El bullying de Messi a Yerry Mina que ilusiona a los argentinos con ganar la Copa América

El capitán de Argentina, Lionel Messi, mostró su lado más competitivo el martes ante Colombia durante la tanda de penales que los instaló en la final de la Copa América ante Brasil, cuando increpó a su ex compañero en el FC Barcelona, Yerry Mina, luego de que este fallara su lanzamiento ante el arquero, Emiliano Martínez.

Lionel Messi celebra un gol anotado por Lautaro Martínez ante Colombia, durante las semifinales de la Copa América. (Foto Prensa Libre: EFE)
Lionel Messi celebra un gol anotado por Lautaro Martínez ante Colombia, durante las semifinales de la Copa América. (Foto Prensa Libre: EFE)

Esta edición del torneo nos ha dejado una versión del “10” que pocas veces vemos. Una personalidad contraria a la pasividad y frialdad por la cual muchas veces se lo ha atizado parece haber aflorado en el aún ex jugador blaugrana.

Su tobillo ensangrentado, emulando todavía más al extinto Diego Maradona con quien ha sido eternamente comparado, terminó por encumbrar todavía más su liderazgo frente a su equipo luego de que el meta argentino, “Dibu“, se hiciera protagonista al desconcentrar a sus rivales con gritos y palabras desleales en la definición por penales que dejó fuera al cuadro cafetero.

“A mi no me vas a festejar, ¿no?”, “te estás riendo pero te veo nervioso”, “mira que si la cruzas te la atajo”, son algunas de las cosas que Martínez refirió al defensa del Everton inglés antes de que este malograra su remate.

Acto seguido y alimentado por la actuación de su portero, el goleador del campeonato sudamericano (4), le gritó fúrico a Mina en perfecto acento gaucho; “Bailá ahora, dale, bailá”. Retratando para la posteridad su leyenda ante sus hinchas, compañeros y compatriotas.

La reacción desmedida del líder en asistencias de la competición (5) se debió al festejo que el central de 26 años suele hacer cuando cosigue meter un gol y que hizo frente a Uruguay en cuartos de final, a quienes eliminaron 4-2 también en penales.

Mina, que ostenta el récord de más goles en una sola Copa Mundial por un zaguero, anotó frente al guardameta charrúa, Fernando Muslera, y procedió a bailar burlonamente luego de meterse el dedo pulgar a la boca.

Cabe resaltar que el mejor amigo de Lionel, Luis Suárez, cayó ante los dirigidos por Reinaldo Rueda ese día. Al parecer esa actitud fue lo que lo hizo estallar con esa particular consigna. Hecho por el cual lo dejó de seguir en Instagram.

Ahora, otro de sus mejores colegas, Neymar, espera por el reencuentro con Messi, este sábado en el Estadio Maracaná en la final del principal torneo internacional oficial de futbol masculino en América del Sur.