Comunitario

Temen que canícula se prolongue y afecte más

La canícula de este año comenzó el 18 de junio último, una semana antes de lo previsto por el Insivumeh.

Por Carlos Álvarez

La proyección meteorológica es que esta canícula pueda ser prolongada, similar a la del año pasado. También existe el temor de que los efectos, además de su impacto en el denominado Corredor Seco, se acentúen en el altiplano occidental.

La Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán) cree que, a causa del fenómeno, unas 121 mil familias —aproximadamente 625 mil personas— ya son afectadas a escala nacional.

Las autoridades buscan la manera de entregar raciones alimentarias a los afectados, y no descartan que si la canícula se acentúa y es prolongada, el número de familias damnificadas pueda aumentar.

Poco y nada

  • Eddy Sánchez, director del Insivumeh, destacó que en algunas áreas de Zacapa y El Progreso llevaban nueve días desde que cayó un poco de lluvia.
  • “Los espacios en los que ha caído poca lluvia han sido relativamente muy distanciados, y eso tiene efectos”
  • Esa situación causa que las plantas entren en estrés hídrico y, por lo tanto, no tengan un buen desarrollo.
  • Germán González, jefe de la Sesán, afirmó que a partir de la segunda quincena de julio se les entregarán raciones de alimentos a las familias del Corredor Seco.
  • “La donación de Brasil alcanza para unas 115 mil familias. Además se solicitó al Programa Mundial de Alimentos acceder a cinco mil 300 toneladas métricas, que están disponibles en Brasil”

Perspectiva

París Rivera, jefe del Departamento de Climatología del Insivumeh, explicó que “desde el año pasado se ha monitoreado el calentamiento que ha persistido en el Océano Pacífico, lo que hace favorable que en Centroamérica haya disminución de la lluvia”.

“Ese calentamiento hace que la lluvia se vaya a otros sitios, como Sudamérica. Desde principios de este año avisamos que esas condiciones persistían y que la época lluviosa podría ser deficitaria. Afinando el monitoreo, nos hemos dado cuenta de que eso ha persistido y que ya disminuyeron las lluvias”, dijo Rivera.

En el país se dan dos eventos de canícula. “Uno es en junio y el otro en agosto. Lo que esperamos ahora es que la primera canícula podría unirse con la otra, y ser una canícula prolongada, pero no se descartan algunos eventos de lluvia, porque las condiciones climáticas así lo presentan”, subrayó el citado experto.

También agregó que en el Océano Atlántico habría algún acercamiento de un sistema que genere algo de lluvia, pero esta quedaría en las regiones Sur, Caribe y Norte.

Altiplano

La proyección de este año es que la canícula pueda afectar un poco más el altiplano occidental.

Wálter Bardales, experto en Agrometeorología del Insivumeh, comentó que lo que sucede con el altiplano y la región oriental de nuestro país es que las masas lluviosas provenientes de los océanos se quedan en las regiones Norte, Caribe y Sur.

“Por la época fenológica se dañarán los cultivos, porque es el momento de la floración y fructificación, y es ahí cuando la planta más requiere agua, por lo que esta se ve más resentida y se somete a un estrés hídrico”, aseveró Bardales.

El experto señaló que al ver los años análogos a este se puede presentar lluvia intensa o moderada cada 10 o 15 días, seguidos de períodos sin lluvia, por lo que se podría llegar hasta la primera quincena de agosto de esa forma.

“Esperamos que en la segunda quincena de agosto se normalice la época lluviosa, para que septiembre y octubre sean lluviosos, pero también podríamos tener un atraso de la finalización de la época lluviosa”, refirió el experto.

Los especialistas destacaron que el Insivumeh informó a las instituciones del Gobierno sobre esa proyección desde los primeros meses del año, para que se desarrollaran estrategias y mitigar las posibles consecuencias del fenómeno.

Afectados

Germán González, jefe de la Sesán, comentó que desde el principio de este año se diseñó una estrategia para combatir el hambre estacional, que es el período comprendido desde marzo a octubre.

“En este momento, las reservas de alimentos están bajas, porque se empieza a sembrar. Hemos mantenido una vigilancia extrema, promoviendo la agricultura familiar, el tratamiento de la desnutrición aguda y la asistencia humanitaria”, declaró.

González explicó que desde marzo, junto al Ministerio de Agricultura, se hizo un diagnóstico de las familias que fueron afectadas por la canícula del año pasado.

“Hemos detectado que las familias sembraron con la ilusión de que iba a llover, pero no pasó. Estimamos que hay 121 mil 822 familias afectadas en todo el país hasta el 30 de mayo último”, declaró.

Añadió que se gestiona asistencia alimentaria con Brasil, que dona a través del Programa Mundial de Alimentos 400 mil toneladas métricas de arroz y frijol.