Conozca el estado de algunos puentes en la provincia 

La red de puentes del país forma parte del motor de la economía nacional por la importancia que tiene para el traslado de mercancías a puertos y zonas fronterizas; sin embargo, la crisis financiera del Estado  ha hecho que  esas  estructuras no reciban mantenimiento y sean vulnerables a daños, principalmente durante el invierno, cuando los  ríos  aumentan  su caudal.

El puente El Jute, en Santa Rosa, es un paso comunal que está en condiciones precarias, y que a pesar del riesgo es utilizado. (Foto Prensa Libre: Oswaldo Cardona).
El puente El Jute, en Santa Rosa, es un paso comunal que está en condiciones precarias, y que a pesar del riesgo es utilizado. (Foto Prensa Libre: Oswaldo Cardona).

Expertos en construcción, analistas y líderes comunitarios opinan que existe un abandono de parte de las autoridades, y coinciden en que de darse un nuevo fenómeno natural como los huracanes Mitch —1998— y  Stan —2005— o la  tormenta Ágatha —2010— sería “desastroso” para los puentes, principalmente en  en la Costa Sur.

El Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) estima que en el país hay  mil 600 puentes, de los cuales mil 72 forman parte del inventario de la Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial), según un informe al que tuvo acceso Prensa Libre.

El resto de  pasos está bajo el resguardo de vecinos  y del sector privado. Además, se han instalado 59 puentes Bailey en todo el país,  como salida paliativa ante  emergencias causadas  por  fenómenos naturales.

Radiografía nacional

Covial cuenta con un informe sobre daños   en puentes  y se basa en cinco niveles para la evaluación: ligeros, moderados, considerable, severos y colapso total,  para lo cual asigna  la calificación del uno al cinco, respectivamente.
Lo alarmante es que 42 de los viaductos se encuentran en el nivel cuatro, a un paso del colapso, entre ellos el Castillo Armas, que se encuentra en el km 178.7 de la ruta al suroccidente.

El puente Castillo Armas,  km 178.7,  ruta al suroccidente, está a punto del colapso. Fue construido a 18 metros de altura del caudal del río Samalá. (Foto Prensa Libre: Rolando Miranda).

Además, siete están en destrucción total, como el Guanagazapa, en Escuintla;  Carmelita, en Petén;  Gogo, en Izabal; y Paso Caballos, en Santa Rosa.

De acuerdo con datos oficiales, 540 puentes se encuentran en el nivel uno; 324 en el dos, y 153 en el tres. Cinco no tiene especificación.

Armando Fuentes,  director de la Dirección General de Caminos, reconoce que los puentes necesitan mantenimiento, pero aduce que carecen de recursos.

Mantenimiento

El funcionario, que llegó a ese cargo durante  el gobierno de Alejandro Maldonado, estima que este año darán mantenimiento al 40 por ciento de los puentes del país.

“Todo depende de los fondos que recibamos durante el año. El 2015 fue desastroso”, señaló.
Fuentes responsabilizó de los daños en los viaductos a quienes lanzan basura en las carreteras y ríos y no a la mala fabricación. Señaló que un ejemplo claro ocurre en la Costa Sur, donde  algunas personas  tiran restos de naranja a los afluentes, a pesar de que esos residuos contienen un componente que debilita el concreto.

 “La durabilidad depende de cómo los cuidemos; un puente tiene  vida útil como la de un refrigerador o una  estufa, que si  los cuidamos y le damos el uso adecuado durará más tiempo”, comentó.

Víctor Rosales, directo de Covial, aseguró que tienen proyectado para este año dar mantenimiento  a 700 puentes, a costo de Q10 millones. También habilitarán el paso por el puente internacional El Jobo, ubicado en la frontera Valle Nuevo-Las Chinamas,  entre Jutiapa y El Salvador, como parte del convenio con el vecino país; se  invertirán Q12.5 millones en su ampliación.

El puente Corozal se ubica en el km 29.6 de la ruta al Atlántico. Su construcción data de 1957. (Foto Prensa Libre: Covial).

Vulnerables

Ernesto Guzmán, ingeniero estructural de Grupo Muratori, constructora que se dedica a la fabricación, reparación y mantenimiento de puentes, recomendó que cada año  se haga una inspección sobre el estado de los viaductos.

“Hay algunos obras  más vulnerabilidad que otras, pero todas necesitan mantenimiento. Ningún puente está libre de ser dañado por  fenómenos naturales, pero  fallan más cuando no se les da mantenimiento”, agregó Guzmán.

El profesional  añadió que la vida útil de in viaducto varía, pero recomienda que no sea de más de 30 años, mientras en el país hay puentes que datan de 1940.

Héctor Hernández Cumar, alcalde San Martín Jilotepeque, Chimaltenango, reconoció las malas condiciones en que se encuentran los puentes de  su sector  y  responsabilizó  de  eso  a Caminos. El jefe edil   teme  la  caída  de  algunas  de las edificaciones.

El puente  Gogo, km 304  de la  ruta Interamericana,  Puerto Barrios,  Izabal, que  comunica con la frontera con Honduras,  cedió   en el 2011. (Foto  Prensa Libre: Dony Stewart).

Héctor Alfaro, alcalde de San Miguel Pochuta, Chimaltenango, expuso que desde 1991 cayó el puente Barberena y como salida paliatoria se colocó un Bailey, el cual después de 25 años aún sigue allí.

César Aguilar, poblador de   El Naranjo, Escuintla, expresó su preocupación porque cada día deben   cruzar el puente con el mismo nombre que tiene daños en el  barandal.

Miguel  Aguilar,  presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode), de San José El Tablón, Santa Rosa, dijo sentirse alarmado  por  la situación de los puentes en el sector, ya  que les   hacen  algunas reparaciones  pero no quedan en buenas  condiciones, por lo que  considera  necesario que algunos sean  reconstruidos.

El  CIV y la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres  encendieron las alarmas a finales de febrero de este año, cuando informaron sobre el deterioro del puente Belice, en la capital, el cual fue edificado en 1958 sobre el barranco Las Vacas.

Datos de algunos puentes

  • Puente del Río Dulce, Izabal, fue construido   durante  el gobierno del general Romeo Lucas García, a un costo de Q8 millones. La  obra arquitectónica se localiza en Izabal, tiene una longitud de 900 metros  y es la más grande del país. Comunica con Petén y  Belice. Fue inaugurado en 1980 y está en nivel dos de daños.
  • Puente Coyolate, Escuintla, también conocido  como  La Amistad. Fue  construido en 1990 y se localiza en el km 105.7, en Santa Lucía Cotzumalguapa. Es de concreto con dos armaduras de acero. Se encuentra en  nivel dos y presenta daños en los barandales. Es un paso de importancia para llegar a  la frontera con México.
  • En 1948 fue inaugurado el puente Meléndrez, en San Marcos. Se ubica en el km 247,  en Pajapita; está intransitable y en abandono desde el 2007,  debido a serios daños en la bases de soporte de su infraestructura. Fue construido otro viaducto a 50 metros, que sirve para el tránsito hacia las fronteras El Carmen y Tecún Umán.
  • Puente a Ciudad Flores. De importancia   para el turismo en Petén. Su construcción finalizó a principios del 2000 y presenta daños en los gaviones. El descuido puede llevar a mayores daños.

Con información de: C. Paredes, O. Figueroa, A. Coyoy, J. Tizol, J. Rosales, O. Cardona y R, Escobar