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Niñez está indefensa

“Ya la hice mujer”, contó un adolescente a un grupo de amigos con quienes bebía alcohol, en referencia a una niña de 8 años de edad de quien él y su hermano abusaron sexualmente. Esta es una de las denuncias que la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) recibió en el primer semestre del 2014, y uno más de los casos en que se agrede a menores.

Según el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (Osar), el año pasado se conocieron en el  país  cinco mil 119 casos de embarazos en menores de 14 años.

<p>Miles de niñas son madres a temprana edad, debido a abusos en el propio hogar.</p>
Miles de niñas son madres a temprana edad, debido a abusos en el propio hogar.

Las muertes violentas de niños también se han multiplicado.  El último domingo del 2014  fue capturada   Juana Tercero Raymundo, de 42 años,   porque supuestamente mató a golpes a su hijo,  Juan Carlos Fernando Tercero, 8, en San Juan Ixcoy, Huehuetenango.

Una investigación determinó  que hace cuatro años, en similares circunstancias, murió Tomás Fernando Tercero, 7, otro hijo de la mujer.

En ambas ocasiones, Tercero Raymundo dijo que los niños murieron por dolor de estómago, y al ser capturada  narró con naturalidad que le había pegado a su hijo por no haberle obedecido.

La violencia en contra de niños y adolescentes no es nueva, pero en el 2014 los casos registrados por la PDH y la Procuraduría General de la Nación (PGN) revelan que el problema va en aumento, lo que atribuyen a que se le da más importancia a la situación.

El viernes último, Harold Flores, procurador de la Niñez de la PGN, indicó que en  Guatemala, Escuintla, Petén, Quetzaltenango y San Marcos es donde más violencia sufren los niños.

DESCARGA- Vea el PDF de la niñez abusada.

La Convención de los Derechos del Niño, firmada por Guatemala en 1990, definió los derechos humanos básicos que deben disfrutar los menores: el derecho a la supervivencia, al desarrollo pleno y la protección contra influencias peligrosas.

Protección contra los malos tratos y la explotación, y la plena participación en la vida familiar, cultural y social también son derechos de la niñez.

Después de 24 años, los casos de niños golpeados, abusados y maltratados reflejan que en el país  aún no han cambiado ciertos patrones de crianza, señala la defensora de la niñez y adolescencia de la PDH Gloria Castro.

En cifras

La violencia  sexual  se ha incrementado al registrarse cuatro mil 446 casos en el 2014, en comparación con los tres mil 558 reportados en el 2013, lo cual significó 888 más, según registros de la PDH, con  base en  datos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).

De los hechos ocurridos el año pasado, 863 fueron contra adolescentes de 14 años. Además se reportaron 40 casos contra niños de 6 años, 37 en menores de 7, y 36 en niños de 8 años.

En el informe se ilustra que los  menos abusados son niñas de 1 y 2 años, con 41 y 47 casos, y niños de 1, 15 y 16 años.

La mayoría de  abusos  a niñas se cometieron los lunes, con 770; martes, con  748; y miércoles, 739. En cuanto a los hombres, la mayor cantidad de agresiones ocurrió jueves, 73 casos; miércoles, 71; y martes, 70.  

Los sábados y domingos hubo menos hechos de abuso sexual, con 271 y 251 para las niñas, y 38 y 19  para los varones.

El Inacif reporta que en Guatemala se registraron mil 325 casos, por lo que este departamento es el que presenta más hechos de violencia sexual (29.80%), seguido de Escuintla, con 372 (8.37%); Quetzaltenango, 348 (7.83%); y Petén,  222 (4.99%).

Patrones de crianza

Hace un año fue presentada en la PDH una denuncia de maltrato físico y psicológico contra una niña de 2 años.

“La abuela materna la agrede física y verbalmente sin que la progenitora de la niña intervenga. En reiteradas ocasiones he observado que la abuela saca a la niña a altas horas de la noche únicamente en pañal como una forma de castigo porque llora mucho”, dijo el denunciante.

Según el registro, “la niña es corregida con golpes, los insultos son fuertes y frecuentes. Creo que la madre de la niña no evita la violencia contra su hija debido a que ella también fue víctima de maltrato en su niñez”, asegura la fuente.

Este es un reflejo de las estadísticas, pues según la PGN, en el 95% de casos de abusos, los agresores son familiares de los menores. “Refleja falta de valores, poca comunicación y patrones que se siguen”, se explicó.

Castro indica que la familia o familiares cercanos son los agresores más comunes. En cuanto a la violencia sexual, la agresión la comete el padre, el padrastro, un tío o un primo; otras veces son los vecinos, pero siempre personas cercanas.

“Esto tiene que ver con los patrones de crianza. Hemos aplicado las formas de corrección violenta durante mucho tiempo. En el país  hay violencia, los niños mueren por balas perdidas o los involucran en hechos delictivos, y son situaciones de violencia que efectuamos los adultos”, afirma la defensora.

En ambas instituciones se describen los casos de maltrato infantil como los   que más se denuncian.

Debe haber diálogo

El diálogo y la comunicación en la familia son  importantes, aseguran los expertos, pues de esta forma los niños pueden aprender qué es adecuado y qué no. Además, el ejemplo es determinante para que no se repitan los patrones.

“Si los padres discuten siempre, ese ejemplo lo reciben los niños”, asegura Castro. La defensora considera que el Estado debe fortalecer los programas dirigidos a los padres de familia, para darles herramientas para la corrección por medio del diálogo.

La Procuraduría de la Niñez y Adolescencia de la PGN tiene  135 personas encargadas del tema en la capital, que cada día reciben hasta 25 denuncias; y para todos los departamentos cuenta con  150 trabajadores, cantidad que es insuficiente. Para la institución, lo ideal sería tener una procuraduría de la niñez en cada municipio, porque los maltratos se dan en aldeas y caseríos.

Del total de denuncias, unas 10 requieren rescate de los menores; las otras, un proceso para protegerlos. También se han presentado mil 500 denuncias penales por maltrato contra menores o trata de personas.

Consecuencias

No proteger a la niñez tiene consecuencias graves. Según Castro, el abuso y el maltrato son una violación que afecta su dignidad, su integridad física y emocional,  y su forma de socialización. Debido a lo que vivieron,  ellos agreden a otros, pues creen que es la forma de relacionarse; tienen problemas de angustia, depresión, alimentación y sueño.

La defensora considera que aunque existen leyes para proteger a los niños y adolescentes, todavía hay deficiencias.

La Convención de los Derechos del Niño da pie a otras normativas como la del Consejo Nacional de Adopciones y la Ley de Violencia Sexual y Trata de Personas. Todas estas llevan inmersa la doctrina de protección integral de la niñez; sin embargo, el sistema es débil y no permite cubrir la demanda.

“Debemos dirigir nuestros ojos a los problemas estructurales, como la pobreza, la extrema pobreza y el derecho a la alimentación”, pide la experta.

Informe de Unicef

Ocultos a plena luz

En septiembre del 2014, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) publicó el informe “Ocultos a plena luz”, en el que señala que Guatemala es uno de los tres países de América Latina  con más muertes violentas de niños.

El estudio se efectuó en 195 países. En Guatemala, la tasa de homicidios en niños y adolescentes fue de 22 por cada cien mil, solo superada por El Salvador, con 27 por cada cien mil. En tercer lugar se ubicó  Venezuela, con una tasa de 20 por cada cien mil.

Unicef  analizó la tasa de homicidios por sexo. El país se ubicó en tercer lugar, con una tasa de 32 hombres y 12 mujeres asesinados por cada cien mil.

El informe  destaca que el 45 por ciento de las muertes de niños de entre 10 y 19 años  ocurridas en el 2012  fueron homicidios, y otro cinco por ciento por  daños intencionales.

El Instituto Nacional de Ciencias Forenses registró hasta el 25 de septiembre del 2014 la muerte de  375  menores de 14 años, todos   víctimas de violencia.

Indefensión

Madres prematuras

Una de las graves violaciones a los derechos de las niñas es el embarazo a causa de abuso sexual. En la legislación guatemalteca se considera delito tener relaciones sexuales con menores de 14 años.

El Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (Osar) registró en el 2014 cinco mil 119 embarazos en menores de 14 años, y en el 2013 se  tuvo conocimiento de cuatro mil 484; o sea, 635 casos menos.

En los datos se registran 38 embarazos en niñas de 10 años, cuatro  más que en el 2013.

Mirna Montenegro, del Osar, estima que el incremento de  denuncias es efecto del mayor conocimiento y sensibilización de la población en este  problema que afecta a  niñas.

Hechos críticos

La PGN acciona en casos de agresión contra infantes.

La niña Lindsey   Alpacajá   fue   robada del Hospital San Juan de Dios, el 2 de agosto del 2013, y localizada en una estación de bomberos.

37 menores    obligadas a trabajar en tortillerías por  largas jornadas fueron rescatadas en octubre del 2013.

Rescate  de una  niña   obligada a comer cucarachas, luego de la denuncia en redes sociales, el 29 de enero del  2014.

Niña de  12 años vendida por familiares en Izabal  fue rescatada el año pasado.

Menor sustraída  de su escuela, en Alta Verapaz, para ser llevada en forma ilegal a EE. UU. fue rescatada en México, el 2 de marzo del 2014.

Niña  rescatada cuando  salía de un motel acompañada del concejal de  Chiquimula  Max Eduardo Cordón, de 73 años, en mayo del 2014.

Rescate de  55  niños obligados a mendigar, el 10 de septiembre último.

Casos de  menores  con procesos de adopciones internacionales irregulares.