Angus Ng Ka-long sobre Kevin Cordón: “Jugó un partido excepcionalmente bueno”

Kevin Cordón se lanzó al suelo a llorar después de ejecutar un poderoso remate que le dio el punto 21 del segundo set. No era para menos. Derrotó a uno de los diez mejores jugadores de bádminton del mundo, Angus Ng Ka-long. El zacapaneco regresó a los Juegos Olímpicos, los cuartos de su carrera, con la convicción de superar las adversidades.

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Kevin Cordon lanza un remate ante  Angus Ng Ka Long a quien le ganó y obtuvo su pase a los octavos de final de Tokio 2020. Foto Prensa Libre: AFP.
Kevin Cordon lanza un remate ante Angus Ng Ka Long a quien le ganó y obtuvo su pase a los octavos de final de Tokio 2020. Foto Prensa Libre: AFP.

El zurdo por la izquierda. Juego de palabras y de acciones. Sí, por ese lado fue. Por la izquierda de un zurdo prodigioso a quien una lesión quiso dejarlo fuera de la carrera olímpica.

Desde ese extremo consiguió la victoria. La gloria volvió a la vida olímpica de Guatemala. No ganó una medalla, porque quizás la exigencia demandaría eso, pero en este deporte, en donde los rivales son tan poderosos, la victoria viene y llega en un buen momento para el atleta.

Kevin dejó en el camino, con autoridad y convencimiento, al cabeza de serie del grupo C, al número nueve del ranquin mundial. Primero fue el mexicano Lino Muñoz, y ahora este deportista originario de Hong Kong que se presentó como favorito.

Por ese lado de la cancha roja número uno del Musashino Forest Sport Plaza Kevin Cordón ganó su segundo juego en Tokio 2020 y voló, entre lágrimas de alegría y emoción, hacia los octavos de final.

Un salto, un remate con mucha fuerza hacia el lado derecho del rival y un grito de júbilo resume el momento de gloria de Kevin. Se hincó, gritó a todo pulmón la victoria, se puso pecho a tierra y lloró. Así fue el sello del pase a octavos de final como ya lo logró en Londres 2012. Es una oportunidad nueva, y una ilusión que jamás han podido apagar.

Esta vez no hubo lesión en la rodilla que le impidiera seguir adelante. Esta vez se vio a un Kevin más maduro, más sereno, más analítico en cada jugada que elaboraba ante un duro rival. Así ganó el orgullo de La Unión, Zacapa. Así hizo historia nuevamente en unos Juegos Olímpicos.

“No sé quién será mi rival en la próxima fase, pero quiero disfrutar el momento por mi familia, por mi y por las personas que me han apoyado y se han desvelado para verme competir”, expresa emocionado.

Kevin Cordón se echó a llorar después de haber anotado el punto que le dio la victoria ante el chino, Angus Ng Ka Long. Cordón ganó el grupo C y avanzó a octavos de final. Foto Prens a Libre: AFP.

Kevin Haroldo Cordón Buezo a sus 34 años, y después de haber hecho un extraordinario partido, dejó en el camino al número 9 del mundo, el chino, Angus Ng Ka-long.

Ahora el badmintonista guatemalteco se enfrentará al neerlandés Mark Caljouw este jueves 29 de julio a la 2:45 (hora de Guatemala). 

Mientras Kevin salió emocionado y con una sonrisa que resume el largo camino, y lleno de obstáculos, a Tokio 2020, su rival salió cojeando.

Kevin lo derrotó 2-0 en 42 minutos. Desde que inició el duelo, a las 4 horas de Guatemala, Cordón se mostró seguro, preciso y con la firme convicción de que obtendría una victoria. El primer set fue apretado. Por momentos parecía que se escapaba la victoria, pero no fue así.

Luego de 22 minutos de juego, entre remates, rebotes, saltos y desplazamientos bien diseñados, Kevin consiguió ganar el primer set 22-20. Sudor y esfuerzo. Nada más que eso. El entrenador del guatemalteco, tranquilo, sentado a un costado de la cancha, solo asentía con cada jugada bien ejecutada del zacapaneco.

El segundo set lo finiquitó el 20 minutos. 21-13 fue el marcador final de este segmento del juego. Era una victoria que no se la esperaba el asiático. Perder contra el centroamericano, puesto 59 en el ranquin del bádminton mundial, no era cosa que pudiera permitirse, pero ocurrió.

A Cordón le importó poco el ranquin. El triunfo se lo dedicó a su hermano recientemente fallecido y a aquellos guatemaltecos que madrugaron para verlo jugar. Lo disfrutó para sí mismo por todo lo que ha ocurrido en su larga carrera.

Los medios internacionales describen la victoria de Kevin como algo extraordinario. “Fue el centroamericano, quien se mudó a la capital cuando era adolescente para perseguir su sueño en el bádminton, quien marcó el ritmo del encuentro y fue demasiado frenético para el asiático, que era favorito hasta antes de iniciar el juego”.

El South China Morning Post publicó que “NG – el rival de Kevin – fue cortés después de haber sido derrotado en un partido donde hubo destellos de su talento, pero en gran medida parecía que su mente estaba en otra parte”.

El rival de Kevin expresó: “Estaba tenso y bajo presión y no jugué como quería. Pero él – Kevin Cordón – jugó un partido excepcionalmente bueno. No hay ninguna excusa”.

Angus Ng Ka Long cayó ante Kevin Cordón en los Juegos Olímpicos de Tokio. Foto Prensa Libre: AFP.

El zacapaneco, por su lado, dijo: “Jugué cada punto como si fuera el último y lo sorprendí. Eso influyó para marcar la diferencia. Yo me moví rápido en la cancha y él ya no pudo reaccionar. Me siento feliz”.

Kevin Cordón dijo sentirse afortunado porque, junto con su familia, superaron la muerte de su hermano, y él, particularmente, pudo volver al ruedo después de recuperarse de una lesión que pensó que lo dejaría fuera.

Kevin Cordón le dio al bádminton nacional, al deporte guatemalteco, una alegría entre tanta turbulencia. Fue una madrugada esperanzadora.