Leer para Creer

El niño congelado solo recibirá el 2 por ciento del dinero donado para su ayuda

El caso de Wang Fuman, quien se hizo viral porque llegó con el cabello congelado a la escuela, causó que cientos de personas decidieran apoyarlo económicamente.

Por Redacción

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A pesar de la distancia, Fuman nunca falta a la escuela y es uno de los mejores en matemáticas. (Foto Prensa Libre: AFP)
A pesar de la distancia, Fuman nunca falta a la escuela y es uno de los mejores en matemáticas. (Foto Prensa Libre: AFP)

Según medios internacionales, la organización benéfica Desarrollo Juvenil de Zhaotong fue la encargada de recaudar el dinero donado los internautas que quedaron impactados con la foto del pequeño Wang.

Luego de la publicación, la referida organización recaudó unos $US 80 mil dólares –unos Q596 mil– en pocos días, los cuales serán repartidos para ayudar a otros niños que viven en situaciones similares a las de Wang, quien recibirá el 2 por ciento del dinero, unos $US1200 dólares –unos Q8 mil 900–.

La imagen de Wang le dio vuelta al mundo. Lo llamaron el Niño escarcha, Niño frost o el Niño congelado. Poco se sabía de él hasta que un grupo de reporteros llegó hasta su hogar en Yunnan.

Wang Fuman es un estudiante ejemplar por el que su maestro pidió hacer virales varias fotografías.





Según un reporte del diario El País, el maestro de Fuman le pidió a una agencia que hiciera virales las imágenes del niño con el cabello congelado, las mejillas rojas y una ropa no muy adecuada para el intenso frío mientras llega a la escuela y sus compañeros se ríen por su aspecto.

Su objetivo fue claro: resaltar el esfuerzo de un niño de 8 años que vive en la pobreza en una casa de barro, que recorre en hora y media unos 4.5 kilómetros a pie bajo una temperatura de 9 grados bajo cero y con escasas ropas para poder asistir a clases.

Es, con todo, uno de los más destacados en matemáticas.

Según el artículo, el niño vive con su abuela y una hermana mayor después de que su madre los abandonó y raras veces ve a su padre, que tiene que viajar muy lejos para poder trabajar.

Viven en una casa de barro con techo de paja en Xinjie, provincia china de Yunnan, que registra muchos casos de pobreza y pobreza extrema. Sin embargo, "nunca falta a clases", dice su maestro en la escuela primaria de Zhuanshanbao.

En una de las fotografías proporcionadas por su mentor se muestran las manos entumecidas y curtidas por el frío que parecen ser de una personas de la tercera edad pero que en realidad son de Fuman, que no cuenta ni con un par de guantes para protegerse de las bajas temperaturas de esa región