Bien Hecho 2020: El “Profe Lalito”, un ejemplo de perseverancia en tiempos de pandemia en Santa Cruz del Quiché

El “Profe Lalito” se las ingenió para lograr que sus estudiantes de primaria llegaran hasta el final del ciclo escolar en medio de la pandemia de coronavirus.

Gerardo Ixcoy, conocido como el “Profe Lalito”, acondicionó una bicicleta para llevar educación de casa en casa a sus alumnos durante la pandemia, en Santa Cruz del Quiché. (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)
Gerardo Ixcoy, conocido como el “Profe Lalito”, acondicionó una bicicleta para llevar educación de casa en casa a sus alumnos durante la pandemia, en Santa Cruz del Quiché. (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)

Gerardo Ixcoy es un maestro que se dio a conocer por haber impartido clases a domicilio en medio de la pandemia de coronavirus en Santa Cruz del Quiché, donde ahora todos lo conocen como el “Profe Lalito”.

El “Profe Lalito” no solo se distingue por la perseverancia  que tuvo para sacar adelante a sus estudiantes, sino que también por su forma positiva de afrontar la vida sin importar la condición en la que se encuentre.

Transcurría junio, en pleno pico de la pandemia, cuando se conoció de un maestro que había modificado una bicicleta para visitar a estudiantes de primaria de un colegio en el que labora y a otros niños que le pedían apoyo, con el único objetivo de que la educación a distancia fuera efectiva.

La preocupación de Ixcoy era que en aquel entonces en el pueblo “casi nadie” estaba preparado para recibir educción a distancia, y la principal limitación era el acceso a internet, por lo que emprendió la iniciativa siguiendo los lineamientos para mantener el distanciamiento social entre él, los estudiantes y los padres de familia.

La acción de Ixcoy atrajo la atención nacional e internacional, su trabajo fue dado a conocer por medios nacional y cadenas extranjeras, gracias a la difusión que tuvo en las redes sociales; además, fue electo entre los 11 mejores maestros y un director en el certamen Maestro 100 puntos, organizado por Empresarios por la Educación.

Nueve meses después de la pandemia, el “Profe Lalito” mantiene su positivismo y emprendimiento, aunque comentó que se retirará del colegio donde labora porque el pago de su salario será menor debido a la baja de estudiantes inscritos, aunque a donde vaya llevará consigo su espíritu de enseñanza. “No critico a los dueños del colegio, me ayudaron en los malos tiempos y pues ahora me toca seguir trabajando”, señaló.

El “Profe Lalito” guardó las medidas de distanciamiento mientras impartía clases desde su bicicleta a sus alumnos, en Santa Cruz del Quiché. (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)

“Ya estoy en mi próximo proyecto, fundaré un centro de reforzamiento para niños que lo requieran, los padres que yo considere que me pueden pagar pues les cobraré, pero al mismo tiempo atenderé niños de escasos recursos”, refirió el educador.

Agregó: “Hable con uno de mis hermanos y él me va a prestar el garaje de su casa y allí voy a iniciar el centro de reforzamiento, mi sueño es en el futuro instalar mi propio colegio donde pueda ayudar a los niños y jóvenes, está lejos pero no abandono mi sueño” dijo Lalito.

El 27 de noviembre Claudia Ruiz, ministra de Educación, visitó Santa Cruz del Quiché, y el “Profe Lalito” se enteró de la actividad y llegó al salón donde se encontraba la funcionaria y después de tres horas de espera logró hablar con ella y se comprometió a apoyarlo para que buscara una opción laboral en el Estado; sin embargo, el proceso de contratación concluyó, pero nadie se comunicó con él.

La energía del “Profe Lalito” al hablar de la educación de los niños se hace evidente, “mi propósito principal es que los niños obtengan una buena educación, ojalá algún día pudiera tener acceso a una dirección departamental de Educación porque hay tantos proyectos que se pueden hacer sin necesidad de invertir mucho dinero, es más con el apoyo de los maestros que tienen una vocación para enseñar” dijo.

Elma Gómez, abuela de una alumna de Lalito, dijo que admira el trabajo del profesor, pues a pesar de que trabajaba en medio de la pandemia siempre fue puntual para iniciar sus clases y calificar las tareas asignadas, lo que motivó a los estudiantes a llegar al final del ciclo escolar.

Agregó que la perseverancia del profesor deber servir de ejemplo para el resto de maestros, pues con su esfuerzo demostró que todo es posible y que a pesar de las adversidades se puede llegar lejos.

Los estudiantes del “Profe Lalito” son parte de los 3.2 millones de niños y niñas guatemaltecos que no regresaron a las aulas este año a causa del coronavirus.

Por ahora el “Profe Lalito” está a la expectativa de lo qué pueda ocurrir el próximo año, porque a pesar de que el Ministerio de Salud ya anunció el regreso a las aulas, la situación de la pandemia pareciera no mejorar.

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