El día más triste de Claverí

Wálter Claverí, el hombre más riguroso y poco expresivo de la Selección de Guatemala, el que un día dijo sin titubear y con una frialdad que “dirigir a la Bicolor no era ninguna presión sino un honor”, el viernes por la noche se quebró y dejó rodar por sus mejillas algunas lágrimas.

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Wálter Claverí se retira de Trinidad y Tobago con la frustración de no haber logrado la victoria. (Foto Prensa Libre: Edwin Fajardo)
Wálter Claverí se retira de Trinidad y Tobago con la frustración de no haber logrado la victoria. (Foto Prensa Libre: Edwin Fajardo)

Wálter Claverí ha dirigido tres juegos clasificatorios a Rusia 2018 contra EE. UU.  —victoria y derrota— y Trinidad Tobago —empate—.

La razón: la Azul y Blanco empato 2-2 contra Trinidad y Tobago y no pudo cumplir el objetivo de avanzar  a la hexagonal final de la Concacaf, al quedar fuera de la pelea por la clasificación al Mundial de Rusia 2018. 

“Hubo un momentito en el que lloré, porque quiero a mi país y no quiero verlo así”, señaló el estratega.

Minutos después con un tono de enojo e impotencia señaló que el futbol  “debe verse con más seriedad y pasión”, principalmente por todos los malos momentos administrativos y deportivos por los que ha pasado el futbol nacional.   

“En el país nos falta pasión y gusto por el futbol. La gente no llega a los estadios, las canchas están malas para jugar y las ligas menores están abandonadas. Mientras todo esto suceda vamos hablar siempre de ya merito y no pasaremos  de ahí”, aseguró molesto.

Trabajo

El guatemalteco tomó las riendas de la Bicolor en enero de este año, luego de que el argentino Iván Franco Sopegno la abandonara a finales del 2015. Dejando a la Sele en una situación complicada en el grupo C al perder contra Trinidad y Tobago 1-2 en casa, en el arranque de la cuarta ronda de la clasificación.

A pesar de ese momento y con poco tiempo de trabajo el Clavo le dio un poco de aliento a la Bicolor, pero no le alcanzó.    


“Quien dirija la Federación de Futbol  le tiene que gustar el futbol antes que cualquier cosa y no que quiera vivir del futbol, sino seguirá la corrupción. No culpo a la Comisión porque ellos están tratando de ordenar lo podrido que la dejaron, y los entiendo”, manifestó.

El análisis

Claverí, quien paró un equipo bastante dinámico contra los caribeños en el juego crucial del viernes, elogió la actitud de sus elementos a quienes felicitó por la buena disposición que han mostrado bajo su mandato.

“Me quedo tranquilo con el esfuerzo de los muchachos. Ojalá la gente comprenda que es muy poco el tiempo que tuvimos para prepararlos. No los vamos a culpar por lo que pasó y esperamos que sigan apoyando al futbol de Guatemala”, confesó.

Claverí además hizo un  análisis de lo sucedido en el juego y explicó que los tomó por sorpresa el gol del empate de Joevine Jones al 45+1.

“Nos faltó esa viveza de no salir a apretar tan arriba. Ya se les había avisado que faltaba solo un minuto, pero son circunstancias del juego y los muchachos estaban con la adrenalina alta y las pulsaciones a más de cien”, explicó.

“En el segundo tiempo hubo jugadores que se quedaron en lo físico y en la aplicación. Eso le dio más espacio a Trinidad que es un equipo rápido, fuerte y que sabe contratacar y nos castigó”.

Hasta el momento el estratega nacional ha dirigido siete juegos con la Bicolor, cuatro  amistosos —Honduras 1-3, Armenia 7-1, Venezuela 1-1 y Panamá 0-0— y   tres  oficiales —Estados Unidos 0-2 y 4-0 y Trinidad y Tobago 2-2—. Un balance que lo deja tranquilo y a la espera de su último partido, si le renovan el contrato, frente a San Vicente y las Granadinas, el próximo martes.