Guatemala

Lancheros desaparecidos fallecen en alta mar

Los cuerpos de dos lancheros fueron hallados este martes por integrantes de la Asociación de Lancheros de Puerto Barrios, Izabal, tras 72 horas de búsqueda en las aguas del mar Caribe, donde se perdieron el pasado fin de semana, informaron fuentes oficiales.

Fiscales del Ministerio Público resguardan el cuerpo de una de las víctimas. (Foto Prensa Libre: Edwin Perdomo)

Fiscales del Ministerio Público resguardan el cuerpo de una de las víctimas. (Foto Prensa Libre: Edwin Perdomo)

Las víctimas fueron identificadas como Mario Agustín Díaz Ipiña, de 30 años, y su hermano Julio Estuardo, 29, quienes se perdieron cuando el motor de su embarcación se enredó en una red de pesca y debido al mal tiempo y la oscuridad no lograron salir.

Según familiares, las víctimas viajaban de Lívingston a Puerto Barrios, Izabal, cuando ocurrió el incidente.

“Al percatarnos de lo ocurrido decidimos alertar a los miembros de las asociaciones de lancheros, quienes  comenzaron la búsqueda, pero fue hasta hoy que hallaron los cadáveres”, contó un vecino.

De acuerdo con investigaciones de la Policía Nacional Civil, los hermanos prestaban servicio de lancha a turistas.

Algunos vecinos exigieron a las autoridades navales fortalecer el control de pesca en la zona para evitar más percances, pues aseguran que dejan las redes de pesca con poca señalización y en zonas muy transitables.

Caso similar

El 5 de julio último, miembros de las asociaciones de lancheros de Puerto Barrios y Livingston, Izabal, localizaron los cadáveres de dos víctimas del naufragio ocurrido un día antes en las costas del Atlántico, frente a la aldea Baltimore, Livingston.

Los lancheros, apoyados por el capitán Axel Castillo, quien llevaba la embarcación accidentada, localizaron los cadáveres de Flor de María y Carlos Guzmán, de 4 y 1 años respectivamente.

Las víctimas iban junto a otras 19 personas cuando ocurrió el percance; sin embargo, el resto de pasajeros logró salir del mar con la ayuda de vecinos que vieron cuando se hundió la embarcación.

Xiomara Martínez, sobreviviente, dijo que  el capitán al notar que la lancha se hundía entregó chalecos salvavidas a los pasajeros, pero algunos no lograron colocárselos, entre ellos los desaparecidos.

Luís Figueroa, presidente de la Gremial de Lancheros de Livingston, dijo en esa oportunidad que se tomarían medidas drásticas para obligar a los pasajeros a colocarse el chaleco salvavidas y que la persona que se niegue a portarlo no podrá viajar.

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