Éric Abidal símbolo del Barcelona es investigado por su trasplante de hígado

Criado en Lyon, Éric Abidal, actual director deportivo del Barcelona, es un icono en la entidad desde que se le diagnosticó un tumor en el hígado en 2011 cuando era jugador. Pero su historia puede quedar manchada debido a la actual investigación judicial sobre su trasplante de órgano.

Éric Abidal  vuelve a estar en el ojo del huracán por supuesto tráfico de órganos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Éric Abidal vuelve a estar en el ojo del huracán por supuesto tráfico de órganos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

De vuelta en Francia para la ida de octavos de final de la ‘Champions’ contra el OL, su antiguo club, ‘Abi’, sin duda, hubiera preferido un clima más tranquilo, después que a finales de enero la justicia española reabriera la investigación por un supuesto tráfico de órganos en el trasplante de hígado que recibió el exinternacional francés en 2012.

Este asunto viene a perturbar la exitosa reconversión del antiguo central o lateral izquierdo del Barsa (39 años) en secretario técnico del club catalán.

Retirado de los terrenos de juego en 2014, el francés se dedicó durante un tiempo a su fundación contra el cáncer infantil, pero parece haber encontrado su camino como dirigente deportivo.

“Me siento a gusto”, dijo Abidal sobre su nueva función desde el verano, añadiendo que “como técnico, tengo que analizar la situación, tener una visión global del mercado, medir lo que es factible y tomar decisiones”.

Los recientes fichajes del Barsa llevan su sello. Abidal y su adjunto, Ramón Planes, han apostado por rejuvenecer la plantilla azulgrana: llegaron los brasileños Arthur y Malcom, los franceses Clément Lenglet y Jean-Clair Todibo, y el Barsa se aseguró a la perla holandesa Frenkie de Jong.

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‘Domina su papel’

“(Abidal) es muy inteligente y se adapta a las situaciones”, explica Clément Lenglet, elogiando a un director deportivo del que asegura que “domina su papel y creo que ha hecho buenos fichajes”.

Si se ha impuesto un rejuvenecimiento es porque los cuadros actuales son treintañeros, como el capitán Leo Messi, su antiguo compañero durante la época de Pep Guardiola en el banquillo.

Llegar al Barcelona fue para el de Saint-Genis-Laval (en las afueras de Lyon) el culmen de una carrera iniciada en el pequeño club aficionado de La Duchère. El martiniqués, casado con una amiga de la infancia y convertido al Islam, fichó por el Mónaco y después por el Lille, antes de aterrizar en el Lyon en 2004 para ganar tres ligas francesas.

Pero fue en el Barcelona (2007-2013) donde más creció su palmarés con cuatro Ligas y dos ‘Champions’ (2009 y 2011).

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El segundo de estos títulos europeos lo convirtió en símbolo: cuando acababa de ser operado una primera vez de su tumor en el hígado, volvió in extremis, al término de la temporada, para disputar la final en Wembley contra el Manchester United (3-1). Emocionado por su lucha, el capitán Carles Puyol le dejó levantar el trofeo el primero.

En 2012, Abidal vuelve a recaer y es necesario un trasplante, cuyo donante será su primo Gérard Armand.

Irregularidades

Años más tarde, la justicia española reabre el caso: escuchas telefónicas al expresidente del Barsa, Sandro Rosell, dejan entender que el club habría comprado -ilegalmente- un hígado para su antiguo jugador. La Audiencia Provincial de Barcelona sospecha de posibles irregularidades en el procedimiento de donación y ordena la continuación de las investigaciones.

El Barsa, Abidal, Rosell y la Organización Nacional de Trasplantes española (ONT) siempre han desmentido cualquier delito. En cuanto a Gérard Armand, aseguró no haber cobrado “un céntimo”.

Además de este asuntos médico-jurídico, el nombre de Abidal sigue también asociado al fiasco de Knysna y la huelga de entrenamientos de la selección francesa en el Mundial de 2010.

Considerado uno de los cabecillas de la revuelta tras la exclusión de Nicolas Anelka por insultar al seleccionador Raymond Domenech, rechaza después jugar el último partido de los ‘Bleus’ contra Sudáfrica.

Pero, este padre de cuatro niñas no fue sancionado por la Federación Francesa y su balance con los Bleus (67 convocatorias) quedó marcado por el Mundial 2006, en el que fueron subcampeones.

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