Guatemala

Sitio La Corona, Petén, definió poder en ruta maya

Investigaciones arqueológicas sobre Sak Nikte’ en el sitio llamado La Corona, Petén, muestran que fue un reino estratégico que inclinó la balanza en la lucha de dos ciudades rivales.

Por POR ALBERTO RAMÍREZ

Ese sitio, que figura en la lista para ser declarado patrimonio de la humanidad, está bajo la amenaza de incendios forestales y la extensión ganadera, entre otros riesgos.

Tomás Barrientos, director del programa de investigación arqueológica de la Universidad del Valle de Guatemala, informó que el sitio fue descubierto en forma oficial en la década de 1990, y en el 2005 se estableció que 30 monumentos ricos en información dispersos en el mundo habían sido robados de ese lugar.

Entonces se diseñó un plan de investigación, dijo Barrientos en conferencia de prensa, en Antigua Guatemala, Sacatepéquez.

Hasta ahora se ha logrado establecer que La Corona, ubicada cerca del parque Laguna del Tigre y el sitio El Mirador-Río Azul, fue una ciudad relativamente pequeña, con unos 10 mil habitantes, pero representó un papel estratégico en la lucha entre los reinos de Tikal, Petén, y Calakmul, México, en el período Clásico (250 al 900 d. C.).

La Corona era un centro político y ciudad de suministro para los ejércitos en pugna.

Calakmul construyó una ruta que comunicaba ese reino con las Verapaces, y La Corona quedaba a mitad de esa vía.

Según Barrientos, lo más sorprendente es encontrar en los monumentos datos que relatan la llegada en diferentes épocas de tres princesas del reino de Calakmul, de unos cien mil habitantes, para sellar alianzas políticas con La Corona.

Sorprenden los datos sobre la llegada de una princesa más, pero de Tikal, a finales del período Clásico, con el mismo fin, añadió el profesional.

Otros detalles

Barrientos señaló que La Corona también tiene la peculiaridad de que es uno de los pocos sitios de todo el mundo maya en cuyos monumentos hace referencia a la cuenta larga, datos que se encuentran en el Altar Cuatro, el cual es similar al encontrado en Quiriguá, Izabal.

Otro aporte de la investigación es que durante décadas hubo monumentos dispersos en museos de Europa y Estados Unidos, sin saberse que procedían de La Corona.

Los monumentos relatan juegos de pelota y acontecimientos políticos, como las alianzas con Calakmul o Tikal en diferentes épocas.

Se calcula que el centro urbano era de un kilómetro cuadrado, y se ha descubierto que un palacio tenía su propio sistema de abastecimiento de agua.

Patrimonio

El arqueólogo señaló que debido a la riqueza cultural que puede aportar el sitio y a la diversidad natural y biológica que rodea a la antigua ciudad maya, se encuentra en la lista de lugares que pueden convertirse en patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Agregó que el sitio está amenazado por incendios forestales, la expansión ganadera y la tala ilegal.

Wálter Fischer, delegado del Instituto Guatemalteco de Turismo, señaló que se busca difundir en el mundo la importancia de sitios como La Corona, para promover la conservación y la investigación.