Los avances de la energía solar en Guatemala

La energía solar es de las menos contaminantes en el mundo, no genera conflictos sociales, ayuda a preservar el medio ambiente, brinda estabilidad a los precios del consumidor final y disminuye la dependencia de los combustibles fósiles.

La planta solar más grande de Guatemala / Foto: HORUS Energy
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La planta solar más grande de Guatemala / Foto: HORUS Energy

Tras la aprobación de la Ley General de Electricidad en la década de los noventas, Guatemala ha logrado consolidar un verdadero mercado eléctrico nacional, el cual se rige asimismo y no por el Gobierno de la República, con lo que se asegura un mercado competitivo y eficiente. La Ley permitió la participación del sector privado en el mercado eléctrico, lo que incidió en la diversificación de la matriz energética del país.

Al año 2022 las energías renovables alcanzan el 71% de la capacidad instalada en Guatemala, de las cuales el 45% son hidroelectricidad, el 19% biomasa, el 3% eólica, el 3% solar y, el 1% geotermia. La Ley ha facilitado la instalación de energías limpias, las cuales hoy superan al resto de las energías producidas en Guatemala, lo que además de proteger el ambiente, ha tenido un impacto positivo en el precio final al consumidor, porque se ha disminuido la dependencia de fuentes de combustibles fósiles para producirlas, cuyos precios atraviesan por una crisis derivado del conflicto Rusia – Ucrania y la tendencia inflacionaria mundial de los commodities.

Durante el año 2021, el precio promedio de la energía en el mercado de oportunidad (precio spot) en Guatemala fue de $63.36/MWh. La energía total producida fue de 11,943 Gwh, de la cual el 87% fue generada por plantas del sector privado.

Funcionamiento de paneles en planta solar. / Foto: Erick Avila

Sin gases contaminantes

En un período de 25 años, Guatemala logró cambiar su mercado eléctrico y su matriz energética, en donde el sector privado ha sido un actor importante de esta transformación, lo cual ha permitido ampliar la cobertura de electrificación en el país la que supera el 90% del territorio nacional, además de brindar estabilidad, competitividad y haber contribuido a una mayor atracción de inversiones.

En este contexto es en donde Grupo Onyx, un consorcio cien por ciento guatemalteco fundado por el ingeniero Mario López Estrada, cuyos orígenes se remontan a 1967 y el cual dirige actualmente la segunda generación de la familia López, decidió incursionar en la energía renovable en el país, al crear el complejo de energía solar HORUS Energy, el más grande en esa tecnología en Guatemala, con una participación del 3% de la capacidad instalada.

La energía solar fotovoltaica es una fuente de energía renovable que no emite gases contaminantes o de efecto invernadero, ya que se obtiene de la radiación solar, a través de paneles solares que transforman esa radiación en energía eléctrica. El proceso de captación del recurso inicia cuando la luz solar se refleja en la célula fotoeléctrica de los paneles solares, produciendo un diferencial de potencial eléctrico, haciendo que los electrones salten de un lugar a otro generando corriente eléctrica que luego es transportada hasta la red de distribución.  La energía solar es de las menos contaminantes en el mundo, no generan conflictos sociales y ayudan a preservar el medio ambiente.

La inversión en HORUS Energy fue de 180 millones de dólares, la cual tiene una capacidad de generación instalada de 110 MW, lo que se logra a través de 345 mil paneles solares que conforman todo el parque, los que están dotados de un equipo que permite que sigan el movimiento del sol, haciendo más eficiente el aprovechamiento de este recurso renovable. Asimismo, el complejo posee una potencia en inversores de 80 MW AC, siendo ésta su capacidad de generación neta.

El área del complejo es de 274 hectáreas y está ubicado en Chiquimulilla, Santa Rosa, a unos 120 kilómetros de la Ciudad de Guatemala. Este espacio equivale a 550 campos de fútbol.

Vista panorámica de la planta solar ubicada en Chiquimulilla. / Foto: HORUS Energy

Horus Energy produce energía renovable y limpia suficiente para el consumo de alrededor de 60 mil hogares, los cuales son consumidos en la zona de influencia de la Planta, que incluye la parte sur del Departamento de Santa Rosa y de Jutiapa. Además, contribuye con la generación de empleos formales; durante su etapa de construcción empleó alrededor de 500 personas principalmente de la zona y, en su etapa de operación y mantenimiento, por la simplicidad de la tecnología, la planta emplea alrededor de 50 personas.

Como parte de su cultura de responsabilidad social, la planta ha contribuido con más de Q 2.2 millones, destinados a mejorar las condiciones de las escuelas públicas de la zona.  Ahora, los niños y niñas del área, cuentan con escuelas remozadas, útiles escolares nuevos y escritorios remozados para que puedan realizar sus estudios de forma digna.

Desde el punto de vista ambiental, la planta Horus Energy se ha convertido en una reserva para la fauna del área, la que ha encontrado en la misma un refugio, el lugar ideal para reproducirse, aumentando considerablemente la población de una diversidad de animales que en dicha región escaseaban.

Guatemala es un país de muchas oportunidades, pero también de muchos retos, que debe seguirle apostando por la generación de energías limpias, tendencia mundial, por todas las ventajas que éstas conllevan.

Atraer inversiones como las realizadas por Grupo Onyx, debe ser un objetivo nacional, que ayudaría a seguir generando desarrollo y en particular a coadyuvar en propiciar oportunidades económicas en el país para todos los guatemaltecos.

Sala de control de la subestación de energía en HORUS Energy. / Foto: Erick Avila

 

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