Vecinos se quedan sin alimentos y colocan banderas blancas frente a sus casas para pedir ayuda

Vecinos de El Tejar, Chimaltenango, sufren por la falta de recursos, debido a la crisis causada por el covid-19.

Varias familias de la colonia La Bendición de Dios, San Miguel Morazán, El Tejar, Chimaltenango, colocaron banderas blancas para pedir ayuda. (Foto Prensa Libre: Víctor Chamalé)
Varias familias de la colonia La Bendición de Dios, San Miguel Morazán, El Tejar, Chimaltenango, colocaron banderas blancas para pedir ayuda. (Foto Prensa Libre: Víctor Chamalé)

Muchas familias que dependen del comercio informal empiezan a sufrir por la falta de alimentos, porque no generan recursos económicos desde el 15 de marzo último, cuando se decretó el estado de Calamidad para frenar el avance de la epidemia de coronavirus.

Una muestra de la crisis por falta de alimentos es que al menos 10 familias de la colonia La Bendición de Dios, en San Miguel Morazán, El Tejar, Chimaltenango, ubicada a unos 50 km de la capital, decidieron colocar una bandera blanca frente a sus casas para que otros vecinos puedan apoyarlos a superar la crisis, pues en su mayoría los hogares están integrados por madres solteras.

En dicha colonia se calcula que viven 55 familias, cuya mayoría se dedica a la venta tortillas, albañilería y trabajos domésticos, pero debido a las restricciones esas actividades se han visto afectadas desde hace varios días.

Eunice Cruz, madre soltera de cinco hijos, comentó que lleva varias semanas de no trabajar debido a la crisis por el covid-19.

“Estaba trabajando en una procesadora de aguacate en turnos de 12 horas, pero ya no pude conseguir trabajo, y por eso decidí poner mi bandera -blanca- esperando en Dios que nos ayuden con algo mientras pasa la crisis”, expresó Cruz.

Otro caso es el de María Mónica Morales, una viuda de 60 años que desde hace 20 se dedica a la venta de tortillas. Junto a ella viven algunos de sus hijos y varios nietos para quienes conseguir alimento es una tarea difícil, porque el negocio decreció, pues la mayoría de vecinos se ha quedado sin dinero, por lo que también colocó una bandera blanca frente a su casa.

“Lo que está pasando afectó mi venta, porque solo hasta medio día puedo vender. La mayoría de mis hijos ya son casados y no todos tienen trabajo formal, mis 18 nietos están pasando penas y ya no sabemos qué hacer. Pedimos que el Gobierno nos ayude con las raciones que están dando y que por favor lleguen a donde se necesita”, comentó Morales.

“Tengo 64 años y mis esposo78. Tenemos una hija con capacidades especiales y yo antes de que se diera a conocer esta enfermedad trabajaba en un comedor, pero ya no fui porque me dijeron que por mi edad era peligroso y por eso suplico a las personas que nos ayuden con algunos vivires para poder sobrevivir junto a mis vecinos que también están pasando por esta crisis”, expresó María Luisa Cuc Sequén, otra vecina afectada por la crisis.

Elvira Coy, madre soltera, se dedica a la venta de refacciones en negocios cercanos, pero debido a las restricciones dejó de salir a las calles, pues, aparte de todo, teme contagiarse de coronavirus.

“Decidí pedir ayuda porque sí tengo necesidad, porque mi hijo de 8 años tiene autismo y él necesita cuidado especial porque; además, sufre de convulsiones. Cuando podía salir a vender no ganaba mucho, pero si algo para irla pasando, tengo varios días de no salir por temor a contraer la enfermedad y porque las ventas bajaron considerablemente, esperamos en Dios que nos ayuden con algo porque ya no sabemos qué hacer ante esta situación”, dijo Coy.

María Luisa Cuc Sequén tiene a su cargo a una su hija con capacidades especiales y a su esposo de 78, quien por su edad y la crisis ya no encuentra trabajo. (Foto Prensa Libre: Víctor Chamalé)

Rosa Gamboa, vendedora informal, comentó: “hace unos cinco meses mi esposo sufrió un accidente de tránsito y desde entonces no ha podido trabajar. Cuando yo podía iba a lavar ropa y a trabajar a una venta de tortillas para llevar el sustento de mis dos hijos y de él. Estamos pasando por una situación bien difícil y por eso decidimos colocar nuestra bandera blanca. La mayoría de los que vivimos en este lugar somos de escasos recursos y la estamos pasando mal, solo le pedimos a Dios que nos proteja y ayude porque cuando salimos lo hacemos con temor”.

Miriam Morales, presidenta del Consejo Comunitario de Desarrollo del lugar, dijo que la mayoría de vecinos ya perdió sus trabajos, pues muchos lo hacían en la economía informal, por lo que las situación empieza a tornarse difícil.

“En esta colonia la mayoría tiene trabajos informales y algunos ya lo perdieron o sea que van ganando día a día, sabemos que existen muchas personas de buen corazón y que nos van a ayudar”, explicó Morales.

Axel Figueroa, alcalde de El Tejar, dijo que, para paliar la situación de las familias afectadas por la crisis, acordaron canalizar cualquier tipo de ayuda que llegue por medio de los 34 Cocodes que hay en el municipio, con el objetivo de que el beneficio sea entregado de acuerdo a las necesidades de la población.

Quienes colocan banderas blancas al frente de sus casas esperan apoyo de vecinos. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)