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El sueño de recorrer América que un niño cordobés que después de 45 años pudo hacer realidad

Tenía solo ocho años cuando soñaba viajar por tierra a Estados Unidos para vivir una aventura única, ahora a sus 53 años Fernando Bergerse ha viajado desde su natal Argentina para llegar hasta Alaska.

Por Beatriz Tercero

En el 2014 Bergerse, originario de Córdoba, decidió comprar una motocicleta para conocer la Patagonia en Chile junto a su amigo Alberto Elías. La travesía recuerda la hazaña retratada en la pelicula Diarios de Motocicleta, estrenada en 2004, que exponía los viajes de Alberto Granado y Che Guevara.

Poco después planificaron que era el momento de dejar un poco el trabajo cotidiano para vivir “el sueño locura” y extrañar un poco el tradicional asado argentino, dice Fernando.

Sobre ruedas

El 30 de abril Fernando y Alberto decidieron emprender su travesía desde Córdoba.

Fernando dejó a cargo de su esposa Roxana el negocio familiar de construcción que tienen en Argentina. Sus hijos Pablo, Luciano, Fernanda y Flabia han apoyado la decisión de su padre.

Tomar la decisión de viajar en motocicleta era “adrenalina, aventura. No no sé cómo llamarle” añade Fernando.

La travesía en su motocicleta Suzuki V-Strome 650,  ha estado llena de vivencias, pero también de riesgos. Esteban sufrió un percance en su motocicleta que quedó debajo de un camión lo que le provocó heridas y una quebradura. El hecho fue suficiente para por no seguir el viaje. Decidió quearse en Colombia y recuperarse.

Motivado por su esposa, amigos, hijos y por el propio Alberto, Fernando continuó el viaje. El pasado sábado 27  mayo  Bergerse cruzó la frontera de Valle Nuevo-Chinamas entre El Salvador y Guatemala.

Hasta ahora le ha dado servicio a su moto en dos ocasiones, una en Chile y otra en Guatemala. Gasta unos US$30 diarios en gasolina, de los US$100 que tiene contemplados para cubrir otros gastos.

Experiencia

Roxana Conci, esposa de Fernando, viajó a Guatemala para reencontrarse después de un mes con el argentino.
Roxana Conci, esposa de Fernando, viajó a Guatemala para reencontrarse después de un mes con el argentino.
Fernando Bergerse ha tenido una experiencia llena de adrenalina y también de riesgos.
Fernando Bergerse ha tenido una experiencia llena de adrenalina y también de riesgos.
El casco con su nombre y una chumpa de cuero se han convertido en su compañía durante la travesía a Alaska.
El casco con su nombre y una chumpa de cuero se han convertido en su compañía durante la travesía a Alaska.
Fernando Bergerse recorre América desde Córdoba, Argentina rumbo a Alaska.
Fernando Bergerse recorre América desde Córdoba, Argentina rumbo a Alaska.
Fernando gasta alrededor de US$30 diarios en combustible para continuar el viaje en su moto Suzuki V-Strome 650.
Fernando gasta alrededor de US$30 diarios en combustible para continuar el viaje en su moto Suzuki V-Strome 650.
El cordobés emprendió el viaje junto a su amigo Alberto Elías el 30 de abril.
El cordobés emprendió el viaje junto a su amigo Alberto Elías el 30 de abril.
La  aventura de Fernando le ha permitido entrar en contacto con diferentes culturas de las que admite estar fascinado. En noches frías o calurosas ha dormido en hostales y a veces en hoteles con seguridad, según el país que visite. Su cumpleaños la pasó en ruta, el pasado 12 de mayo. 

En una ocasión Fernando fue sorprendido por un compatriota que vestía una camiseta de la Selección de Argentina y juntos cantaron el himno de su tierra natal. Los recibimientos de algunas personas al verlo pasar con su chumpa rotulada Alaska Adventure ha sido cálida en todos los países.

Pero su llegada a Guatemala tiene un significado más profundo, como si esta tierra lo llamara. Fernando cuenta que tiene una “hija guatemalteca.

Se trata de Daniela Sagastume quien estudió en Córdoba junto a una de sus hijas. A partir de allí, Sagastume creó un vínculo familiar con la familia argentina. Ahora, Fernando ha conocido Antigua Guatemala,  el Centro Histórico, entre otros lugares, gracias a la hospitalidad de Daniela.

Reencuentro

Un día después de su llegada al país, Fernando recibió una sorpresa de parte de Daniela. Un avión proveniente de Argentina llegaba al Aeropuerto Internacional La Aurora, en el que viajaba Roxana Conci, su esposa de Fernando, era su primer viaje a Guatemala y fue emotivo, si se considera que el objetivo era reencontrarse con su esposo después de un mes de no verse.

“Teníamos planes de encontrarnos en algún punto –durante el viaje de Fernando- pero no se daba”, admitió Roxana quien jamás había viajado sola.

Fernando espera llegar a Alaska en un tiempo de 30 a 45 días. “Dios mediante”, dice con seguridad.

“Yo creo que hay un antes y un después en mi vida. Aparte del sueño de niño, uno vive un estrés diario y te das cuenta que sos esclavo de lo que conquistaste”, explicó con el conocido acento argentino.

“La vida pasa por otras cosas, hay que disfrutarla. Aquí estamos de paso y lo estoy disfrutando, porque estoy viviendo un sueño todos los días”, finaliza Fernando enriquecido por las experiencias vividas en más de 30 días de travesía.

Las calcomanías pegadas en su motocicleta serán el retrato vivo del sueño cumplido de ese niño latinoamericano que soñó con conquistar a América.

Travesía desde Brasil

Los primos brasileños Vandre Gonzáles, de 36 años, y Thaigo Gonzales, de 30, llegaron esta semana al país. Al igual que Fernando, estos dos jóvenes pretenden llegar a Alaska, pero en bicicleta.

Emprendieron la aventura con solo US$400 de presupuesto. Hasta ahora han recorrido 25 mil kilómetros. En una entrevista a Guatevisión, los primos pretende  motivar a los jóvenes para practicar el deporte como lo hacen ellos, pues en Brasil practican triatlón.

Así ha sido la aventura de los dos argentinos a su paso por Ecuador, Panamá, Perú, Chile y Guatemala:





Los dos argentinos portan sus chumpas con el mapa del continente que pretenden explorar.





La ciudad portuaria de Iquique fue el décimo destino que han conocido.





Los motoristas difrutaron de su paso por Chile:





Durante su travesía por varis países, los locatarios los han recibido con los "brazos abiertos":





Conocieron Panamá:





Nicaragua los acogió: