Autoridades avizoran sequía prolongada

Mientras la escasez de granos básicos empieza a reflejarse en varios lugares de la provincia, afectados por la sequía, principalmente en los departamentos que conforman el Corredor Seco,  ambientalistas e instituciones de  gobierno anticipan que el presente verano será uno de los más secos de las últimas décadas por efectos del fenómeno de El Niño.

Por Oscar Felipe y corresponsales

Jutiapa es una de las zonas más afectadas por la sequía, según el Maga. La falta de lluvia perjudicará a miles de agricultores. (Foto Prensa Libre: Óscar González)
Jutiapa es una de las zonas más afectadas por la sequía, según el Maga. La falta de lluvia perjudicará a miles de agricultores. (Foto Prensa Libre: Óscar González)

De acuerdo con expertos, los efectos  de El Niño podrían manifestarse con intenso calor, un invierno retrasado y con niveles bajos de lluvia, daños en la agricultura y problemas de  salud.

“En estos últimos cinco años hemos tenido la influencia de los efectos del fenómeno de El Niño en el sector agropecuario, con mayor incidencia  en el Corredor Seco y se ha evidenciado un  incremento en el tiempo de la canícula”, comentó Edwin Rojas, coordinador de Cambio Climático del Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación (Maga).

Un informe del Programa de Clima e Hidrología del Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático establece que  los efectos del último ciclo  de El Niño  comenzaron a sentirse en  el 2014, pero a pesar de que en febrero último  proyectó  un debilitamiento es uno de los más fuertes que se ha registrado desde 1982.

De acuerdo con proyecciones del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología, se cree que la temporada de lluvia se retrase para la tercera semana de abril, y última de mayo para la boca costa y litoral del Pacífico.

Magaly Arrecis, socioambientalista del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos, admitió que se registra un alto nivel  de sequía en el comienzo del verano, pero señaló que el sistema meteorológico del país es cambiante y que no se pueden establecer con certeza los niveles de calor para las próximas semanas.



En Huehuetenango el maíz no logró desarrollarse, por la   falta de  lluvia. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
En Huehuetenango el maíz no logró desarrollarse, por la falta de lluvia. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)


Impacto

Según el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, el impacto del fenómeno de El Niño en el 2016 se verá reflejado en 11 departamentos, que incluye los ocho del  Corredor Seco: Santa Rosa, Baja Verapaz, Guatemala, El Progreso, Zacapa, Jalapa, Chiquimula y Jutiapa; además,  Huehuetenango, Quiché y Totonicapán.

Sydney Samuels, ministro de Ambiente, informó que unas 154 mil familias de todo el país fueron  afectadas por la falta de lluvia en el 2015. Agregó que solicitó apoyo de la comunidad internacional para reforestar y frenar el avance del Corredor Seco, que representa  el 54.3% del Corredor Seco centroamericano.

Hambre y desnutrición

La sequía deja secuelas en  quienes  habitan en zonas del  Corredor Seco,  que   según el Maga abarca unos 10 mil 200 kilómetros cuadrados —46 municipios— y afecta a unas 260 mil familias, que significa el 11%  de la población.

En Jalapa y Chiquimula la sequía es sinónimo de hambre  y desnutrición, ya que  son dos de los departamentos más afectados por el cambio climático, producto de la deforestación y explotación de los recursos naturales,  según la percepción de vecinos del  lugar.

“Se han secado los ríos, y  otros donde aún corre un poco de agua están  contaminados”,  señaló  Otto Cabrera, representante de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Jalapa.

“La deforestación  es un serio problema que acelera el cambio climático. Hay inviernos donde han caído unos 800 milímetros de agua, cuando lo normal es  mil 200 y  mil 500; incluso, en otros años solo han caído unos 400 milímetros”, agregó.

La  falta de lluvia se  traduce en escasez de alimentos, lo que afecta  a miles de personas de esa  región y  el caso más reciente se registró la semana última en el Hospital Nacional de Jalapa, cuando se informó que el niño Alberto Arias Santiago, de 9 años, originario de San Pedro Pinula, padece de desnutrición severa, pues a pesar de su edad  pesa 11 libras.

Carlos Hernández, encargado del área de planificación, seguimiento y evaluación del Maga en Chiquimula, estimó el riesgo que corre la población, de tener pérdidas “significativas” en sus cosechas sin una lluvia gradual.

“Si la tendencia de seco continúa afectará  la producción agropecuaria, porque los agricultores dependen del agua de lluvia, principalmente para el cultivo de maíz y frijol, que son base para la alimentación de las familias más vulnerables”, agregó.

En Quiché, pobladores  temen por la inseguridad alimentaria, incremento en los casos de desnutrición crónica y aguda y pérdidas en la agricultura, debido a falta de lluvia.

El ambientalista Érick Urrutia   refirió  que los caudales de agua y los nacimientos  podrían   reducirse, lo que  afectaría a varias  comunidades que dependen del agua para  sus cosechas.

La canícula del 2015 también dañó cultivos de maíz y frijol en varios sectores de Sololá, donde los  habitantes temen que ese episodio se repita este año.

San Martín Jilotepeque, Tecpán Guatemala, Santa Apolonia, San Juan Comalapa y San José Poaquil, Chimaltenango,  podrían ser afectados por la sequía prevista  para este año, lo que perjudicaría a  unos ocho mil productores de maíz y frijol, según el Maga.

“El impacto del cambio climático es desastroso, debido a que afecta la agricultura, pero principalmente a quienes no tienen tecnología”, señaló  Salvador Herrera, delegado departamental de Maga, en Baja Verapaz.

Atentan contra la salud

Gregorio Velásquez, del Área de Salud de Santa Cruz del Quiché, aseguró que la sequía conlleva   grandes problemas para la salud de las personas, pues  ante la necesidad de agua se opta por  comprar  el líquido  en camiones cisterna.

Herbert Ralda, director del Área de Salud de Huehuetenango, aseguró que las altas temperaturas  pueden causar  quemaduras en la piel, cuadros de deshidratación y  facilita la propagación de mosquitos transmisores de enfermedades como dengue clásico, dengue hemorrágico, Chikungunya y zika.



La sequía  prolongada del año pasado afectó al cultivo de maíz, en Sololá, por lo que se instaló el Centro de Operaciones de Emergencias. (Foto Prensa Libre: Óscar González)
La sequía prolongada del año pasado afectó al cultivo de maíz, en Sololá, por lo que se instaló el Centro de Operaciones de Emergencias. (Foto Prensa Libre: Óscar González)


Enfrentan  crisis

Largos períodos sin  lluvia dañan  cultivos y provocan escasez de granos básicos. 

El experto de la  Conred, Otto Cabrera, estimó que se necesita una precipitación de entre  mil 200 y  mil 500 mililitros de agua durante el  invierno para obtener una buena cosecha.

Edwin Rojas, coordinador de cambio climático del Maga, informó que una canícula de entre 20 y 30 días  causa problemas en la agricultura. En el 2015 duró 40 días.

El Maga repartió en seis meses, en  el 2015, más de un millón de raciones alimenticias a familias del Corredor Seco, las  cuales    contienen  un quintal de maíz, 30 libras de frijol, dos botellas de aceite y 17.6 libras de atol fortificado.

En el  Corredor Seco se han  implementado las buenas prácticas  agrícolas para paliar la sequía y se han construido 470 reservorios para agua de lluvia, con capacidad para 900 mil metros cúbicos de líquido —en el 2015 se  acumularon 700 mil  metros cúbicos—.

En Chiquimula  se implementaron  235 km de cuneta  para tubería y transportar agua para proyectos  agroforestales.

Unas 60  mil  hectáreas han sido reforestadas en todo el país,  para ayudar al medioambiente, según el Maga.

Al menos   700 mil quintales  de maíz pretende producir el Maga este año, para ayudar a  familias del Corredor Seco.

A, Julajuj, C. Grave, H. Oliva, J. Rosales, O. Figueroa, O. González, O. Cardona, E. Paxtor, J. Tizol y M. Castillo