Recibe varios azotes por haber robado un caballo

Eduardo Sebastián Tzarax Tipaz, de 22 años, recibió varios azotes por autoridades de la alcaldía indígena de Quiché, acusado de haber robado un caballo.

Eduardo Sebastián Tzarax Tipaz recibe azotes por parte del alcalde indígena. (Foto Prensa Libre: Óscar Figueroa)
Eduardo Sebastián Tzarax Tipaz recibe azotes por parte del alcalde indígena. (Foto Prensa Libre: Óscar Figueroa)

La concha acústica del parque de Santa Cruz del Quiché fue el escenario para que las autoridades indígenas aplicaran el castigo maya a Tipaz, quien había robado el caballo en la zona 2 de la cabecera.

Autoridades señalaron que por el buen comportamiento de Tzarax Tipaz se le dieron cinco azotes, pero deberá pagar una multa de Q1 mil 200, que cubrirán los gastos que incurrieron las autoridades para la búsqueda del animal.

Juan Zapeta López, alcalde indígena, refirió que el señalado confesó haber robado el caballo en una propiedad de un familiar y lo hizo bajo efectos del alcohol, que posteriormente lo vendió.

“Los dueños del animal nos pidieron investigar y dar con el responsable. Le dimos un tiempo prudencial para devolver el caballo pero incumplió. También se le dijo que debía pagar el  valor del animal, pero no lo hizo. Por ello, se procedió a aplicarle el correctivo luego que las autoridades comunitarias de su sector lo detuvieron este jueves”, explicó Zapeta.

Agregó que Tzarax Tipaz debe pagar los Q1 mil 200 el 10 de marzo, de lo contrario junto a su mamá recibirán 20 azotes, por incumplimiento a lo acordado con las autoridades.

“Lo robé porque había bebido mucho y no tenía dinero para quitarme la goma -resaca-.  Me arrepiento de mis actos porque lo que hice no fue correcto”, afirmó Tzarax.

Marina Tipaz Hernández, madre del sindicado, se le acercó llorando y le recriminó su accionar.  “¿Qué mal ejemplo te he puesto mijo? ¿Alguna vez te pedí que robaras?  No lo volvás a hacer mijo, vamos a ver como hacemos para pagar el dinero pero cambiá, cambiá tu comportamiento y no te juntés con esos vagos de tus amigos.  Trabajá, trabajá”, lamentó.