El viernes recién pasado Messi, fue el primero en cumplir con la tarea y burlar al atento David Ospina para clavar en la red el primer gol de la selección en los penaltis.
Junto a sus compañeros el astro del Barcelona siguió muy de cerca cada movimiento, y cada lanzamiento tanto los de su equipo como el de los rivales.
El nerviosismo de Messi era evidente, camino alrededor de sus compañeros, se jalaba la camiseta, mordía sus labios en la espera del anhelado triunfo.
Fue hasta el momento en que Carlitos Tévez, definió con un perfecto tiro su penalti en el que Leo pudo acabar con la pena y festejar a más no poder la clasificación.
Ahora a Argentina y a Messi solo les queda un rival a vencer para coronarse como los campeones de la Copa América.
El sábado se conocerá el ganador entre los locales Chile y Argentina.