Pobladores continúan en alerta por oleaje

Pobladores de Champerico, Retalhuleu, continúan alarmados debido a la marea alta que les ha afectado desde el sábado último y que ha provocado pérdidas económicas, debido a los daños en comercios y viviendas.

Un vecino  de Champerico, Retalhuleu, ora y pide por que el oleaje regrese a la normalidad. (Foto Prensa Libre: Jorge Tizol)
Un vecino de Champerico, Retalhuleu, ora y pide por que el oleaje regrese a la normalidad. (Foto Prensa Libre: Jorge Tizol)

Un grupo de personas que asisten a la iglesia Príncipe de Paz llegaron a la playa para orar y pedir que el nivel del mar regrese a la normalidad y que no ocasione ninguna tragedia.

“Estamos en oración para pedir al creador que no suceda ninguna tragedia. Estamos muy preocupados porque las olas del mar han subido hasta cinco metros”, manifestó Julio Acosta, vecino.

El comerciante David López indicó que las olas dañaron la infraestructura de algunos negocios, ubicados en la orilla de la playa, y que muchos vendedores ambulantes también han sido afectados, debido a la baja en las visita de turistas.

Víctor Quintanilla, delegado de la Coordinadora Nacional Para la Reducción de Desastres, comentó que el fenómeno es normal cada año y que se encuentran en alerta amarilla para monitorear el mar constantemente.

“Esperamos que hoy -lunes- empiece a normalizarse el oleaje. El fin de semana que se tuvo un poco de problemas, pero no ha pasado a más”, dijo Quintanilla.

En Jutiapa

Vecinos de la aldea La Barrona, Moyuta, Jutiapa, que fueron evacuados el domingo último por el fuerte oleaje, retornaron este lunes a sus viviendas y constataron que los daños son de grandes dimensiones, por lo que esperan asistencia por parte de las autoridades.

Los pobladores afectados consideran que durante la noche y madrugada el mar se comportó aún más violento, lo que agravó las situación de sus domicilios.

José Godoy, líder comunitario de La Barrona, dijo que por el momento han contabilizado cien viviendas dañadas, de las cuales 25 quedaron inhabitables por la gran cantidad de arena que ingresó en ellas.

Entre los inmuebles más afectados están lo que algunos pobladores utilizaban como restaurantes, según las autoridades.

De momento los pobladores no han cuantificado las pérdidas, pues se registran daños en las estructuras de las viviendas, electrodomésticos, muebles y ropa.

En Centroamérica

Una persona muerta por inmersión, daños a viviendas y afectación a hoteles y restaurantes ha causado el fuerte oleaje registrado en las costas del Pacífico en Centroamérica en las últimas horas, informaron organismos de socorro.

El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) de Panamá ordenó el domingo el cierre de las playas del litoral del Pacífico debido a las fuertes olas que causaron un muerto así como han afectado hoteles y residencias de la zona.

“Fallece persona que ingresó en playa Malibú durante los oleajes se presume bajo efectos alcohol”, confirmó el director del Sinaproc, José Donderis, en un mensaje en la red social Twitter.

El organismo de socorro publicó el domingo fotografías de playas con las banderas rojas que indican que está prohibido adentrarse en el agua debido al peligro que representan las olas.

“Oleajes del Pacífico en Costas de Panamá Oeste y Coclé con mayor fuerza. Precaución”, indicó el organismo en otro mensaje.

En El Salvador, la ministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Lina Pohl, dijo que “gran parte” del litoral salvadoreño “quedó muy dañado, debido al fuerte oleaje, sobre todo en el Puerto de la Libertad y el Majahual”, al sur de la capital.

La ministra dijo que numerosas viviendas resultaron dañadas y que el muelle de La Libertad se agrietó “debido a la fuerza de la marea”, que provocó inundaciones “de hasta 150 metros lineales tierra adentro” como fue en el caso de la playa Mizata, en el departamento de Sonsonate.

Protección Civil de El Salvador pidió “precaución a bañistas y surfistas en playas y bocanas” debido al fuerte oleaje generado por tormentas “extra-tropicales” en el Hemisferio Sur, que llegó ayer a la costa de El Salvador y se prolongará hasta el lunes.

En Honduras las autoridades decretaron el domingo la alerta amarilla o de evacuación de personas en riesgo en toda la línea costera del Golfo de Fonseca, que comparte con El Salvador y Nicaragua, debido a que dos marejadas causaron daños a viviendas y pequeños negocios en poblaciones costeras.

La Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) de Honduras no precisó en un comunicado cuántas viviendas y otros bienes fueron dañados en la zona, pero oficiales del Cuerpo de Bomberos y pobladores de Marcovia, departamento de Choluteca, indicaron que son decenas de casas y pequeños restaurantes los afectados en unas seis comunidades del sector.