Persiste crisis en educación en la provincia

La falta de recursos para mantenimiento de escuelas, daños en infraestructura, libros de texto que no llegan, carencia de refacción y escaso personal ensombrecen el comienzo del  ciclo escolar 2016, previsto para el 11 de enero próximo, que vuelve a ser el talón de Aquiles para las autoridades del Ministerio de Educación (Mineduc).

Los desafíos del Ministerio de Educación pasan por la falta de infraestructura adecuada, un aspecto a superar antes de pensar en el retorno a las aulas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Los desafíos del Ministerio de Educación pasan por la falta de infraestructura adecuada, un aspecto a superar antes de pensar en el retorno a las aulas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El regreso a clases no puede ser sinónimo de alegría para miles de estudiantes de la provincia, principalmente de San Marcos, Retalhuleu, Huehuetenango y Quetzaltenango, debido a las secuelas de los terremotos del 2012 y 2014, pues aún hay varios establecimientos educativos con daños en su estructura.

También hay escuelas deterioradas debido a la falta de mantenimiento y por daños ocasionados por haber sido utilizadas como albergues o centros de votación, pues según reportes de Tribunal Supremo Electoral, solo en la primera vuelta fueron dañados 21 centros educativos durante  la conflictividad por los resultados. Hasta finales de septiembre último habían sido reparados 16 planteles.

Poco avance

Olga Monterroso, directora departamental de Educación en San Marcos, argumentó que la reconstrucción de escuelas dañadas  por los movimientos telúricos ha tenido un retraso, debido a que el Estado se ha tardado en asignar los fondos.

Monterroso lamentó que existan casos como la reconstrucción de las escuelas Francisca Sandoval y Naciones Unidas, en la cabecera,  que tienen una asignación presupuestaria pero que no saben cuál fue el destino de los fondos.

Ofelia Barrios, vecina del cantón San Ramón,  donde se encuentra la escuela Francisca Sandoval, también mostró preocupación por el abandono del recinto. “A pesar de que la mina Marlin donó dinero para la reconstrucción, no sabemos cuál fue su   destino”, señaló.

En Retalhuleu, la situación es preocupante para autoridades  y vecinos. Azalia Castillo, directora departamental de Educación, señaló que en el departamento hay siete escuelas que aún presentan daños por el terremoto del 2012 que azotó  con mayor fuerza a  San Marcos, por lo que han optado por  impartir clases en  galeras, ranchos  o  al aire libre.

“El reto de este año será  gestionar ante el Gobierno y la cooperación internacional la reparación de los establecimientos dañados para atender a 48 mil estudiantes de nivel primario”, comentó Castillo.

En Huehuetenango, además de los problemas de infraestructura también se agudiza la crisis por la falta de maestros. “La realidad de la educación pública  en el país es grave y hay que trabajar con lo poco que se tiene”, comentó Elvis Velásquez, docente de Aguacatán.

Para la Dirección Departamental de Educación la jubilación de docentes es un problema, debido a que muchos de ellos se retiran y dejan las plazas vacantes.

Beatriz Muñoz, directora departamental de Educación, señaló que  se necesitan  otros 800 maestros  para cubrir las necesidades educativas.

La escuela  oficial de  Playa Blanca, en San Benito, Petén,  presenta daños en el techo y carece  de mobiliario en buenas condiciones. (Foto Prensa Libre: Rigoberto Escobar).

“Huehuetenango es un departamento grande, donde la mayor parte de la población es joven, por lo que es necesario garantizar el recurso humano en las escuelas”, agregó.

Vecinos de Tectitán señalan que una muestra de la precariedad de la educación en el departamento es la condición en la que se encuentra la escuela urbana de ese municipio, pues  está en total abandono.

En Quetzaltenango, debido a los  los  terremotos, algunos centros educativos presentan daños, como el Instituto Normal para Varones de Occidente de la cabecera, donde la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) determinó que varios salones no pueden ser utilizados por estudiantes.

Sobrepoblación

En Chimaltenango, unos 159 mil estudiantes de preprimaria y diversificado comenzarán el ciclo escolar en pocos días, lo que es visto con preocupación por las autoridades  de Educación, que califican ese número como elevado.

En Petén, integrantes del comité de padres de familia de la colonia Vista Hermosa, San Benito, cansados de esperar acciones de las autoridades, que dejaron inconclusa la construcción de  una escuela desde hace dos años, retomaron el proyecto  con esfuerzo propio, pero  los niños deberán comenzar el año lectivo en aulas de madera y piso de tierra.

En Izabal, además de los problemas en las escuelas, la población se queja por la poca atención en el tema de alimentación y gratuidad, ya que el último desembolso que debía ser entregado en septiembre último no se dio.