Vecinos auxilian a agentes de la PNC

Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) de la Comisaría 34 de Retalhuleu tuvieron que pedir ayuda a un grupo de vecinos este lunes, debido a que el autopatrulla en el que transitaban quedó varado por fallas mecánicas.

Por Jorge Tizol / Retalhuleu

Tres vecinos ayudan a los agentes policiales a empujar el autopatrulla, el cual no podían movilizar por problemas mecánicos, en la cabecera de Retalhuleu. (Foto Prensa Libre: Jorge Tizol)
Tres vecinos ayudan a los agentes policiales a empujar el autopatrulla, el cual no podían movilizar por problemas mecánicos, en la cabecera de Retalhuleu. (Foto Prensa Libre: Jorge Tizol)

Se trata de la unidad REU-029, en la que viajarían varios agentes desde la cabecera de Retalhuleu hacia Coatepeque, Quetzaltenango; sin embargo, cuando intentaron ponerla en marcha el motor no encendió.

“Tuvimos que pedir ayudar para empujar la unidad porque ya no arrancó. El reporte ya lo tienen en la comisaría, pero casi la mayor parte de unidades están en mal estado y nadie las repara. En ocasiones nosotros tenemos que poner dinero para arreglar las luces de las unidades. Eso no debería de ser así”, expresó uno de los agentes que prefirió el anonimato.

Jorge González, vecino, manifestó que lamenta las condiciones en las que se encuentran los vehículos de la Policía, ya que es necesario empujarlos que para que arranquen.

“Si hubiera una emergencia primero se van los delincuentes. Hemos visto que los autopatrullas de la PNC ni combustible tienen”, afirmó González.

Otro vecino que pidió el anonimato indicó que la ola de violencia que afecta el territorio nacional se ha incrementado, y que los operativos que efectúan las autoridades han disminuido por la falta de combustible.

También señaló que las unidades de la PNC que se encuentran en mal estado no son reparadas pronto, lo que dificulta la lucha contra la delincuencia.

Continúan varados

La falta de recursos que ha afectado a la Policía Nacional Civil (PNC) en las últimas semanas continúa, pues en la comisaría 42, en San Marcos, algunos agentes han tenido que utilizar dinero propio para abastecer de combustible los autopatrullas.

Los elementos policiales, que pidieron el anonimato, indicaron que además de los bajos salarios que tienen y que no les permiten sufragar sus necesidades, la crisis económica en la institución les ha repercutido, pues han tenido que costear con sus propios recursos, servicios básicos como el combustible y el servicio telefónico.

Agregaron que debido a la situación han optado por patrullar a pie ya que cuando las unidades tienen alguna falla mecánica, también han tenido que absorber el costo de los repuestos, por lo que no pueden brindar un buen servicio a la población.

“La gente clama por seguridad, pero no hay ni combustible para los autopatrullas”, indicó un agente de la PNC.

Rosalba Navarro, vecina de San Pedro Sacatepéquez, expresó que días atrás llamó a la subestación local debido a que un grupo de pandilleros rondaba el sector donde vive, pero le indicaron que no tenían combustible para ayudarla y que si ella compraba la gasolina, podrían llegar al lugar.

El gobernador de San Marcos Cesar Juárez expresó que ha solicitado a las autoridades correspondientes la agilización de los recursos económicos, para que los agentes puedan movilizarse.

En Jalapa

En la comisaría 22 de Jalapa, la situación también es crítica, ya que se dio a conocer por parte de inspectores que pidieron el anonimato, que la gasolinera que les abastecía de combustible ya no lo hará, debido a una deuda que no ha saldado el Ministerio de Gobernación.

Debido a ello algunos agentes también indican que han tenido que utilizar sus propios recursos para abastecese de combustible.

Más inconvenientes

La PNC no logra salir de la crisis que la agobia desde hace varios meses en la provincia, y ahora la situación se agrava, porque de nuevo a los agentes les racionan el combustible para las unidades, carecen de servicio de telefonía móvil, señal de internet y en algunos casos no funciona bien la radio para comunicarse.

En Quetzaltenango, vecinos y comerciantes ven con preocupación los problemas que afronta la PNC, pues ahora los autopatrullas son abastecidos solo con tres galones de combustible al día, lo que hace que disminuyan los patrullajes.

El comerciante Marco de León indicó que de nada serviría alertar a los uniformados, si estos afrontan carencias para hacer su labor. El abogado César Cifuentes dijo que el Gobierno incumple la Constitución al no brindar seguridad a la ciudadanía Agentes señalaron que con su dinero han comprado gasolina de contrabando para patrullar y que deben usar su teléfono celular personal para comunicarse.

Se trató de conocer la versión de los mandos de la PNC, pero no contestaron su teléfono personal. También se intentó conocer la postura de la gobernadora Dora Alcahé, pero no se hallaba en su despacho.

En la Comisaría 21, en la cabecera de Jutiapa, agentes informaron que desde la semana pasada no hay combustible para las unidades, carecen de señal de internet, tinta y papel. Explicaron que las unidades que circulan es porque ellos compran el carburante o los ayudan alcaldes y comerciantes.

Agregaron que la oficina de antecedentes policíacos tiene un mes sin emitir las constancias por la falta de internet. Vecinos indicaron que temen que aumente la delincuencia. Agentes de Chiquimula informaron que tienen suspendido el servicio de teléfono celular y que el servicio de radio es irregular. Resaltaron que también carecen de combustible para las unidades.

Gestionan solución

Mynor Sagastume, gobernador de Chiquimula, manifestó que realizaron las gestiones para solucionar el problema. Añadió que el teléfono 5016 4610 está a disposición para denunciar.

Oficiales indicaron que en la Comisaría 43, en Huehuetenango, también carecen de combustible y mantenimiento para los autopatrullas y motocicletas. Agregaron que hay 74 unidades, de las cuales 18 están en la cabecera y de estas, 15 están estacionadas por falta de gasolina.

Manifestaron que antes recibían siete galones de combustible diarios, pero ahora ya no reciben nada. Tampoco tienen servicio de teléfono ni internet para extender certificaciones.

Fue imposible conocer la versión de las autoridades de esa Comisaría y del gobernador Kenneth Mérida, quien no se hallaba en su despacho.

El problema también afecta a comisarías de San Marcos, Totonicapán, Petén y Escuintla.