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Santa Catarina Pinula, tradición maya e hispánica

El municipio de Santa Catarina Pinula, departamento de Guatemala, celebra su fiesta patronal del 12 al 25 de noviembre dedicada a Santa Catalina de Alejandría, Virgen y Mártir.

Iglesia Parroquial de Santa Catarina Pinula. (Foto: Hemeroteca PL)

Iglesia Parroquial de Santa Catarina Pinula. (Foto: Hemeroteca PL)

Los antiguos cronistas llamaban a Santa Catarina Pinula como Pankaj o Pinola, igual a Pinula, cuyo significado es “agua de harina” en lengua pipil, la cual influyó sobre la cultura poqomam después de la Conquista.

Otros cronistas afirman la existencia de la parroquia desde 1660. Siguiendo la costumbre española de usar nombres de santos para identificar a los pueblos, se dispuso, no se sabe en qué fecha, ponerle Santa Catalina Mártir de Alejandría. Siendo ésta patrona de los filósofos y es considerada una de las 14 santas con más poder de intercesión en el cielo. Su fiesta en el santoral católico se celebra cada 25 de noviembre.

A muchas personas les sorprende el sentido de pertenencia de los habitantes originales de Santa Catarina hacia su municipio. La respuesta podría estar en que ese poblado ya existía cuando llegaron los españoles.

“La población siente como si le hubieran dado en herencia su lugar de nacimiento; es como si en su subconsciente el municipio siempre les ha pertenecido”, destaca Federico Rodríguez, quien fuera párroco de Santa Catarina Pinula, al describir el sentimiento que impera en los lugareños.

La historia de ese municipio es más antigua que la Conquista. Francisco de Fuentes y Guzmán relata en su obra Recordación Florida que en un levantamiento contra los españoles, en 1526, participaron los habitantes de Pinula y Petapa, quienes se aliaron a los kaqchikeles en ese enfrentamiento.


Lucha contra los conquistadores

José Milla y Vidaurre, en su obra Historia de la América Central, relata que Pedro de Alvarado y su ejército fueron atacados por un grupo de indígenas en jurisdicción de Santa Catarina Pinula. La agresión ocurrió cuando los españoles retornaban por el camino de lo que hoy es la ruta a El Salvador, después de haber incursionado en la provincia de Cuscatlán.

Milla y Vidaurre dice que Alvarado llegó a la cuesta de Pinula para, de ahí, continuaría a Petapa, cuando ocurrió el ataque. Al final, las huestes españolas derrotaron a sus adversarios, entre ellos, los habitantes de Pinula.

Los pueblos de Santa Catarina Pinula y Mixco formaban el eje oriente-poniente con dominio sobre el valle de La Ermita, comenta Miguel Álvarez, director del Museo de Historia Nacional.

Como todo pueblo prehispánico, el de Pinula era guerrero, pero también agrícola y comerciante, añade.

Los antiguos habitantes de Santa Catarina Pinula pertenecían a la etnia poqomam, señorío que se extendía desde las verapaces hasta la costa sur y parte del suroriente.

Antes de la Conquista

Josefina Alonso de Rodríguez, en una investigación histórica sobre Santa Catarina Pinula, recopiló una serie de documentos laicos y eclesiásticos para confirmar que Santa Catarina Pinula ya existía cuando llegaron los conquistadores.

Aunque los documentos originales del ayuntamiento desaparecieron en un incendio, hace unas décadas, se sabe que hay descripciones del pueblo y de la iglesia que datan del siglo 17, según Miguel Ángel Ramírez del Águila, cronista de ese municipio.

Existen documentos que datan de 1629, y en algunos de ellos se detalla que el primer templo católico en este municipio se empezó a construir en 1626 y fue destruido por los terremotos de 1773, confirma el sacerdote Rodríguez.

Aunque no hay vestigios de una antigua civilización en ese lugar, Alonso cree que la iglesia fue construida sobre un templo prehispánico.

Álvarez Arévalo subraya que esa región surtió de agua a los antiguos habitantes del valle, y de eso queda el montículo La Culebra. Sobre ella, los españoles construyeron un acueducto, siglos después, y ahora ambos siguen en pie, a lo largo del bulevar Liberación, en la zona 13.

El cura Rodríguez señala la similitud geográfica de Santa Catarina Pinula con Mixco Viejo, porque ambas eran ciudades fortificadas, rodeadas de barrancos, como sistemas de defensa.

Moderno edificio de la Municipalidad de Santa Catarina Pinula. (Foto: Hemeroteca PL)
Tradición y valores

Santa Catarina estuvo aislada por mucho tiempo. Por eso ha sido muy conservadora, y en las familias pinultecas antiguas se guardan valores de unión y respeto familiar que valdría la pena fomentar, añade el sacerdote.

Este pueblo tiene, además, una cocina tradicional, como los tamales y la forma como cocinan la carne de cerdo, lo cual lo hace mantener una cultura casi propia, destaca Rodríguez.

Ese municipio también ha dado vecinos ilustres, como José Morales Alfarol y Roa, quien fue el encargado de darle la apariencia actual al Cerrito del Carmen, apunta Álvarez.

Es posible que esa memoria colectiva le dé al pinulteco ese sentimiento de pertenencia y orgullo, a pesar de la modernidad y la migración constantes, señalan los entrevistados.

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