Consejos para hacer pausas activas en el teletrabajo

Algunos descansos son necesarios para retomar la carga de trabajo aún en casa.

Si resultaba cansado permanecer horas sentado en la silla del escritorio en la oficina, podría resultar aún más agotador hacerlo en casa, donde se ha improvisado la “oficina”. Por eso resulta necesario acondicionar un lugar exclusivo para el homeoffice, y no caer en el error de trabajar en pésimas posturas sobre la cama, el sillón u otros lugares de la casa poco aptos para este fin.

Mantener durante horas la misma postura puede ser desgastante no solo para el cuerpo, sino también para la mente. Sin embargo, resulta útil saber que para lograr distraer la mente y reacomodar el cuerpo, se necesita tomar pausas activas entre el horario de teletrabajo.

¿Qué son las pausas activas?

Las pausas activas son breves descansos durante la jornada laboral que sirven para recuperar energía, mejorar el desempeño y la eficiencia en el trabajo. Generan una interrupción entre las tareas laborales pero permiten mantener activo el sistema. Algunos de los beneficios de las pausas activas durante el trabajo son:

  • Reducción del estrés
  • Mantienen el nivel de concentración en óptimo funcionamiento
  • Previenen las lesiones, principalmente de miembros superiores como brazos, muñecas y dedos.
  • Disminución de fatiga física y mental
  • Mejora del desempeño laboral
  • Disminuye la tensión muscular
  • Beneficia la circulación sanguínea y la eliminación de toxinas
  • Mejora el ciclo de respiraciones

¿Cómo hacer las pausas activas?

A diferencia de lo que podrías pensar, no necesitas una hora para hacer las pausas activas. Tan solo necesitas entre 5 y 15 minutos y un espacio pequeño para realizar estos ejercicios:

* Toma en cuenta que antes de cada ejercicio, debes inspirar profundamente y exhalar diez veces. De preferencia debes realizar algunos de estos ejercicios cada hora si es posible.

  • Empuña tus manos fuertemente y ábrelas estirando y separando los dedos. Sostén cada movimiento por cinco segundos y repite seis veces.

  • Extiende el brazo izquierdo hacia adelante con la palma hacia arriba. Con la otra mano, flexiona los dedos hacia abajo. Al sentir el estiramiento, mantén esta posición durante 12 segundos y repite después con el otro brazo. Haz este ejercicio seis veces con cada brazo.

  • Mira hacia arriba y levanta la barbilla llevando la cabeza hacia atrás para hacer extensiones leves de cuello. Repite cinco veces.

  • Gira la cabeza de manera suave hacia cada lado. Intenta mirar por encima del hombro y haz una pausa en la posición de en medio.

  • Coloca las manos sobre los hombros. Con ambos codos, realiza movimientos circulares hacia atrás de manera suave y lenta, luego repite el movimiento pero hacia adelante. En ambas ocasiones, hazlo cinco veces.

  • Relaja los brazos al lado del cuerpo. Eleva ambos hombros como tratando de tocar las orejas con ellos. Sostén esta postura cinco segundos y descansa los brazos. Repite seis veces.

  • Ubica la pared más cercana y recuéstate en ella. Levanta la pierna y con ambas manos agarra tu rodilla. Luego realiza lo mismo con la otra pierna. En ambas mantén la posición durante cinco segundos y repite seis veces.

  • Ponte de pie con la espalda recta. Coloca la mano en la cintura y realiza círculos hacia la derecha como si tuviera un hula hoop. Luego repite el mismo movimiento hacia la izquierda. Realiza seis círculos de cada lado y descansa.

Recuerda hidratarte con bastante frecuencia.

Fuente: Edson Martínez, consultor en Ergonomía. 

L.CAM.MKT.CC.07.2020.1494