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Piden ingreso de tropas de Estados Unidos en 2000

El 29 de marzo de 2000 trascendía la noticia de una iniciativa de ley para autorizar el ingreso del Ejército de Estados Unidos al territorio nacional para apoyar a las fuerzas armadas en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado

Por Hemeroteca PL

Titular de Prensa Libre del 29 de marzo de 2000 informando sobre la solicitud del ingreso de tropas norteamericanas al país. (Foto: Hemeroteca PL)
Titular de Prensa Libre del 29 de marzo de 2000 informando sobre la solicitud del ingreso de tropas norteamericanas al país. (Foto: Hemeroteca PL)

La iniciativa, presentada en el Congreso de la República, provocó desconfianza y recelo entre algunas bancadas y sectores de la sociedad, ante el eventual peligro de que se violara la soberanía nacional.

Dicha propuesta del Ejecutivo pedía autorizar el ingreso del ejército estadounidense al espacio aéreo, mar territorial y territorio terrestre, como parte de la cooperación antidrogas del gobierno de ese país.

El proyecto fue leído en el pleno, como parte de las iniciativas que se trasladan a la secretaría legislativa, y remitida a la Comisión de Defensa Nacional, para su estudio y dictamen.

Para patrullajes

En su parte medular, la iniciativa de ley contempla "...autorizar el ingreso de efectivos de la armada de Estados Unidos al territorio nacional, para realizar maniobras conjuntas en mar territorial, zona contigua, espacio aéreo y terrestre adyacente al territorio nacional, para efectuar patrullajes".

La intención de estos patrullajes sería localizar, atacar y neutralizar a traficantes de drogas que utilizan el país como puente para trasladar su producto a Estados Unidos y Europa.

Asimismo, se ordena que en cada una de las naves que se utilicen se incluya a dos guatemaltecos. Estos deben ser un oficial de la Marina Nacional de la Defensa o un piloto aviador, según sea el caso, y un oficial del Departamento de Operaciones Antinarcóticas, Doan.

La embajadora de Estados Unidos en Guatemala, Prudence Bushnell acompañada del jefe del Comando Sur, Charles Wilhelm inauguraron el plan Maya-Jaguar el 22 de mayo de 2000. (Foto: Hemeroteca PL)
La embajadora de Estados Unidos en Guatemala, Prudence Bushnell acompañada del jefe del Comando Sur, Charles Wilhelm inauguraron el plan Maya-Jaguar el 22 de mayo de 2000. (Foto: Hemeroteca PL)

Recelo y desconfianza

La lectura de la iniciativa generó recelo y desconfianza no sólo entre las bancadas opositoras, PAN y ANN, sino en otros sectores civiles ligados con la seguridad y legislación.

Mario René Chávez, presidente del Colegio de Abogados, dijo que si bien la medida no es ilegal, puesto que se está siguiendo el camino correcto de pedir permiso al Congreso, no es el momento para hacerlo.

Según Chávez, es muy difícil que la ciudadanía acepte la presencia de soldados extranjeros en el territorio nacional, situación que resulta delicada.

Además, agregó que si algo se ha reconocido a las autoridades policiales es el relativo éxito que han tenido en su lucha contra el narcotráfico, por lo que es necesario estudiar muy bien la conveniencia cie dejar entrar al país soldados extranjeros.

El presidente del Colegio de Abogados opinó que resulta innecesario mantener una colaboración de ese tipo, puesto que la intensidad del ataque contra los narcotraficantes ha sido dura en Guatemala.

Por su parte, Ricardo Rosales, de la ANN, dijo que se debe analizar a fondo la propuesta, para evitar que el ingreso de tropas extranjeras viole la soberanía e independencia nacional.

"Tenemos que analizar, también, la gravedad del narcotráfico en Guatemala y los recursos que tiene el país para el combate frontal", expresó el diputado. Rosales, ex miembro de la comandancia de la ex rebelde URNG, dijo que la bancada de la ANN analizará la propuesta del Ejecutivo, para fijar una postura oficial en los próximos días.

Cortina de humo

Por su parte, Anabella de León, del PAN, calificó la iniciativa del Ejecutivo de cortina de humo que busca desviar la atención de otros problemas de mayor gravedad y urgencia.

El caso de Ríos Montt y la demanda de Rigoberta Menchú en España, la precaria situación económica, el desempleo y la delincuencia fueron algunos de los temas que la iniciativa pretende tapar, dijo la parlamentaria.

Asimismo, dijo que la intención de los eferregistas es lograr los titulares de los principales medios de Guatemala, y evitar que la ciudadanía se percate de la triste realidad que vive el país.

Ayuda rechazada

En 1998 el Gobierno de Estados Unidos había enviado cinco aeronaves para el combate al narcotráfico en Guatemala, pero la ayuda fue rechazada por la oposición política, encabezada entonces por el Frente Republicano Guatemalteco.

En ese entonces se afirmó que con tales operaciones se atentaba contra la soberanía nacional. Las naves fueron devueltas a su país.

Elementos del Ejército de Estados Unidos que participaron en el Plan Maya Jaguar para combatir el narcotráfico. (Foto: Hemeroteca PL)
Elementos del Ejército de Estados Unidos que participaron en el Plan Maya Jaguar para combatir el narcotráfico. (Foto: Hemeroteca PL)
Vía libre

El 14 de abril de 2000 se conocía tras un intenso debate y enfrentamientos entre las bancadas del FRG y PAN se aprobó el ingreso de la Armada de los Estados Unidos para combatir el narcotráfico. 

La disposición autorizaba el ingreso de la fuerza militar norteamericana en un número no mayor a 99 efectivos, para realizar maniobras conjuntas para combatir el narcotráfico. El operativo se realizaría en el mar territorial, zona contigua, espacio aéreo y terrestre nacional, incluyendo operaciones aéreas con helicópteros.  El decreto legislativo estuvo vigente del 1 de mayo al 31 de agosto del 2000. El 21 de Septiembre de ese mismo año se solicitó una nueva autorización para que regresaran las tropas norteamericanas. El plan fue conocido como "Maya Jaguar".

En los operativos se incluirían tres elementos guatemaltecos, entere ellos un fiscal del Ministerio Público y del Departamento de Operaciones Antinarcóticas. 

Resultados

A pesar de la intervención directa del ejército de Estados Unidos, los resultados del Departamento de Operaciones Antinarcóticas, DOAN, nombre en ese entonces de la dependencia, fueron pobres. En el año 2000 únicamente incautaron una tonelada de droga, una cantidad pequeña a comparación del año anterior en la que se incautaron 10 toneladas.

Las autoridades antinarcóticas atribuyeron el fracaso a la rotación de autoridades en la PNC y en el propio ministerio de Gobernación.