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El príncipe Juan Carlos asume temporalmente 

El príncipe Juan Carlos de Borbón asumió a finales de octubre el cargo temporalmente ante la enfermedad del general Francisco Franco. En la primera semana de novimebre, Franco presentaba un cruadro clínico complicado.

Por Hemeroteca PL

Titular de Prensa Libre del 31/10/1975. (Foto: Hemeroteca PL)
Titular de Prensa Libre del 31/10/1975. (Foto: Hemeroteca PL)

El  31 de Octubre de 1975  la noticia de la tranferencia de mando del Principe Juan Carlos tomó  de sorpresa a muchos españoles. El primer ministro Carlos Arias Navarro dijo que la asunción del príncipe era transitoria. El príncipe Juan Carlos, de 37 años, fue designado heredero del gobierno por el propio jefe de estado, quien desde hace más de una semana se debate entre la vida y la muerte. En la primera semana de noviembre, Juan Carlos ya se encargaba de los asuntos de Estado.

Franco, quien fue sometido a varias operaciones, entre ellas una abdominal, ya no podría levantarse más de su lecho de enfermo. Aunque su salud parecía mostrar mejoras alentadoras, España se preparaba para el momento final.

Corría ya la primera semana de noviembre, y el príncipe Juan Carlos tomaba casi por completo las riendas del país.

Las fuentes dijeron que el príncipe asumió el mando en forma transitoria acatando el artículo 11 de la ley orgánica que establece que puede hacerlo en caso de que el general esté enfermo.

El príncipe, nieto del último rey de España, presidió la reunión de gabinete, según se espera. El general se mantenía en estado grave tras una serie de complicaciones derivadas de cuatro ataques cardíacos.

Las fuentes indicaron que la asunción del mando por parte del príncipe se hacía más necesaria  ante la crisis de Marruecos y  Mauritania por la Sáhara español.

Madrid mantuvo conversaciones con ambos países y Argelia tendientes a solucionar pacíficamente el conflicto. No se pudo determinar aún si el generalísimo había firmado un documento delegando el mando en el príncipe, pero las fuentes aclararon que esto no es necesario.

Según la ley, el único requisito es que el primer ministro Carlos Arias Navarro comunique a las cortes (parlamento), la transferencia del mando a Juan Carlos.

El primer ministro Carlos Arias Navarro puso anoche en vigor una ley que entrega transitoriamente las facultades de jefe de estado al príncipe Juan Carlos de Borbón, heredero designado del general Francisco Franco, se anunció oficialmente.

Informe médico

Texto del parte médico difundido sobre el estado de salud del general Francisco Franco:  A las 13.30 horas la evolución clínica era la siguiente:

El estado general no ha sufrido modificaciones obtensibles. Los signos de insuficiencia cardíaca congestiva son moderados y han desaparecido las extrasístoles ventriculares.  A las 22.30 horas se apreció una micosis bucal que ha  sido tratada por los doctores Lucas Tomás e Ibeas, habiéndose conseguido su control.

La situación continúa siendo grave. Firmado: el equipo medical habitual. Palacio de El Pardo 30 de octubre 1975. Franco agonizante.

Se encuentran en calma 

Los madrileños tomaron con calma la transferencia del poder formal, de modo nominalmente provisorio del agonizante Francisco Franco Bahamonde, al príncipe borbónico Juan Carlos, efectuada, siguiendo mecanismos previstos por la ley.

En casas y tascas, terrazas y plazas, las gentes de esta capital aguardaban y recibían cada comunicado con tranquilidad.

"No había otra salida", dijo a esta agencia. "No te confíes tanto..."

Un grupo de estudiantes se manifestaba a todas luces feliz ante el cambio de gobernante mientras abandonaba una tasca para  marchar a otra. "Es el fin de Franco", proclamaba uno de ellos, mientras otro, más cauto, le advertía: "No te confíes tanto, Franco es capaz de recuperarse; ya nos ha hecho eso otras veces".

El primero Insistió: "Pero algo ha cambiado, ahora tenemos un futuro. Antes había solamente un pasado y hombres que emergían de ese pasado para decirnos cuánto debíamos hacer o pensar".

Juan Carlos asumió provisoriamente el poder en julio de 1974, cuando el anciano caudillo quedó postrado por una flebitis.

Pero 45 días después, Franco se repuso de la enfermedad y aferró nuevamente las riendas del mando.

La reina Sofía, apasionada por la música clásica y pianista aficionada, aparece con una fuerte personalidad por derecho propio, pero debe mantener presente el destino de su hermano, rey Constantino de Grecia, que debió abandonar su país a consecuencia de un frustrado ensayo político.

El matrimonio tiene tres hijos: la princesa Elena, la princesa Cristina, y el príncipe Felipe.

Semblanza del príncipe Juan Carlos

Juan Carlos de Borbón, quien ayer asumió el poder en España ante la grave enfermedad que aqueja al general Francisco Franco, tiene la imagen de un monarca de libro de de cuentos, pero su  capacidad política es una incógnita.

Es alto (1,88 Mts.), de cabello rubio y ondeado, buen yachtman, nadador, jinete, golfista y experto en judo. Un drama familiar y un conflicto de principios yacen tras su nominación. Su padre, don Juan de Borbón, considerado por los monarquistas a ultranza como el legítimo hei edet o al trono, repudió los acuerdos que en 1969 enmarcaron el juramento prestado por su hijo como heredero designado del poder.

Don Juan, liberal que no se entendía con Franco, emitió un manifiesto desde su exilio en Portugal, declarando que fue un espectador de las decisiones.., y no tengo ninguna responsabilidad en lo resuelto.

El príncipe Juan Carlos, por otra parte, estimaba que la monarquía jamás sería restaurada en España a menos que fuera proclamada por el generalísimo Franco. Tiempos después, reanudó las relaciones personales con su padre, y ahora se encuentran en términos de amistad.

Don Juan jamás renunció a sus pretensiones al trono, pero no siguió presionando.

Juan Carlos debió resignarse a la desventaja de tener que aguardar a un costado, sin ninguna atribución política para influir sobre el futuro del complejo país que ahora deberá gobernar.

Políticos  en España, la renuencia de Franco a introducir reformas liberalizadoras y democráticas en el crepúsculo de su régimen, pone en un grave  aprieto al nuevo rey.

Si  Juan intenta liberalizar a España deberá afrontar la oposición de las fuerzas políticas de derecha. Pero si no logra efectivizar medidas liberalizadoras y democratizantes, se arriesga a enajenarse la voluntad del centro y la izquierda.

En cualquier caso, su gobierno dependerá en gran parte de la continuada lealtad y respaldo del ejército español, que ha sido siempre el eje del poder. La cuestión de Juan Carlos se dificultará más aún por la carencia de apoyo popular a la monarquía, considerada por muchos españoles como una herencia desacreditada del pasado turbulento.

El príncipe, sin embargo, es un Joven serio y responsable, con un fuerte sentido de los deberes para con su nación, y ahora, podría emerger con un nítida personalidad política.

El abuelo de Juan Carlos, Alfonso XIII, fue el último monarca español; abandonó voluntariamente el trono en 1931, cuando la, monarquía perdió la simpatía .

Se proclamó la república, en medio de grandes esperanzas de reformas sociales. Pero España continuó siendo una nación profundamente dividida, destinada a destruirse asimisma.

Cuando el frente popular asumió los poder estallaron disturbios, y un levantamiento de oficiales derechistas del ejército, desembocó en la guerra civil de 1936-39.

Junto al rey Alfonso, fueron al exilio sus tres hijos, los príncipes Alfonso, Jaime y Juan. Con el consentimiento del rey Jorge V de Gran Bretaña, el tío, Jorge, el príncipe Juan se convirtió en oficial de la marina real británica.

Pero el destino guardaba un futuro distinto para el príncipe Juan. El 11 de junio de 1933, su hermano mayor, Alfonso, reusó.

Españoles, en calma 

Los españoles, pegados a los aparatos de radio y televisión para conocer los últimos informes sobre la salud de Franco, tomaron con mucha calma el anuncio sobre el traslado de poderes.

Una cadena de boletines médicos informando sobre la declinante salud del jefe de estado los habla preparado ya para este momento.

Fuentes informadas dijeron que el príncipe, instruido desde su niñez por el general Franco para gobernar eventualmente a España como rey, se encontraba en su palacio con la familia al conocerse la noticia debido a que

en esta etapa sus poderes serán sólo transistorios, el príncipe no asumirá con el título de rey de España.

Las fuentes dijeron que el anuncio fue retrasado hasta último momento a la espera de un nuevo comunicado de los médicos que atienden a Franco.

Las fuentes reiteraron que el príncipe había exigido previamente que el poder le fuera entregado en forma permanente, advirtiendo que se negaría a aceptarlo de otra forma. Pero finalmente accedió ante la rápida recaída del jefe de estado.

A la muerte del general, el consejo de regencia  integrado por tres personas asumiria  formalmente el poder en nombre del príncipe hasta que éste sea proclamado rey en una sesión conjunta de las cortes y el consejo asesor del reino.

Las fuentes dijeron que el primer ministro mantuvo en duda su decisión en los últimos diez días de emplear la ley que convierte al príncipe  Juan Carlos en Jefe de estado temporal.

Pero los problemas que se produjeron en las conversaciones multilaterales en torno al conflicto del Sáhara occidental hicieron necesario que alguien llenara el vacío de poder que dejaba el agonizante Francisco Franco.