Un Real Madrid lastrado por un enero negro

Tres derrotas en seis partidos. Dos eliminaciones de competiciones y una tercera que se va tornando hacia el imposible. Eliminado de la Copa del Rey y de la Supercopa de España.

El Real Madrid tuvo un difícil inicio de año y ve como La Liga cada vez se le hace más complicada. (Foto Prensa Libre: AFP)
El Real Madrid tuvo un difícil inicio de año y ve como La Liga cada vez se le hace más complicada. (Foto Prensa Libre: AFP)

Con LaLiga Santander convertida en quimera por su irregularidad, con más derrotas en 21 jornadas que en la última edición conquistada. Un mes de enero negro deja al Real Madrid de Zinedine Zidane en la peor de sus situaciones.

Nunca un proyecto iniciado por el técnico francés, segundo más laureado de la historia del club y leyenda con sus tres conquistas seguidas de la Liga de Campeones, tuvo más altibajos y peores resultados a mitad de temporada. El Real Madrid ha dilapidado sus opciones en enero en tres de las cuatro opciones a las que optaba y se juega toda su temporada en una Champions en la que también sufre un desplome, eliminado en octavos de final en sus últimas ediciones tras un ciclo glorioso.

La derrota deja de ser noticia

El Real Madrid ya ha perdido más partidos, ocho, que en toda la pasada campaña cuando cayó en siete. De 28 disputados este curso en todas las competiciones, apenas venció el 53%. Quince triunfos, cinco empates y ocho dolorosas derrotas en una temporada en la que solo encontró regularidad en diciembre con una racha de seis victorias consecutivas cuando Zidane apostó por un mismo bloque.

Esa falta de confianza en la segunda unidad, ha pasado factura en enero. Comenzó 2021 con buena imagen, frenando la línea de un equipo que llegaba en racha como el Celta (2-0), pero cuando se pensaba que tras cerrar el año con un inesperado empate en la visita al Elche, la mala imagen de visitante se extendía en casa de Osasuna, donde reaparecía la falta de pegada (0-0). Fue un aviso de lo que llegaría en semifinales de la Supercopa de España, golpeado de inicio por el Athletic Club y sin la capacidad para la reacción (1-2).

En seis días se despedía el equipo blanco de dos competiciones con un batacazo para la historia negra en la Copa del Rey, remontado por un equipo de Segunda B como el Alcoyano (2-1), apeado de una competición que debía ganar importancia por la mala dinámica en Liga y de la que se despedía en su primera aparición, en dieciseisavos de final. El orgullo mostrado en Mendizorroza (1-4) y la mejoría de imagen no tuvo continuidad frente al Levante (1-2). Los brotes verdes se marchitaron y el equipo de Zidane vuelve a su realidad.

Desplome sin Sergio Ramos

La figura del capitán sale una vez más reforzada con sus ausencias. Forzó para jugar con dolor en su rodilla izquierda la Supercopa de España y las consecuencias han sido muy negativas para el equipo. A la defensa le falta liderazgo sin su capitán y al equipo una voz de mando que le levante cuando los partidos se tuercen.

De las ocho derrotas de la temporada, hasta cinco han llegado con el camero en la grada por molestias físicas y lesiones que están marcando su temporada. Y mientras de fondo, ruido sobre una renovación que no llega y que tampoco ayuda a falta de cinco meses para la finalización de su contrato.

El Real Madrid ha encajado en Liga 18 goles en 20 partidos disputados. Alejado de la seguridad que le impulsó a la conquista del título tras el confinamiento, cuando Zidane, conocedor de la poca pegada, construyó el éxito desde la fuerza defensiva.

El estancamiento de los jóvenes valores

Los veteranos de la plantilla siguen siendo los futbolistas en los que confía Zidane más la presencia de Ferland Mendy, único fichaje de los dos últimos años que tiene continuidad en su rendimiento. La política de fichajes del club de jóvenes valores no ha tenido continuidad en el terreno de juego.

Futbolistas como Martin Odegaard y Luka Jovic muestran el estado de cansancio ante la falta de oportunidades y piden su salida cedidos. Antes fueron Brahim, Dani Ceballos, Sergio Reguilón, Borja Mayoral y un puñado de nombres que sienten que su progresión se estancará en el Real Madrid por la falta de minutos con Zidane al mando.

De los que permanecen en la plantilla esta temporada, ha sufrido un freno el uruguayo Fede Valverde y ha perdido la chispa el brasileño Vinicius Junior, mientras que una lesión dejó fuera a su compatriota Rodrygo. Nunca se han sentido titulares ni han tenido la continuidad que desean para progresar.