Comunitario

Lento freno a desnutrición

Aunque en el primer año del Pacto Hambre Cero se redujo la tasa de muertes de 22 a 11 niños por cada 10 mil casos de desnutrición aguda, según la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan), no se tienen datos de la disminución de la desnutrición crónica en el país, por lo cual es lento el combate de ese flagelo.

POR BILL BARRETO

Luis Enrique Monterroso, jefe de la Sesan, dijo que puede haber un subregistro en el número de muertes por causas asociadas a la desnutrición. “En todo lo que se relaciona con la desnutrición se tiende a que exista un subregistro, porque la desnutrición habla de la ausencia del Estado”, expresó el funcionario.

En enero se espera la primera evaluación global de los resultados de Hambre Cero, que busca reducir la desnutrición crónica infantil en 10 por ciento en cuatro años. Pero para cumplir con esta meta se deben incrementar los servicios del primer nivel de atención de salud.

Carencias actuales

En los ocho municipios priorizados por el programa —San Mateo Ixtatán, San Rafael La Independencia, San Miguel Acatán, San Juan Atitán, Santiago Chimaltenango, Huehuetenango; Concepción Tutuapa y Comitancillo, San Marcos, y Nebaj, Quiché— se reporta bajo cumplimiento en los indicadores de ese plan.

Un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) señala que solo se han cumplido siete de 64 indicadores para intervenciones de Hambre Cero en esos municipios en áreas de atención prenatal, lactancia materna, alimentación complementaria y crisis alimentaria, entre otras áreas.

Según Monterroso, en enero se tendrá un análisis general sobre los factores que inciden “en que la reducción de la desnutrición sea tan lenta”, pero evaluaciones preliminares apuntan a la necesidad de mejorar la atención en los primeros seis meses de vida de los menores.

“Al nacer, alrededor del 17 por ciento de lo niños —en el país— sufre desnutrición, pero ese porcentaje se incrementa en los primeros seis meses, por causas prevenibles como la falta de lactancia, enfermedades diarreicas y mala alimentación al dejar el pecho”, explicó Monterroso.

Ampliar servicios

Jorge Villavicencio, ministro de Salud, reconoció que se debe mejorar el primer nivel de atención a fin de incrementar el combate a la desnutrición. Monterroso indicó que como mínimo se debe cuadriplicar esos servicios para dar viabilidad a la estrategia.

De acuerdo con registros del Ministerio de Salud, hay seis mil 56 servicios en el primer nivel de atención en el país, de los cuales cuatro mil 618 son centros de convergencia en los que no hay presencia permanente de personal sanitario, confirmó el ministro.

“En estos cuatro mil hay lugares donde llega una enfermera al mes, o cada 15 días o una vez a la semana”, indicó Villavicencio.

Según el reporte de Unicef, en los ocho municipios priorizados por el Pacto, hay en promedio un médico por cada cinco puestos de Salud y una enfermera por cada dos o tres.

Para cumplir con acciones de apoyo a la Ventana de los Mil Días, la cartera de Salud requiere la incorporación de dos mil enfermeras, 250 médicos y 317 enfermeras especializadas en ginecobstetricia, para cuyas contrataciones ya hay fondos, aseguró el funcionario.

Hambre estacional

Entre las acciones para mitigar los picos de desnutrición aguda y hambre estacional, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) debe “apoyar la agricultura familiar para aumentar la producción para autoconsumo y venta”, según el plan.

Hay escasos registros de acciones del Maga, salvo establecer 127 huertos comunitarios y 130 huertos escolares este año. El ministro de Agricultura, Efraín Medina, indicó que en el 2012 se reportaron 53 mil familias afectadas por la sequía, sobre todo en el Corredor Seco, donde el próximo año “se estima una cantidad semejante de afectados”.

Como parte del programa de alimentos por acciones se entregaron 46 mil 410 raciones de asistencia alimentaria por el Maga.

POR BILL BARRETO
en los primeros seis meses de vida, los menores se ven expuestos a sufrir diarrea y perder peso por falta de higiene.

Luis Enrique Monterroso, jefe de la Sesan, dijo que puede haber un subregistro en el número de muertes por causas asociadas a la desnutrición. “En todo lo que se relaciona con la desnutrición se tiende a que exista un subregistro, porque la desnutrición habla de la ausencia del Estado”, expresó el funcionario.

En enero se espera la primera evaluación global de los resultados de Hambre Cero, que busca reducir la desnutrición crónica infantil en 10 por ciento en cuatro años. Pero para cumplir con esta meta se deben incrementar los servicios del primer nivel de atención de salud.

Carencias actuales

En los ocho municipios priorizados por el programa —San Mateo Ixtatán, San Rafael La Independencia, San Miguel Acatán, San Juan Atitán, Santiago Chimaltenango, Huehuetenango; Concepción Tutuapa y Comitancillo, San Marcos, y Nebaj, Quiché— se reporta bajo cumplimiento en los indicadores de ese plan.

Un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) señala que solo se han cumplido siete de 64 indicadores para intervenciones de Hambre Cero en esos municipios en áreas de atención prenatal, lactancia materna, alimentación complementaria y crisis alimentaria, entre otras áreas.

Según Monterroso, en enero se tendrá un análisis general sobre los factores que inciden “en que la reducción de la desnutrición sea tan lenta”, pero evaluaciones preliminares apuntan a la necesidad de mejorar la atención en los primeros seis meses de vida de los menores.

“Al nacer, alrededor del 17 por ciento de lo niños —en el país— sufre desnutrición, pero ese porcentaje se incrementa en los primeros seis meses, por causas prevenibles como la falta de lactancia, enfermedades diarreicas y mala alimentación al dejar el pecho”, explicó Monterroso.

Ampliar servicios

Jorge Villavicencio, ministro de Salud, reconoció que se debe mejorar el primer nivel de atención a fin de incrementar el combate a la desnutrición. Monterroso indicó que como mínimo se debe cuadriplicar esos servicios para dar viabilidad a la estrategia.

De acuerdo con registros del Ministerio de Salud, hay seis mil 56 servicios en el primer nivel de atención en el país, de los cuales cuatro mil 618 son centros de convergencia en los que no hay presencia permanente de personal sanitario, confirmó el ministro.

“En estos cuatro mil hay lugares donde llega una enfermera al mes, o cada 15 días o una vez a la semana”, indicó Villavicencio.

Según el reporte de Unicef, en los ocho municipios priorizados por el Pacto, hay en promedio un médico por cada cinco puestos de Salud y una enfermera por cada dos o tres.

Para cumplir con acciones de apoyo a la Ventana de los Mil Días, la cartera de Salud requiere la incorporación de dos mil enfermeras, 250 médicos y 317 enfermeras especializadas en ginecobstetricia, para cuyas contrataciones ya hay fondos, aseguró el funcionario.

Hambre estacional

Entre las acciones para mitigar los picos de desnutrición aguda y hambre estacional, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) debe “apoyar la agricultura familiar para aumentar la producción para autoconsumo y venta”, según el plan.

Hay escasos registros de acciones del Maga, salvo establecer 127 huertos comunitarios y 130 huertos escolares este año. El ministro de Agricultura, Efraín Medina, indicó que en el 2012 se reportaron 53 mil familias afectadas por la sequía, sobre todo en el Corredor Seco, donde el próximo año “se estima una cantidad semejante de afectados”.

Como parte del programa de alimentos por acciones se entregaron 46 mil 410 raciones de asistencia alimentaria por el Maga.

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