Pobladores asocian profanación de tumbas a leyenda urbana en Jalapa

La tumba de Rony Estuardo Agustín López, muerto a balazos el lunes último, fue profanada en el Cementerio General de Jalapa, y su cuerpo fue quemado. Algunos vecinos asocian este tipo de casos a una creencia, en la que el asesino quema el cuerpo de su víctima para deshacer un “castigo”.

Cementerio de Jalapa, donde fue profanada la tumba de Rony Estuardo Agustín López. (Foto Prensa Libre: Hugo Oliva)
Cementerio de Jalapa, donde fue profanada la tumba de Rony Estuardo Agustín López. (Foto Prensa Libre: Hugo Oliva)

JALAPA – Agustín López falleció el lunes último en el Hospital Nacional después que de fuera baleado en el barrio La Esperanza, en la cabecera.

La Policía Nacional Civil informó que el cuerpo de Agustín fue carbonizado. Vecinos del sector aseguran que se trató de un acto de brujería.

Junto a Agustín fue baleado Maycol Eduardo López Ventura, 18, quien murió en el lugar del ataque.


Creencia urbana

Según una creencia urbana propia de Jalapa, cuando una persona muere por violencia los parientes introducen en la boca del cadáver un trozo de carne cruda, con el propósito de que el victimario sienta mal sabor a la comida y por ello deje de comer y muera de hambre, lo que sería el castigo por haber cometido el crimen.

Para que ese castigo pierda efecto, según la creencia, es necesario que el victimario profane, a la media noche, la tumba de su víctima, retire el trozo de carne de la boca y queme su cadáver.


Es por eso que algunos vecinos de este departamento consideran que la profanación de tumbas sea común; sin embargo, hay quienes consideran que se trata actos de hechicería o delincuencia común, pues en algunos casos en los ataúdes son introducidas prensa de valor.

Autoridades del cementerio y familiares de las víctimas temen que la tumba de López Ventura también  sea profanada.

El 4 de agosto del 2012, la tumba de Hellen María Guzmán Ortiz, 24, fue abierta y su cadáver fue quemado.

?El 13 de octubre del 2011, Ángel Felipe Pérez denunció que llegó al cementerio de la aldea Pitahayas, San Pedro Pinula,? Jalapa, para dejar flores en la tumba de su hermana Carlota,  pero encontró la tumba abierta, y a un costado se hallaba el ataúd y los restos fuera.