mi padre. Me pregunto, quién es; me pregunto si sabe que existo", añadió.

Le diría a mamá…

Si Delphine  tuviera la oportunidad de hablar por primera y última vez con su madre biológica, ¿qué le diría?, se le consultó y ella respondió: Quería que supiera que todos los días pensaba en ella. Imaginaba que vendría de vacaciones a conocer Bélgica, que descubriera que soy feliz y decirle a mis amigos: “miren, ella es mi madre”.

“Quería que descubriera  mis lugares preferidos, en los que crecí, la casa familiar en Bélgica, mi casa, mi novio. Estoy triste de no poderle decir que la amo”, escribió Delphine.

Vida en Bélgica

“Vivo feliz en Bélgica, tengo una vida sencilla y nada me falta”, dice Magnée. Considera que en Bélgica al igual que su país natal también existe un clima de inseguridad, sobre todo en las grandes ciudades de Europa, ante los ataques terroristas que han ocurrido en los últimos años.

La gente no es cálida ni espontánea en ese continente, por eso dice Delphine que los países latinoamericanos son sus favoritos, porque “tienen el corazón en la mano”.

María José, la madre adoptiva de Magnée, murió en el 2013. Philippe, su padre adoptivo, es el único familiar que tiene en Bélgica. Tenía solo tres meses cuando la llevaron a ese país.
María José, la madre adoptiva de Magnée, murió en el 2013. Philippe, su padre adoptivo, es el único familiar que tiene en Bélgica. Tenía solo tres meses cuando la llevaron a ese país.

Delphine Magnée planea formar una familia con Michaell, su novio, con quien vive en Namur. Goza de la compañía de sus dos perros "Nemesis" y "Lara" con quienes disfruta salir a correr. Ha viajado por Nueva York, Londres y  Francia, pero concluye diciendo: “Me siento orgullosa de que (Mirna Catalán) me haya bautizado como Fabiola Catalán”.