Proponen una apertura inteligente de la economía guatemalteca

Negocios ya estudian las medidas más adecuadas para abrir sus puertas y reactivar la economía.

Se estima que en Guatemala hay aproximadamente 70 centros comerciales en los cuales operan negocios de todo tipo: farmacias, restaurantes, almacenes de ropa y zapatos, entre otros. Se considera también que son aproximadamente 2 mil empresas, entre pequeñas y medianas empresas, las que están vinculadas de alguna manera a las operaciones de dichos centros comerciales. En ellas, aproximadamente trabajan 205 mil personas de forma directa y se vinculan a estas operaciones, 120 mil personas de forma indirecta.

El cierre de estos centros comerciales conlleva una extensa cadena de pérdidas. No solo en las ventas directas, sino también en la pérdida de empleos, en la falta de inversión en mercadeo, transporte y demás labores que suceden alrededor de las operaciones de un centro comercial. Si se trata de ventas directas en los productos que se venden en un centro comercial, las pérdidas mensuales ascienden a Q 2 mil millones, sin tomar en cuenta las pérdidas de las demás operaciones.

Según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal, la economía guatemalteca se contraerá un -1.3% para finales del 2020, a causa del covid-19. El panorama podría empeorar si no se apresuran las medidas necesarias para reactivar la economía.

Una apertura inteligente es posible

La crisis del coronavirus tomó a todo el mundo por sorpresa. Sin embargo, existen países que ya han pasado por lo peor y ya han avanzado en la recuperación económica y la reapertura de centros comerciales y otro tipo de negocios. Existen tres medidas principales para evitar el contagio que ya se usan alrededor del mundo: usar mascarilla, guardar la distancia social y lavarse las manos.

“Podemos exigir la mascarilla, facilitar el alcohol en gel y minimizar el aforo de personas en los centros comerciales. Lo que proponemos es una apertura inteligente, no proponemos una apertura total. Podemos minimizar los contagios y proteger a los colaboradores, clientes y personas mayores para abrir centros comerciales y reactivar la economía. Por su lado, los centros comerciales ya trabajan en investigar para adoptar estas medidas y creemos que es un trabajo mancomunado entre autoridades, dueños de pequeñas y medianas empresas y ciudadanos, para poder avanzar en la apertura económica porque el virus prevalecerá por muchos meses más y la economía no lo va a aguantar”, declara Juan Zauner, gerente de Tendencias, S.A.

En el caso específico de Tendencias, S.A., la empresa responsable de las marcas colombianas Totto y Lili Pink en Guatemala, el cierre económico ha afectado directamente a sus colaboradores. “La pandemia nos agarró con 290 colaboradores y nos propusimos no despedir a nadie. Al mes nos dimos cuenta que esto no era sostenible y tuvimos que prescindir de 20 contratos. Y así hemos llegado a los 230 colaboradores y tememos seguir así. El gran problema es que algunas personas eran el único sostén de sus familias pues sus parejas ya habían perdido el empleo y esto supone tener cada vez menos ingresos para las familias. Es por eso que como guatemaltecos debemos aprender a vivir con esta nueva realidad, a protegernos y a seguir trabajando y cambiar el miedo por la disciplina y el respeto de cada persona por cumplir con estas medidas de higiene mínimas”, añade Zauner.

“Está claro que la vida está por encima de todo. Pero sin economía no hay salud y sin salud no hay economía. Debemos avanzar poco a poco en la reapertura de los negocios porque encerrado no podemos resolver todos los problemas que se nos presentan. En este momento quien más sufre es la clase trabajadora, las personas que pagan impuestos, las que pagan el seguro social y esta falta de movimiento en la economía afectará a todo el país”, finaliza Zauner.

Fuente: Juan Zauner, gerente de Tendencias, S.A.