Un año perfecto para el deporte italiano: Del futbol al atletismo

Del triunfo de la selección “azzurra” en la Eurocopa, 53 años después de la última vez, al histórico oro en los 100 metros lisos de Marcell Jacobs en los Juegos Olímpicos de Tokio, hasta los triunfos de Gianmarco Tamberi en altura y el de este jueves de Massimo Stano en los 20 kilómetros de marcha, el deporte italiano vive uno de sus momentos más altos.

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Marcell Jacobs celebró el primer oro en la prueba de los 100 metros para un europeo desde Barcelona 1992. (AFP)
Marcell Jacobs celebró el primer oro en la prueba de los 100 metros para un europeo desde Barcelona 1992. (AFP)

El futbol abrió la fiesta con el triunfo de Italia en la final ante la anfitriona Inglaterra, el pasado 11 de julio, y los Juegos de Tokio reescribieron la historia deportiva del país, que nunca había ganado la prueba de 100 metros lisos de unos Juegos.

En cinco años, Italia, un país de sesenta millones de habitantes que tradicionalmente solía sufrir en las pruebas de atletismo, en particular en las de velocidad, pasó de las cero medallas ganadas en atletismo en Río a las tres de oro de Tokio, con Marcell Jacobs, Gianmarco Tamberi y Massimo Stano como protagonistas.

Marcell Jacobs posa en el podio de la final de los 100 metros. (AFP)

EL RÉCORD NACIONAL DE 36 MEDALLAS, AL ALCANCE

Si deportes como la esgrima, el tiro o la natación solían ser la base de los éxitos en el medallero de Italia en los Juegos, este año Italia brilló en su especialidad “prohibida”.

La expedición italiana sumó 28 medallas tanto en los Juegos de Londres 2012 como en los de Río 2016, mientras que este año, con el evento todavía abierto, ya suma 34 preseas, siete de oro, diez de plata y 17 de bronce. El récord nacional de 36 está al alcance de los “azzurri”.

La cumbre la tocó el pasado domingo, cuando en el espacio de un cuarto de hora, entre las 14.45 y las 15.00 locales, Tamberi puso final feliz a su historia personal, tras perderse por lesión los Juegos de Río, y se colgó el oro en altitud, compartido con el catarí Mutaz Essa Barshim (ambos con 2.37 metros). Poco después, Marcell Jacobs fulminó a todos en los 100 metros lisos al imponerse con el tiempo récord de 9.80 segundos.

El italiano, nacido en Texas de padre estadounidense y madre italiana, crecido en Desenzano del Garda (norte de Italia), ya había hecho historia al clasificarse para la final de los 100 metros, algo nunca logrado por Italia, y se convirtió en leyenda con su oro.

Su crecimiento fue asombroso. Lejos de los focos hasta el pasado septiembre, rompió el muro de los 10 segundos en mayo y en tres meses ha sellado el récord italiano y europeo (9.80). Se coronó después de que lo hiciera el legendario jamaicano Usain Bolt en Pekín 2008, Londres 2012 y Río 2016.

En Italia no hay dudas de que ese cuarto de hora marcó el momento más alto de la historia deportiva del país, capaz de triunfar por primera vez en la prueba reina de los Juegos.

CICLISMO Y ATLETISMO ENRIQUECEN EL MEDALLERO

Si hasta ese momento la expedición italiana estaba ganando muchas medallas, pero solo dos de oro, en pocos minutos Italia pasó a cuatro y en los últimos días ha incrementado este número hasta las siete.

Un monumental Filippo Ganna lideró al cuarteto italiano este miércoles en la persecución masculina de ciclismo y le dio a Italia un oro con récord del mundo incluido y este viernes Massimo Stano alimentó el entusiasmo con su triunfo de este viernes en la 20 kilómetros de marcha.

En el Ómnium, además, Elia Viviani se llevó este jueves el bronce para dejar a Italia a tan solo dos pasos de su récord de medallas.

Y a pesar de no regalar medallas a la expedición, también destaca el trabajo de la selección de baloncesto italiano, que consiguió regresar a unos Juegos 17 años después tras imponerse a Serbia, en Belgrado, en el preolímpico.

El equipo italiano que también brilló con una medalla. (AFP)

DE LA CRISIS AL OLIMPO

Son muchas las razones que hicieron posible relanzar de forma tan brillante el deporte italiano. En el fútbol, el “año cero” vivido en 2017, tras la debacle mundialista vivida por la selección, hirió el orgullo de un país que en su historia había ganado cuatro Copas del Mundo. Roberto Mancini abrió un nuevo ciclo, con motivaciones renovadas, que alcanzó el techo de Europa el pasado 11 de julio en Wembley.

También destaca el trabajo de Valentina Vezzali, toda una leyenda de la esgrima italiana, ganadora de seis medallas de oro olímpicas, quien se convirtió este año en la nueva secretaria de Estado para el deporte.

Esgrimista de elite y profunda conocedora de las necesidades del movimiento deportivo del país, Vezzali está desarrollando un excelente trabajo de mediación entre el Gobierno y el Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI), cuyos resultados se están viendo en las grandes vitrinas del deporte mundial. EFE