Discoteca apaga la música por el coronavirus y muestra su solidaridad con las personas necesitadas

Familias y personas de la tercera edad acuden a una discoteca en la zona 1 de Retalhuleu por un plato de comida.

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Unas 300 personas son beneficiadas con un plato de comida durante los tres tiempos de comida en Retalhuleu. (Foto Prensa Libre: Rolando Miranda)
Unas 300 personas son beneficiadas con un plato de comida durante los tres tiempos de comida en Retalhuleu. (Foto Prensa Libre: Rolando Miranda)

Los propietarios de la discoteca Boom Boom decidieron que, mientras duren las medidas para prevenir los contagios por coronavirus, prepararán almuerzos a las personas de escasos recursos de la cabecera departamental.

Los comensales que más frecuentan este lugar son personas de la tercera edad y familias.

Mayra de Álvarez, propietaria del negocio, aseguró que la iniciativa que tomó su familia es ayudar a las personas necesitadas y que durante la actual crisis sanitaria por el coronavirus no tienen un plato de alimentos.

“El menú es variado y se  brinda almuerzo a las personas que lo necesitan, la mayoría de las comensales argumenta que no han podido ganar lo suficiente para subsistir por los efectos del estado de Calamidad”, expresó Álvarez.

Fidelina Aguilar, quien llegó a la discoteca por un plato de comida, comentó que no tiene trabajo y se vio obligada a buscar alimentos porque tiene una hija menor de edad con capacidades diferentes.

“No tengo qué comer y no quiero ir a robar, estamos pendientes de la ayuda que nos brindan para alimentarnos por lo menos una vez al día”, expresó Aguilar.

 

Según la vecina Brenda Lol la acción de los propietarios de la discoteca es un gesto de amor el cual debe de ser replicado por otros empresarios para apoyar a las personas que necesitan ayuda en estos momentos.

“Felicito a la familia Álvarez por esta noble causa, ya que son al menos 300 personas que tienen un plato de comida en el día”, dijo Lol.

Una mujer de escasos recursos recibe un plato de comida que los propietarios de la discoteca Boom boom prepararon. (Foto Prensa Libre: Rolando Miranda)
Una familia que se dedica al comercio informal espera en la fila para recibir los alimentos en la discoteca Boom Boom.  (Foto Prensa Libre: Rolando Miranda)