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Captura del Requesón

El 4 de octubre de 1975, agentes de la Policía Nacional (PN), acuden al Hospital San Juan de Dios, donde ubican en la sala de cirugía a Víctor Manuel de León Chajón alias "Requesón", quien se recuperaba de una herida de bala; al verse acorralado optó por revelar su verdadera identidad.

Por Hemeroteca PL

El 6 de julio de 1977 licenciado Rodrigo Herrera Moya, juez décimo de primera instancia leen la sentencia a Víctor Manuel de León Chacón y Mario Ernesto Galdámez Cabrera, quienes aparecen acompañados de su abogado defensor.Foto HemerotecaPL.
El 6 de julio de 1977 licenciado Rodrigo Herrera Moya, juez décimo de primera instancia leen la sentencia a Víctor Manuel de León Chacón y Mario Ernesto Galdámez Cabrera, quienes aparecen acompañados de su abogado defensor.Foto HemerotecaPL.

El individuo se identificó con el nombre de Arnoldo de León, debido a su alta peligrosidad, fue necesario utilizar extremas medidas de seguridad, pues le catalogaban como un criminal peligroso.

Antes de identificarse ante la policía llamó a varios periódicos, pidiendo que lo entrevistaran, además que representantes de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), le brindaran alguna protección ya que necesitaría de un defensor por los numerosos cargos que se le imputaban.

Contaba el personal médico que lo atendió en el hospital que el "Requesón" era amable y se dedicaba a contar chistes y a platicado, pero al ver a algún policía se volvía agresivo y listo para atacar.

El 6 de Julio de 1977, El Requesón, durante el juicio en su contra fue condenado a purgar dos años de prisión y al pago de multas por Q300.00 y Q25.00, por habérsele comprobado la tenencia y portación ilegal de una arma de fuego.

Fue favorecido por el juez, debido a que no fue procesado por los delitos de secuestro, robos, asesinatos, homicidios, asesinato de agentes policiacos y múltiples robos .

La captura

El 28 de septiembre de 1975, fue herido con arma de fuego, tras una balacera que se produjo en una cantina, denominada La Enredada, de la 2a. avenida y 3a. calle, zona 6, con una herida de bala fue trasladado al Hospital San Juan de Dios. Mario Ernesto Galdámez Cabrera, también fue capturado en ese momento por ser sindicado por la Policía de ser el lugarteniente de El Requesón, según el parte policíaco, ambos se pelearon por diferencias personales, derivadas de una mujer.

Juicio al Requesón.

Los tribunales le habrierón proceso en el cual comenzarón a aparecerle otros juicios iniciados con anterioridad, por lo que se procedió a efectuar la acumulación de estos procesos, cuyo número ascendió a siete.

Vida delectiva del Requesón

Participó en el secuestro y asesinato del gerente de la IVEMO, Martin Kolton; asalto a un vehículo de la empreasa licorera nacional, donde roba Q80.00; asalta a la fábrica de blocks en ruta a Amatitlán, donde se roba Q600.00; asalta a un empleado del IGSS, a quien despojaron de Q3,500.00.

Asalto a un vehículo de la distribuidora de huevos El Campo, donde se apoderó de Q700.00; asalto al casino militar, con robo de Q5,000.00; asalto a la Droguería guatemalteca donde se llevó Q3,000.00; asalto a fábrica Unisola de Guatemala, donde se apodera de Q13,000.00; el robo de un vehículo Volkswagen y de una moto de la marca Yamaha; el robo de otro vehículo propiedad de Juan Jiménez Alvarez, hecho ocurrido cerca de Chimaltenango.

Asesina al detective Carlos Enrique Orellana Alvarez, mata a José Antonio Gómez Ramírez, guardia penitenciario esto fue para rescatar al reo Miguel Castillo Coronado, que era llevada a indagatoria.

Sentenciado a dos años

La notificación de la sentencia se hizo en el propio juzgado décimo de primera instancia de lo criminal, a cargo del lic. Rodrigo Herrera Moya, los dos procesados, Víctor Manuel de León Chacón y Mario Ernesto Galdámez Cabrera, aceptaron la sentencia, ya que quedaron absueltos de otros cargos que la policia les imputaba.

Durante el desarrollo del proceso no se les pudo comprobar los otros hechos delectivos; esto les favoreció pues dejaría en la brevedad la granja penal de rehabilitación Pavón, donde purgaban la sentencia, ya que el plazo casi lo habría cumplido y en breve quedaría en libertad.