VIDEO | Chivarreto: Después de dos años de pausa, así se desarrolló la tradicional actividad de Viernes Santo

Las tradicionales peleas de Viernes Santo en Chivarreto, Totonicapán, volvieron a celebrarse este año, luego de la pausa obligada por la pandemia.

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Decenas de personas se subieron al cuadrilátero para pelear, como parte de la tradicional actividad que se celebra el Viernes Santo en la aldea Chivarreto, San Francisco El Alto, Totonicapán.

La actividad inició cerca de las 14 horas con la entonación del himno nacional de Guatemala. Aunque en un inicio no habían muchas personas entre el público, el lugar se fue llegando poco a poco hasta reportarse un lleno casi total.

La actividad terminó minutos después de las 17 horas, luego que dos mujeres buscaran también participar peleando contra un hombre extranjero.

Sin embargo, la actividad finalizó sin contratiempos y sin heridos de gravedad, a pesar de la gran cantidad de peleas que se realizaron.

Histórica tradición

Según ancianos del lugar, la tradición se inició hace más de un siglo y tenía como objetivo cumplir una penitencia; sin embargo, esto cambió desde 1900, porque se convirtió en una diversión para la comunidad, a donde llegan participantes de varios lugares.

Antes de las peleas se hace un acto protocolario, se canta el himno nacional y se presenta a las autoridades indígenas del lugar y a las reinas de belleza de la aldea y otras aledañas.

El exalcalde comunal de Chivarreto Gilberto Pérez, relató que antes las peleas se llevaban a cabo en el campo de futbol de la localidad, sin ningún tipo de demarcación, solo la que hacían los propios espectadores, pero en el 2012 los organizadores instalaron un cuadrilátero artesanal en el centro de la aldea.

Los pobladores aseguran que la tradición, considerada por ellos como “única en el mundo”, surgió por sus ancestros hace más de un siglo aunque no precisan una fecha exacta del origen.

Muchos de los participantes hacen una sola pelea, pero otros optan por buscar uno de los trofeos, para lo cual deben combatir más veces y con contrincantes de mayor peso o altura.

Los organizadores detallaron que la participación de los pobladores es bajo su cuenta y riesgo, pues algunas veces hay hemorragia nasal y erosiones.