Hemeroteca

El Salvador y Honduras reconocen la independencia de Belice en 1992

Fue noticia un día como hoy 30 de octubre de 1992 la declaración de los presidentes centroamericanos como apoyo al presidente de la República, Jorge Serrano Elías en la decisión de reconocer como Estado libre al territorio de Belice.

Por Hemeroteca PL

Titular de Prensa Libre del 31 de octubre de 1992. (Foto: Hemeroteca PL)
Titular de Prensa Libre del 31 de octubre de 1992. (Foto: Hemeroteca PL)

Los mandatarios de El Salvador, Alfredo Cristiani, y de Honduras, Rafael Leonardo Callejas, dieron irrestricto apoyo al presidente Serrano en el reconocimiento de Belice como un Estado independiente y la intención de establecer relaciones diplomáticas.

El apoyo de los presidentes Cristiani y Callejas fue expresado en una declaración conjunta, suscrita por ambos gobernantes de los citados  países, el comunicado indicaba que la firme voluntad del presidente Serrano de negociar directamente con el Estado de Belice una solución al diferendo territorial, reiteraban la confianza de que con continuada buena fe y apego a los principios del Derecho Internacional, las negociaciones entre Guatemala y Belice conclurían con un acuerdo que satisfaciera las aspiraciones justas de ambos pueblos, sus intereses nacionales y los de toda la comunidad centroamericana.

Los dignatarios hicieron ver que la decisión tomada se basaba en el derecho a la libre determinación de los pueblos, consagrado como derecho fundamental en los pactos internacionales sobre derechos humanos.



Los presidentes Alfredo Cristiani, de El Salvador; Jorge Serrano Elías, de Guatemala y Rafael Leonardo Callejas, de Honduras, al momento de firmar la declaración conjunta que emitieron como reconocimiento de la independencia de Belice el 30 de octubre de 1992 en el Palacio Nacional. (Foto: Hemeroteca PL)
Los presidentes Alfredo Cristiani, de El Salvador; Jorge Serrano Elías, de Guatemala y Rafael Leonardo Callejas, de Honduras, al momento de firmar la declaración conjunta que emitieron como reconocimiento de la independencia de Belice el 30 de octubre de 1992 en el Palacio Nacional. (Foto: Hemeroteca PL)


Al ser consultados por la prensa sobre los efectos que ese apoyo significaría en los esfuerzos integracionistas centroamericanos, el presidente hondureño manifestó que antes de adoptar esa determinación ambos mandatarios coincidieron en la necesidad y el derecho que tenía el pueblo beliceño de incorporarse como una nación libre al contexto internacional. Agregaron que si las autoridades guatemaltecas y beliceñas no lograban solucionar el diferendo territorial, el problema podía ser llevado a la Corte Internacional de Justicia de la Haya, extremo que a nuestros días no se ha concretado ya que está pendiente de realizarse la consulta popular a ambos pueblos para que se pueda aprobar la intención de trasladar a la Corte Internacional el diferendo.

Reacciones

El diputado Eduardo García Salas calificó la declaración de los presidentes Cristiani y Callejas como producto de expresiones intervencionistas que recordaban las viejas dictaduras centroamericanas.  "Rafael Eduardo Callejas y Alfredo Cristiani deberían acatar el pregonado respeto a la autodeterminación de los pueblos y ojalá que todo sea una equivocación", estimó el parlamentario.



Texto de la declaración de los presidentes de El Salvador y Honduras donde expresan su apoyo al presidente Serrano sobre el caso Belice en octubre de 1992. (Foto: Hemeroteca PL)
Texto de la declaración de los presidentes de El Salvador y Honduras donde expresan su apoyo al presidente Serrano sobre el caso Belice en octubre de 1992. (Foto: Hemeroteca PL)


García Salas indicó que "Si sus declaraciones son el sentido de dar apoyo irrestricto al Gobierno guatemalteco, creo que los presidentes de Honduras y El Salvador tratan de resucitar las estrategias de dictadores centroamericanos como Maximiliano Hernández Martínez, Tiburcio Carías Andino y Tacho Somoza", agregó el diputado.

Por su parte el diputado del FRG, Juan Francisco Reyes López indicó que era lamentable la actitud del presidente del Congreso, Edmond Mulet de haber aconsejado al presidente Serrano para que reconociera la independencia de Belice.