Accidentes de tránsito dejan huellas imborrables

Las tragedias en carreteras dejan marcas que permanecen en la vida de las personas a pesar del paso de los años, con secuelas de dolor, pérdidas materiales y de seres queridos, coinciden expertos.

Velatorio de cinco integrantes de la familia Boteo Aguilar, en Las Cruces, Petén, quienes fueron víctimas del choque de un microbús contra un picop. (Foto Prensa Libre: Rigoberto Escobar)
Velatorio de cinco integrantes de la familia Boteo Aguilar, en Las Cruces, Petén, quienes fueron víctimas del choque de un microbús contra un picop. (Foto Prensa Libre: Rigoberto Escobar)

Se dice que el tiempo lo cura todo, pero no siempre es una realidad, pues esposas, esposos, niños en la orfandad y sobrevivientes de accidentes de tránsito saben que no es así.

El Observatorio Nacional de Seguridad de Tránsito (Onset) establece que un promedio de 170 personas mueren al mes  en hechos viales, y  que  esa es una  de las principales causas de decesos violentos en el país, después de las muertes por  heridas de bala, con 339 al mes —según estadística del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif)—.

El Onset también establece que de enero a septiembre de este año se ha  registrado la muerte de mil 533 personas en accidentes de tránsito —siete mil  260 lesionados—, 322 más que en el mismo período del 2015.

El total de hechos en los primeros nueve meses del 2016 suma seis mil 27, un aumento de mil 74 comparado con el mismo período del 2015.

El Observatorio resalta que  la ruta Interamericana al occidente es la más peligrosa, ya que  en los primeros nueve meses de este año se registraron 444 hechos viales en esa vía. Además, detalla que  333 percances ocurrieron en la ruta al Atlántico; 310 en la del suroccidente; 259 hacia Escuintla; 172 entre  Zacapa y Chiquimula  y 52 hacia Jutiapa.

Lo más alarmante son los datos del Inacif, que destacan que del 2011 a septiembre de este año, 20 mil 425 personas  perecieron por traumatismo, en su mayoría asociado a hechos de tránsito.

Debido a la alta incidencia de los accidentes de tránsito, la Organización de las Naciones Unidas instituyó el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Hechos de Tránsito, que se conmemora   cada 20 de noviembre.

Historias de vida

Élder Leonel Herrera, de 38 años, docente de profesión y residente en Dolores, Petén, no olvida la noche del  martes 15 de diciembre del 2015, cuando  salió tarde de su trabajo y por la lluvia optó por abordar un taxi, sin saber que unos kilómetros adelante sería víctima de un accidente.

“El hecho ocurrió en la ruta   de Poptún a Dolores. Todo pasó muy rápido. El taxi colisionó contra un tráiler y volcó. Gracias a Dios  lo estoy contando”, narró Herrera.

Agregó que estuvo seis meses en rteposo, lo que le causó depresión, porque los médicos no le daban muchas esperanzas y temía quedar con alguna lesión física permanente. “Tuve un fuerte golpe en la cabeza que me afectó el sistema óptico y por momentos pierdo la visión. Además, tengo un problema de concentración y eso afecta mi trabajo”, dijo.

Otro caso es el de María Fernanda Morales Rodríguez, destacada atleta de la Federación Nacional de Ciclismo, quien este año compitió en la Vuelta Femenina a Costa Rica, y que el 14 de agosto último fue arrollada, mientras entrenaba en Escuintla, por un vehículo conducido por una mujer. 

“El accidente me dejó fuera de las competencias  el resto de año”, señaló Morales, quien ya está recuperada y sigue un proceso penal contra la conductora, que según ella, manejaba a excesiva velocidad  y en estado de ebriedad.

Casos de dolor

El lunes 19 de septiembre último, nueve personas murieron y seis resultaron heridas en el choque de un picop y un microbús, en San Juan, El Chal, Petén, cuando  las víctimas, cinco de la familia Boteo Aguilar, retornaban de una boda.

Mártir Boteo, quien perdió a su esposa y una hija en ese hecho  dijo: “Tengo un gran dolor, pero no puedo hacer nada, que Dios me dé  fortaleza para seguir adelante. Areli —su hija— soñaba con  estudiar agronomía y  ser profesional en el tema ambiental”, lamentó.

Sandra  Pérez también tiene una historia triste. Es originaria de Tacaná, San Marcos, y perdió a tres de sus familiares en el  accidente  de un  bus de Rutas Tacaná, en el km 160 de la carretera Interamericana, Nahualá, Sololá, el 28 de marzo último, en el que murieron 19 personas.

Pérez contó —días después del percance—  que su hermano Luis, quien residía en Florida, EE. UU., vino a Guatemala para presentar a su hija,  pero ambos perecieron en ese hecho, en el que  también perdió la vida su padre  Hipólito Pérez Soto.

“El accidente nos cambió la vida  porque murió el jefe del hogar y un hermano que nos ayudada económicamente”, dijo en su momento Pérez. Se intentó hablar de nuevo  con  ella, pero vecinos dijeron que   emigró  junto a su hermano Julio a Chiapas, México, para trabajar.

Mal que avanza

Édgar Enrique Guerra, defensor  del usuario del transporte público de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), señaló que hay un incremento “considerable” de víctimas de hechos de tránsito.

“El Estado, durante mucho tiempo, ha sido incapaz de garantizar el derecho a la vida de los habitantes y ha generado acciones incompletas y poco integrales para controlar ese fenómeno, que cada vez es más grande”, afirmó.

“Se ha legislado en función de beneficiar a ciertos grupos de transportistas, en detrimento de la seguridad y  la vida de la mayoría; por ejemplo, el reglamento de transporte extraurbano tenía sanciones más drásticas en 1994, cuando la multa más alta era de Q100 mil, pero ahora es de Q25 mil. Hablamos de una legislación regresiva y los accidentes son las consecuencias”, añadió.

Alberto Chumil, gobernador de Sololá, dijo que debido a los constantes accidentes se convocó a las autoridades encargadas del tránsito, para unificar esfuerzos y reducir el número de víctimas mortales, lo que dio origen a la creación de la Ley para Fortalecimiento de la Seguridad Vial —decreto 45-2016—, que entró en vigencia el 1 noviembre último.

Esa normativa incluye la regulación de las bombas de inyección, para limitar a  80 k/hora la velocidad del transporte colectivo, y en referencia a esas modificaciones la Policía Nacional Civil (PNC) de Escuintla informó que los accidentes son provocados por la excesiva velocidad.

“Los accidente se dan más con los adolescentes y pilotos de autobuses, porque circulan a más de cien kilómetros por hora”, señaló un agente policial.

Atención al conductor

#NoMásMuertesEnLaInteramericana es denominada una campaña de prevención de accidentes del Departamento de Tránsito de la PNC, que busca crear conciencia en el occidente del país sobre manejo responsable, según Otoniel Sandoval Bonilla, jefe de dicha dependencia.

Este año el Departamento de Tránsito de la PNC  ha efectuado  tres mil 385 operativos en carretera —en todo el país—, ha retenido 606 licencias, se han incautado mil 114 armas de fuego y se han extendido  17 mil 294 remisiones. Además, las autoridades informaron que el 11% de las pruebas de alcoholemia  efectuadas en diferentes rutas dio positivo.

Medidas de control

El Reglamento de Tránsito está vigente desde 1998.

  • Con la entrada en vigencia del decreto 45-2016, pilotos de buses y transporte pesado no podrán transitar a más  de 80 km/h.
  • Por ebriedad e imprudencia podrán recibir una multa de Q5 mil a Q25 mil y la retención de la licencia de uno a dos años.
  • Hablar por teléfono al momento de conducir representa una multa de  Q100.
  • Por sobrecarga de transporte colectivo Q500.
  • Q25 mil por utilizar la vía pública para carreras.

Por  E. Sáenz, R. Escobar, W. Obando,  J. Rosales, M. Sandoval, O. Cardona y A. Marroquín.