La polio no detiene a hermanas que desarrollaron la habilidad de bordar prendas típicas con la boca

Dos hermanas que desde los cinco años padecen polio demuestran que con perseverancia se puede vencer obstáculos, y muestra de ello es que bordan prendas típicas.

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Las hermanas Francis Dalila, y Margarita Ofelia Socoy Socoy bordan servilletas, blusas y otras prendas de vestir. (Foto Prensa Libre: Víctor Chamalé)
Las hermanas Francis Dalila, y Margarita Ofelia Socoy Socoy bordan servilletas, blusas y otras prendas de vestir. (Foto Prensa Libre: Víctor Chamalé)

Con la intención de fortalecer las habilidades motrices y agenciarse de recursos económicos para el sustento del hogar, las hermanas Francis Dalila, y Margarita Ofelia Socoy Socoy, de 35 y 37, respectivamente, aprendieron a bordar prendas típicas con la boca, pues sus manos fueron seriamente afectadas por la polio que padecen desde pequeñas.

Son originarias y residentes de la cabecera de Chimaltenango y desde hace dos años incursionan en el bordado de prendas típicas, una actividad para la cual han desarrollado habilidades que les permiten manipular las agujas y los hilos con la boca.

Margarita Socoy, madre de las jóvenes, recuerda que de sus nueve hijos solo ellas dos fueron afectadas por la poliomielitis, “ellas nacieron sin ningún problema de salud, pero años después resultaron con esa enfermedad, recién enfermas las llevé al hospital del Hermano Pedro en Antigua Guatemala, pero ahí tenía que pagar por ser privado, luego de un tiempo las llevé a Fundabiem, pero como también hay que colaborar económicamente dejé de llevarlas por la falta de recursos”, agregó.

Debido a los efectos de la enfermedad, con el paso de los años las hermanas han dejado de valerse por si solas, pues ahora no pueden caminar y su madre las carga para trasladarlas de un lugar a otro.

“Como ellas saben de las penas que pasamos decidieron hacer cascarones y pica pica y yo las vendía a Q1 cada bolsita. Hace unos dos años tuvieron la idea de bordar y sus hermanas les enseñaron cómo hacerlo y ahora lo hacen solas, mi situación es difícil porque el papá también está algo enfermo y hay que cuidarlo, gracias a Dios los bordados que ellas hacen los vendemos, pero debido a que lo hacen con la boca el proceso es más lento y se llevan de tres a siete meses para bordar cada prenda”, refirió Socoy.

Mario Cach, cuñado de las hermanas Socoy, dijo que admira el trabajo que desarrollan, pero reconoce que cada día que pasa se les dificulta movilizarse, por lo que hace un llamado al Gobierno para que les den asistencia, ya que por su situación la madre no puede salir en busca de trabajo. Agregó que quienes quieren colaborar con las hermanas se pueden comunicar al 5234 5961.

“Hacemos esto para no perder la movilidad en las manos y otras partes de nuestro cuerpo y para poder ganar algún dinero para nuestros alimentos, pañales, vitaminas y como poder llevar a mi otra hermana al doctor porque tiene algunas molestias”, expresó, Francis Dalila Socoy.

Julio Santos, vecino, comentó que cada familia tiene que ver cómo sobrevive en este tiempo “tan difícil”, pero resalta la voluntad de las hermanas Socoy para salir adelante a pesar de las adversidades.

“Historias como la de las hermanas hay muchas, pero pocas se llegan a saber, es conmovedor ver como trabajan para ayudar a sus padres, esperamos que algunas personas las puedan ayudar para mejorar su calidad de vida”, refirió Santos.