José Molina Calderón

Economista. Consultor en gobierno corporativo de empresas familiares. Director externo en juntas directivas. Miembro de la Academia de Geografía e Historia de Guatemala. Autor de libros de historia económica de Guatemala.

NOTAS DE José Molina Calderón

En la década perdida hubo un elevado nivel del endeudamiento externo de los países en desarrollo.
<strong>El Banco de Guatemala financió al gobierno central, a los bancos y fuertemente a Indeca.</strong>
Debido a la fuga de capitales se estableció el control de cambios en 1980.
<strong>Las deudas impagables  del Banco Central de Nicaragua fueron aceptadas por el Banco de Guatemala.</strong>
Se mantuvo la paridad del quetzal con el dólar, en vez de aceptar el régimen de flotación de monedas.
<strong>Se elevó el precio  del café a  Q65.17 en 1975; Q142.33 en 1976 y Q241.90 en 1977. </strong>
Para financiar los daños del terremoto, se emitieron y negociaron bonos denominados del Tesoro de Reconstrucción.
<strong>La rama de la construcción  creció un 8.6% anual</strong>.
En Guatemala se recibió el impacto de los países industrializados que vivieron el fenómeno de la estanflación.
<strong>El quetzal se devaluó 10% y la inflación de alimentos fue de 19.4%.</strong>