Niños terminan el año en aulas deterioradas

Unos 61 estudiantes de la Escuela Rural Mixta de Tierra Blanca, Guastatoya, El Progreso, terminarán con problemas el ciclo escolar, debido a la falta de maestros, mala calidad educativa y las precarias condiciones en las que se encuentra el edificio.

Por Héctor Contreras / Guastatoya

Padres de familia observan las condiciones en las que se encuentran las ventanas y paredes de los salones de clases. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras).
Padres de familia observan las condiciones en las que se encuentran las ventanas y paredes de los salones de clases. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras).

Estudiantes y padres de familia de las escuelas primaria y de párvulos, que funcionan en el mismo edificio, están molestos por el poco interés que han mostrado las autoridades educativas para solucionar el problema.

Manuel Orellana Moscoso, padre de familia, manifestó que desde hace varios años han informado a los responsables sobre los daños que tiene el edificio, pero no han recibido respuesta.

“Es una pena que los niños hayan pasado todo el ciclo escolar con carencias, pues el edificio no cuenta con energía eléctrica por falta de cableado, el techo tiene filtraciones, las ventanas no tienen vidrios, las paredes de los salones están deterioradas y muchos escritorios y los sanitarios están inservibles; además, la cocina ha sido tomada como bodega y el depósito de agua está contaminado”, detalló Orellana.



Integrantes del  comité de padres de familia observan el mal estado en que se hallan los servicios sanitarios. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras)
Integrantes del comité de padres de familia observan el mal estado en que se hallan los servicios sanitarios. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras)


“Estamos indignados por las pésimas condiciones en la que se encuentra la escuela, lo que pone en riesgo la integridad física de nuestros hijos”, dijo Rosa Corado, madre de familia.

Elizabeth Portillo Godoy, presidenta del comité de padres de familia e integrante del Consejo Comunitario de Desarrollo, manifestó que la mala calidad educativa no solo es responsabilidad de los maestros sino de los padres, quienes se niegan a enviar a sus hijos a las escuelas.

“Es una pena que los estudiantes solo hayan recibido 70 días de clases por diferentes causas, entre estas, el paro magisterial, constantes faltas de los maestros por enfermedades y ausencias no razonadas ni autorizadas”, resaltó.

Portillo añadió que el edificio tiene capacidad para albergar 150 escolares; sin embargo, en la actualidad hay 43 niños inscritos en primaria y 18 en preprimaria.

Otra madre comentó que la mayoría de los estudiantes están mal preparados, pues un maestro imparte clases de tres grados, en el mismo salón.

“Consideramos que los maestros no están capacitados para impartir clases, esto se refleja en la falta de disciplina, orden y respeto”, aseguró Irma Lima, madre de familia.



La cocina ha sido utilizada como bodega de libros y escritorios en mal estado. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras).
La cocina ha sido utilizada como bodega de libros y escritorios en mal estado. (Foto Prensa Libre: Héctor Contreras).


La directora de la escuela de párvulos, Brenda Linares, dijo que otro de los problemas es la inseguridad, pues debido a que no cuentan con guardián, los delincuentes han saqueado el plantel en tres ocasiones.

“Desconocíamos los problemas que aquejan a los estudiantes; sin embargo, nos comprometemos a trasladar la denuncia con las autoridades superiores para que brinden una solución”, expresó Adán Estrada Valdez, director Departamental de Educación.