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 LaLiga lanza el esprint final al rojo vivo

LaLiga Santander lanza el esprint final al rojo vivo, aún en plena ebullición por la emocionante victoria del Barcelona en el clásico en el Santiago Bernabéu, que ha dejado a ambos en punta, si bien el único que depende de sí mismo es el Real Madrid, que tiene en la recámara el partido pendiente ante el Celta.

LaLiga Santander lanza el esprint final al rojo vivo, aún en plena ebullición por la emocionante victoria del Barcelona en el clásico en el Santiago Bernabéu. (Foto Prensa Libre: AFP)

LaLiga Santander lanza el esprint final al rojo vivo, aún en plena ebullición por la emocionante victoria del Barcelona en el clásico en el Santiago Bernabéu. (Foto Prensa Libre: AFP)

La nueva exhibición de Leo Messi en el coliseo madridista permitió al conjunto barcelonista recuperar el liderato y renovar las esperanzas de revalidar el título, ya que de no haber ganado la ventaja del equipo de Zinedine Zidane, sin ser definitiva, se antojaba demasiado importante.

Sin tiempo para lamentos o festejos el torneo liguero ofrece dos nuevas jornadas seguidas. Ambos protagonistas, empatados a 75 puntos, apenas tendrán margen de error. El Real Madrid necesita, para arrebatar la corona al Barcelona, ganar cinco de los seis partidos que le quedan y empatar el otro. El cuadro de Luis Enrique ganar todo.

El miércoles se escribirá el capítulo de la trigésima cuarta jornada. El Barcelona recibirá al colista Osasuna, prácticamente deshauciado, y el Real Madrid visitará a un Deportivo que aún no puede respirar tranquilo.

Nada mejor que ganar el clásico para olvidar la frustrante eliminación en la Liga de Campeones ante el Juventus. Fue el mensaje de Luis Enrique. Y su equipo lo corroboró por obra y gracia de Messi, el rey indiscutible de los clásicos.

Zidane deberá resolver el puzzle, principalmente en el centro de la defensa, tras la nueva baja, en este caso por sanción, de Sergio Ramos, expulsado en el clásico. Si el francés Raphael Varane no se recupera deberá improvisar un acompañante para Nacho Fernández en dicha zona.

La otra incógnita será comprobar si vuelve a contar con la segunda unidad, como en otros partidos de la presente temporada, para encarar el partido de Riazor, y da descanso a buena parte de los teóricos titulares, porque también tiene que medir la situación ante las semifinales de la Liga de Campeones frente al Atlético de Madrid.

El sábado la trigésima quinta jornada ofrece para ambos compromisos de enjundia. El Barcelona jugará el derbi en Cornellá ante el Espanyol y el Real Madrid se medirá al Valencia en el Bernabéu. Pericos y chés se han cruzado otros años en los caminos de los grandes y sepultaron sus opciones al título.

El Atlético y el Sevilla siguen luchando por la tercera plaza que concede el acceso directo a la fase de grupos de la próxima Champions. Los de Diego Pablo Simeone tienen este mismo martes un comprometido encuentro ante un Villarreal que se está jugando la Liga Europa, competición que centra todas las miradas del Celta, que visitará al cuadro de Jorge Sampaoli.

Y el fin de semana, Las Palmas y Málaga, con la tranquilidad de haber asegurado su permanencia, recibirán a rojiblancos y sevillistas.

Real Sociedad, Athletic y Eibar ofrecen también una dura pugna por cerrar los puestos europeos, que podrían ampliarse al séptimo si el Alavés no gana al Barcelona en la final de la Copa del Rey. El Espanyol aún tiene también posibilidades.

La permanencia es la otra arista del final de Liga. Mucha parte del futuro inmediato de los implicados dependerá de lo que ocurra el miércoles en Butarque, donde el Leganés, que marca la salvación, recibirá a Las Palmas.

El equipo madrileño tiene cuatro puntos de ventaja sobre el Sporting, que recibirá en El Molinón al Espanyol este martes en el primer encuentro de la jornada. Un triunfo asturiano metería una gran presión a los de Asier Garitano.

Los sportinguistas abrirán también la trigésima quinta jornada el viernes en el estadio de La Cerámica contra el Villarreal y el Leganés visitará en Ipurua al Eibar el domingo.

El Granada tiene un déficit de siete puntos, diferencia que se antoja casi imposible de revertir, pero si no quiere arrojar la toalla necesita que el Leganés siga sin ganar y vencer esta semana a Málaga en Los Cármenes y a la Real Sociedad en Anoeta.