“Mientras haya mendigos habrá dolor"

Víctor Manuel Godínez es seguidor de la filosofía gnóstica, desde hace 35 años, y en la actualidad es misionero internacional del grupo Samaeliano, en la Calzada Justo Rufino Barrios, zona 21, de la capital.

Por Francisco Mauricio Martínez foto: Esbin García

Este conjunto de corrientes sincréticas filosófico-religiosas data de los primeros siglos de la Iglesia Católica, y mezcla el cristianismo con las creencias judaicas y orientales. A lo largo de la historia se ha dividido en varias ramas que propugnan por un conocimiento intuitivo y misterioso de las cosas divinas.

Uno de los libros básicos del pensamiento gnóstico, según Godínez, es el Pistis Sophia —descubierto en 1773 y escrito, posiblemente, en el siglo II— el cual fue develado por Samael Aun Weor (1917-1975).

¿Qué es la gnosis?

Es una filosofía, una ciencia, un arte, donde la religión se hace ciencia. Esta última está divorciada de la primera porque no hay cómo comprobarla, pero la gnosis tiene técnicas, métodos y sistemas para demostrar lo que la ciencia duda.

¿Cómo se logra ese sincretismo?

Se necesita que la persona trabaje sobre sí misma, porque todo está en su interior. Hay dos mundos en la vida; uno está adentro y el otro afuera del ser. Nos identificamos tanto con los aspectos exteriores, es decir, con la materia, que nos olvidamos de lo espiritual. Nuestra finalidad es mejorar de una manera integral: física, psicológica y espiritual.

¿En qué consiste lo psicológico?

Nosotros somos gobernados por tres mentes. La primera es el libertinaje, la segunda es la mente intermedia, que da pauta a las creencias, pues todo el mundo necesita profesar algo. La religión, por ejemplo, está llena de creencias; la Biblia no es para este fin sino para dar fe de ella, porque se vive y se experimenta. Cuando uno ha vivido algo ¿quién le puede decir que eso no es cierto?

La tercera es la mente interior, que es totalmente mística y radica en el conocimiento propio. Si leemos un libro y hasta lo recitamos de memoria pero no ponemos en práctica su contenido, solo tendremos un conocimiento prestado y la gnosis lo que busca es la sabiduría interior.

¿Cómo compartir los dogmas de la religión con lo científico?

Necesitamos penetrar y obtener el conocimiento propio, porque la Biblia la leemos, pero la analizamos con nuestra mente corrompida, no la comprendemos con el corazón, pero si nos metemos en nuestro interior y buscamos la sabiduría del ser, que nos permite ver, oír, hablar, tocar, sentir y oler, en ese momento encontraremos muchas respuestas. No busquemos la sabiduría divina en los libros, en las iglesias, allá afuera, hagámoslo dentro de nosotros.

Un filósofo de nuestra doctrina cuenta que cuando empezó la Creación se reunieron cuatro pensadores para discutir qué hacer para que el humano no encontrara fácilmente la sabiduría. El primero dijo: cavemos un agujero profundo y la enterramos, otro le respondió: el hombre va a cavar y la va a extraer; el siguiente propuso guardarla en las profundidades del océano y le contestaron: va a fabricar naves submarinas y la encontrará; el tercero sugirió mandarla al espacio, pero le respondieron: va a pasar lo mismo; el cuarto dijo: el hombre siempre va a buscarla afuera y se va a olvidar de sí mismo, entonces, pongámosla dentro de él, allí no la va buscar.

¿Los gnósticos se consideran cristianos?

Lo somos cien por ciento. Jesucristo predicó la religión universal, que es la doctrina del amor; Él no fundó iglesias. El cristianismo se resume en una de sus frases: “Amaos los unos a los otros”, no dice a los morenos y los amarillos no, tampoco a los blancos y cobrizos. Él no creo razas ni fronteras. El amor es una magia que hace cambios trascendentales en cualquier parte, donde hay amor hay luz.

¿Qué opinan de las religiones?

Todas, tanto las del norte, como las del sur, del oriente y del occidente son perlas preciosas engarzadas en un hilo de oro que cuelga del cuello de la divinidad. ¿Qué sería de un pueblo sin religión?; un país de bárbaros, si aún teniéndolas hay tanta delincuencia, entonces estas ayudan. La religión es el camino para llegar al Padre.

¿Todas llevan a Él?

Todos los caminos conducen a Roma, al amor, a la fraternidad. Ninguna dice pega, apedrea o insulta a tu prójimo, aunque hay algunos caminos más largos y otros más cortos, y algunos, conducen a la perdición.

El gran problema es que todas se han comercializado, a causa de don dinero, entonces han perdido su finalidad.

Los estudios gnósticos no se cobran, pues con la sabiduría no se lucra, por eso nuestras salas son sencillas y pobres, porque no se pide dinero, solo se da una contribución para pagar los servicios básicos.

Hay iglesias, sociedades y confraternidades que tienen tanta riqueza que podrían terminar con el hambre del mundo, y predican la doctrina del amor, pero en sus afueras siempre hay pordioseros y mientras haya mendigos habrá dolor en la humanidad, por eso es vital velar por los demás.

Usted dice que el objetivo del ser humano se perdió. ¿Cuál es?

El principal es despertar, supuestamente lo estamos porque vemos lo que nos rodea, pero se trata de avivar el interior, el de la conciencia, que está dormido.

Nos manejamos como autómatas, somos máquinas dirigidas por una fuerza interior, dominada por defectos y egos, que son energías negativas, como la ira, la lujuria, la vanidad, la pereza, la gula y la avaricia.

¿Hay vida después de la muerte?

Cada uno tiene un círculo de 108 vidas en diferentes partes y cuerpos aquí en la Tierra, y el que no trascienda en una de ellas se va a los círculos dantescos.

¿Cuál es el tipo de vida correcto?

Hay que empezar por disfrutar este momento, aquí y ahora, estar bien; el mañana no existe, el pasado ya pasó. El hoy es el que interesa. Debo ser lo mejor conmigo y con mis semejantes.

Los problemas del exterior nos afectan porque los volvemos psíquicos y pasan al soma, entonces se convierten en psicosomáticos y es en esta etapa donde vienen las enfermedades.

¿Quién es Dios para ustedes?

Es el Creador, un ser superior, pero no en el sentido dogmático como lo describen algunas religiones, es decir un señor con una gran barba, con un mazo en la mano que golpea a quien se porta mal.

Esas son malas creencias, porque Dios está dentro de cada uno de nosotros, palpita en nuestro corazón, hace circular la sangre; ahí está el movimiento continuo de la Creación, eso no lo hacemos nosotros, se trata de una fuerza divina; por eso no lo busquemos afuera, sino dentro de nosotros, ahí está la sabiduría.

Uno de los objetivos sería la salud mental, ¿cómo definirla?

La finalidad del ser humano es buscarse a sí mismo, liberarse de los opresores que nos torturan, que no son ni la Policía ni el Ejército, pues se trata de nuestro yo psicológico.

Dentro de nosotros viven esos males que nos manipulan y nos enferman. Cada uno puede liberase de ellos y vivir con plenitud.

En síntesis, ¿cuál es la esencia de los gnósticos?

Morir en defectos, nacer espiritualmente y sacrificarse por la humanidad.