Quique Brol recarga el sueño para las justas olímpicas

Fernando Enrique Brol, aquel chico entusiasta que heredó de su padre la pasión por el tiro, está a las puertas de cumplir el sueño de todo atleta: competir en sus primeros Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.

Enrique Brol en uno de los entrenamientos en la Asociación de Tiro. (Foto Prensa Libre: Jeniffer Gómez).
Enrique Brol en uno de los entrenamientos en la Asociación de Tiro. (Foto Prensa Libre: Jeniffer Gómez).

El compartir tiempo con sus hermanos Jean Pierre y Hebert era uno de los pretextos perfectos para practicar deporte, y ahora se ha convertido en un laso que los une en la aventura de la vida.

Por su mente nunca se atravesó el nombre de “Río 2016”; quizás solo quería divertirse con su familia practicando el deporte que le cambió la vida. Lo cierto es que con el transcurrir del tiempo ganó en técnica y madurez y ahora representará a Guatemala en lo que serán  sus primeros Juegos Olímpicos.

Quien conoce a Quique sabe que él ilumina todo a su paso. Su semblante siempre porta una cordial sonrisa y su personalidad se basa en su fe en Dios. Siempre atento y dispuesto a aprender y servir a los demás.

Su padre Fernando Brol (Q.E.P.D.), pionero de este deporte en Guatemala, es siempre su principal motivación, y quien dejó un legado imborrable en la historia del tiro deportivo.

“Siempre que voy a competir llevo un recuerdo en mi corazón, que es cuando salíamos a tirar con mis hermanos, mi papá y mi tío –Pedro Brol Cortinas-. Eso me persigue siempre porque fueron los inicios que me formaron”, dijo en una ocasión Quique Brol. Pasión especial Su niñez  estuvo acompañada del deporte, y con el transcurrir de los años, la pasión fue incrementando, al igual que los buenos resultados. Ya no era tan solo por diversión, sino que el ingrediente competitivo hizo su aparición.

Fernando Enrique es el hermano mayor (37 años), le sigue Hebert Danilo (36), y Jean Pierre es el más pequeño (34). Los tres han recorrido el ciclo olímpico y  han hecho resonar el nombre de Guatemala más fuerte que nunca.

El apellido Brol se ha convertido en sinónimo de éxito y es para ellos en verdadero orgullo portarlo, al igual que llevar los colores nacionales a suelo extranjero, en donde ya son reconocidos.

El intenso trabajo, perseverancia, sacrificio y fe, son algunas de las cualidades que destacan en Enrique Brol, y que lo han llevado a alcanzar el momento cúspide en su carrera, hasta el momento.

“Había veces que mientras tirábamos, yo fallaba. Recuerdo que mi papá se enojaba y mi tío –Pedro Brol Cortinas- salía a defenderme. Era una mezcla de presión y de apoyo. Todas esas memorias vienen a mi mente y es algo que siempre llevo conmigo. Ahora tenemos a mi tío como cobertura paternal. Se lo contamos todo por chat, en las competencias, y en mi caso, él me dice siempre las palabras que necesito”, manifestó Quique, después de la brillante actuación de los Brol en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz 2014.

Para Enrique todo comenzó en los Juegos CA y del Caribe de Maracaibo, en 1998, cuando se adjudicó la medalla de bronce en la prueba por equipos de foso olímpico. Desde entonces los éxitos no paran de llegar y ha recorrido el mundo con la bandera de Guatemala.

Posteriormente, Brol se consagró en el Campeonato Centroamericano y del Caribe Guatemala 2006, con la presea de oro en doble foso. El talento ya era innegable y siempre era uno de los candidatos para subir al podio.

Los logros continuaron llegando en las Justas CA y del Caribe –Cartagena 2006 y Veracruz 2014-, no solo para Enrique sino para sus hermanos. El éxito marchó siempre de su mano. Mientras Quique se perfeccionaba, su hermano Jean Pierre asistió a los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 y ganó una medalla de oro. Un triunfo más para que la familia agregara a su tan preciada vitrina de logros.

Y fuera de la cancha, la situación también mejoró y forjó una amistad entre hermanos, que trascendería y superaría cualquier barrera. El hecho de viajar y competir juntos se convirtió en una ventaja, pues el apoyo incondicional siempre forma parte de las anécdotas en competencia.

“Yo me pongo más nervioso de ver competir a mis primos, que cuando me toca competir a mí”, compartió Dany, primo de los hermanos Brol, y quien también forma parte de esta familia de deportistas y ha otorgado preseas internacionales al país.

Enrique Brol se colgó el bronce en los Juegos Panamericanos de Toronto. (Foto Hemeroteca PL).
Memorable Uno de los momentos más gloriosos, no solo para la familia Brol, sino para el deporte nacional, llegó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz 2014, cuando se consiguieron cuatro preseas y la clasificación de los atletas a los Juegos Panamericanos de Toronto 2015.
“Creo que ha sido la mejor participación de Guatemala en Juegos CA y del Caribe –en tiro con armas de caza-. Es algo que significa mucho para nosotros, porque hicimos un gran trabajo en equipo y familia”, reconoció en aquella ocasión Jean Pierre.

Fernando Enrique se apoderó de la medalla de oro con el equipo de doble foso en esas justas. Estaba cerca de lo que sería un hecho histórico en el tiro nacional, pues en abril del año siguiente, uno de los episodios más gloriosos fue escrito.

Una insignia de plata en la Copa del Mundo de escopeta de la ISSF, que se disputó en Chipre, consolidó el gran momento deportivo de Brol, quien en ese mismo evento logró la clasificación para sus primeros Juegos Olímpicos, que disputará en agosto de este año.

“Esto que estoy viviendo, es algo que le pedí a Dios, tal cual. Es un milagro. Recuerdo que una noche antes de la competencia oré mucho y le pedí que me permitiera subir al podio y clasificar a Río 2016. Era el anhelo de mi corazón”, aseguró en ese momento.

Brol se unió al selecto grupo de guatemaltecos que competirá en Río 2016 y le dio una alegría más a su familia, que en los Juegos de Londres 2012, disfrutó de la participación del más pequeño de los hermanos, Jean Pierre.

Desde ese momento la preparación se ha intensificado y las jornadas de entrenamientos se han extendido, enfocadas
únicamente en los Juegos Olímpicos y dar su mejor versión.

El reto es grande y Fernando Enrique lo sabe. Los ojos se le iluminan cada vez que se expresa del máximo evento del ciclo olímpico. Se permite soñar en grande y acompañado de su hermano Hebert Danilo, también clasificado a Río 2016, espera romper con cualquier esquema y pronóstico para darle alegría al pueblo guatemalteco.